Fidel Castro: 80 años de soledad

El líder cubano cumple hoy ocho décadas de vida. La fecha encuentra al comandante fuera del poder y con gran parte del mundo cuestionándolo.

13 Agosto 2006
Revolucionario, líder, intelectual, memorioso, invasor, loco, dictador, autoritario, déspota, guerrillero, presidente, comandante. Decenas de apelativos se utilizan para nombrar a Fidel Castro. Desde hoy, también se le podrá decir "el octogenario". Castro nació el 13 de agosto de 1926, en Mayarí, provincia de Holguín. El día de su cumpleaños número 80 lo encuentra en soledad, fuera del poder y presuntamente postrado (afectado por una enfermedad intestital), en la isla a la que llegó su padre -el gallego Angel Castro Argiz- en 1898, en la que protagonizó una revolución, mil polémicas y a la que gobierna desde hace 47 años. Más sólo que nunca, quizás, con su sistema de gobierno marxista cuestionado y debilitado ante la proliferación de las democracias en todo el planeta.
Dictador para algunos o el garante de la independencia para otros, el líder cubano proyectó su imagen a nivel mundial sobre la base de cuestionados métodos para mantener a cualquier costa el sistema marxista en la isla. Cuba, China, Corea del Norte, Laos y Vietnam son los últimos países comunistas que siguen en pie. Historiadores e intelectuales de todo el mundo afirman que el líder cubano se convirtió, de alguna forma, en un símil del dictador Fulgencio Batista, el mismo al que combatió y derrocó con su revolución. La dura postura del régimen castrista expulsó a cientos de artistas, intelectuales y otros miles de cubanos que buscan en EEUU, en una balsa y a la mar, escapar de las cerradas fronteras isleñas. También bloquea el ingreso a Cuba de extranjeros o nativos que se oponen a su régimen o que son críticos para con su sistema de gobierno.
Fidel protagonizó escándalos casi atómicos en medio de la pelea de Estados Unidos contra la ex Unión Soviética durante la Guerra Fría y envió soldados al Africa para apoyar gobiernos comunistas. Paseó su figura por toda América latina. Conversó con Juan Pablo II, vio pasar 10 presidentes por la Casa Blanca y observó cómo caía el muro de Berlín. Según dice la única biografía redactada con el consentimiento de Castro ("Fidel, héroe o dictador", de la escritora brasileña Claudia Furiati), superó 637 atentados contra su persona y compartió su vida con cuatro mujeres.

El niño y el padre
Don Angel concibió a Fidel con Lina Ruz, la mujer que trabajaba en su casa, y de la que se enamoró estando casado con María Argota. Con Lina tuvo seis hijos más: dos varones (Ramón, que trabajó como ganadero en Cuba, y Raúl, el ministro de las Fuerzas Armadas y el ahora primero en el mando en la isla) y cuatro mujeres. Sus hermanas, Angela, Agustina, Juana y Enma no se dedicaron a la política; Juana, incluso, se convirtió en una de sus más feroces enemigas. Vive en Miami, y desde allí contó que Fidel nunca se llevó bien con su padre (un hombre muy recto, asegura) y que su infancia de niño pobre en una familia rica marcó su vida.
El niño Fidel tuvo una educación exigente en los mejores colegios jesuitas de la isla. Luego se recibió de abogado. Justamente, en la universidad conoció a su única esposa, Mirta Díaz, una joven de la alta sociedad de La Habana con la que se casó a los 22 años. De esa pareja nació su único hijo reconocido: Fidelito. Compartió su vida con otras tres mujeres. Natividad Revuelta, una mujer que estaba casada cuando lo conoció, le dio asilo en su época de guerrillero y le salvó la vida. Tuvieron una hija, Alina Fernández Revuelta, que Fidel nunca reconoció. Alina vive en Miami y es una de las más férreas opositoras al régimen castrista. Su siguiente compañera fue Celia Sánchez, con quien estuvo unido durante 23 años. Los biógrafos afirman que fue la mujer más importante en su vida, su confidente, su amiga y su descanso. En 1980 murió de cáncer.
Según la biografía escrita por Furiati, actualmente Fidel comparte su vida con Dalia Soto del Valle, una maestra que conoció durante sus famosas campañas de alfabetización en los años 60. Se dice que con ella tuvo cinco hijos valores: Alexis, Alex, Alejandro, Antonio y Angel.
Desde el 16 de febrero de 1959, cuando fue nombrado primer ministro de Cuba, Castro dominó la isla sin contrincantes ni opositores. Los que se oponen a su régimen son encarcelados y, ante la falta de libertad de expresión, muchos cubanos prefieren abandonar la isla. El día de su cumpleaños número 80 encuentra a Fidel con más cuestionamientos que nunca a su sistema de gobierno y con múltiples pedidos de la comunidad internacional para que el país se encamine a un sistema democrático.

La revolución y la vida
EL ESTUDIANTE. En la universidad, Fidel editó el periódico "Saeta", participó en la expedición organizada para luchar contra la tiranía trujillista en República Dominicana y apoyó al pueblo colombiano en la insurrección popular de 1948, tras el asesinato del líder Jorge Eliecer Gaitán, político y abogado al que admiraba.

CON EL CHE. Tras 22 meses de prisión en la isla de Los Pinos, quedó en libertad gracias a la amnistía general de mayo de 1955. Después se exilió en México, donde recaudó fondos para volver a Cuba y derrocar el régimen de Batista. Allí conoció al argentino Ernesto "Che" Guevara. Juntos planearon una incursión a la isla.

FANÁTICO DEL BEISBOL.
A pesar de que es aficionado al baloncesto y al atletismo, su gran pasión es el beisbol. Desde su niñez practicaba este "deporte yanki" y, en 1959, cuando ya dirigía el país, preparó su debut oficial en el Stadium del Cerro ubicado en La Habana.

EL GUERRILLERO. El 2 de diciembre de 1956, Castro desembarcó junto con un grupo de exiliados en Cuba, a donde había llegado a bordo del yate Granma. Fueron sorprendidos, y 70 de los 82 hombres que llegaron a la isla murieron nada más pisar tierra cerca de Manzanillo. Los sobrevivientes -su hermano Raúl, el Che y Camilo Cienfuegos, entre ellos- se refugiaron en Sierra Maestra y comenzaron una guerra de guerrillas bajo su mando.

RELACIONES CON EEUU. No siempre fueron malas. En abril de 1959, Castro viajó a EEUU para establecer relaciones diplomáticas y comerciales. A pesar de las primeras intenciones, la expropiación de azucareras estadounidenses y las crecientes relaciones de la isla con la URSS convirtieron a EEUU en el gran enemigo de Castro.

INVASION DE BAHIA COCHINOS. En abril de 1961, Castro dirigió personalmente las tropas que derrotaron, en apenas 72 horas, el intento de invasión por parte del Ejército Cubano de Liberación, compuesto por anticastristas exiliados, entrenados y dirigidos por la CIA.

EL GRAN ALIADO. Ante el bloqueo establecido por EEUU en 1962, la ayuda económica y militar de la URSS era imprescindible para Castro. La instalación de misiles soviéticos en la isla complicó aún más las relaciones con su vecino del norte y dio lugar a "la crisis de los misiles".

DE GIRA. En 1976 realizó una gira por Argelia, Guinea, Libia, Angola, Mozambique, Tanzania y Yemen del Sur. Envió miles de soldados, asesores, técnicos, profesores y médicos a distintos países africanos. Muchos tomaron a Castro como ejemplo.
LA CRISIS DE LOS BALSEROS. Uno de los mayores problemas a los que tiene que enfrentarse el líder cubano es la emigración de los anticastristas a las costas de Florida. La falta de libertad de expresión marca la vida de los cubanos, ya que cualquier disidente es encarcelado. En 1994, más de 30.000 abandonaron el país. Castro se vio obligado a realizar reformas.

EL "GRANMA". El dueño original del buque en el que Fidel regresó a Cuba para encarar la revolución lo había bautizado "Grand Mother" (abuela) a la nave. En una segunda versión, quedó como "Gran Ma", y de allí el nombre de "Granma", que también es el del periódico oficialista de Cuba.

PUNTO DE VISTA
La mirada crítica y la admiración de América latina

Por Adriana García, agencia reuter
El anuncio de la salida temporal del líder Fidel Castro del gobierno cubano provocó una división hemisférica en los discursos sobre el futuro de la isla comunista, con el norte pidiendo cambios y el sur reforzando su apoyo a la autonomía de Cuba. Desde que Castro cedió el poder a su hermano Raúl para someterse a una cirugía intestinal, el 31 de julio, Estados Unidos inició una ofensiva verbal pidiendo cambios que permitan elecciones multipartidarias en la isla.
A los países de América latina les preocupa cualquier tipo de acción que Estados Unidos pueda tomar en Cuba, dijeron analistas. "Todos quieren una transición pacífica en Cuba. Los latinoamericanos se oponen a una intervención de Estados Unidos porque se oponen a una intervención de Estados Unidos en cualquier lugar", dijo Peter Hakim, presidente de Diálogo Inter-Americano, un centro de investigación en Washington.
Pero la defensa de la soberanía cubana no significa que los países izquierdistas de América latina apoyen el gobierno de Castro, ya que la mayoría de ellos consolidó procesos democráticos en los 90, dijeron los especialistas. Las excepciones serían dos estrechos aliados de Cuba en la región: Venezuela, bajo el gobierno de Hugo Chávez y, más recientemente, Bolivia, con Morales. "América latina en general entiende que el régimen de Fidel en Cuba es uno de los últimos bastiones de un gobierno autoritario y que debería respetar los derechos humanos", dijo el profesor David Fleischer, de la Universidad de Brasilia.
A pesar de todo, Cuba es respetada por sus vecinos por los avances en el las áreas de salud y educación, sectores que son todavía un problema para la mayoría de los países de la región, pese a las reformas económicas de los años 90, que no lograron bajar radicalmente los índices de pobreza. (Reuter)

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