Israel triplicó los ataques antes del alto al fuego

El gobierno libanés aprobó por unanimidad los términos de la resolución del Consejo de Seguridad, y hoy haría lo propio el gabinete israelí.

CRUCE PELIGROSO. Un policía conduce a evacuados en el sur del Líbano.
CRUCE PELIGROSO. Un policía conduce a evacuados en el sur del Líbano.
13 Agosto 2006
Tel Aviv- Israel triplicó ayer la frecuencia de ataques sobre el Líbano, un día antes de que el gabinete encabezado por el primer ministro, Ehud Olmert, acepte -como se espera- los términos de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU aprobada el viernes, que ordena un cese de hostilidades. Por su parte, la milicia de Hezbollah continuó lanzando cohetes contra territorio israelí mientras oponía dura resistencia al avance militar por tierra.
Tropas y tanques israelíes se internaron hasta el río Litani, unos 30 kilómetros al norte de la frontera, con apoyo permanente de la Fuerza Aérea, que siguió bombardeando la capital y el sur del país. Un vocero militar confirmó que la ofensiva continuará hasta que lleguen las tropas internacionales -15.000 cascos azules a igual cantidad de soldados libaneses- para tomar el control de la región.

Reunión en Jerusalén
Según trascendió en Tel Aviv, el gabinete implementará mañana un alto al fuego sobre la base de la resolución 1701, que prevé que, tras el cese total de hostilidades, Israel retire todas sus fuerzas del sur de Líbano, pero para ello el gabinete debe aceptar formalmente los términos de la resolución. Olmert ya se pronunció a favor.
Este paso formal lo cumplió ayer el gobierno libanés, durante una reunión a la que asistieron el primer ministro, Fouad Siniora; el presidente, Emile Lahoud, y el pleno del gabinete, en el que se encuentran altos dirigentes de Hezbollah. La decisión fue adoptada por unanimidad aunque en un ambiente de escepticismo, dado que continuaron las acciones militares israelíes. "Si hay algo que prueba a las claras esta resolución del Consejo de Seguridad es que todo el mundo está con Líbano", dijo Siniora.

Hezbollah acata
Por su parte, el jefe de la milicia radical chiíta de Hezbollah, Hassan Nasrallah, dijo ayer que cumplirá las exigencias del Consejo de Seguridad cuando hayan cesado por completo las hostilidades. En un discurso difundido por la cadena televisiva de su organización, el canal Al Manar, puntualizó que Hezbollah se reserva el derecho a seguir luchando mientras prosiga la ofensiva terrestre del Ejército israelí, "que todavía durará unos días por razones relacionadas con la política interna israelí", precisó. "Quieren poder decir que avanzaron hasta el río Litani y que han tomado ese territorio, pero Israel no ha conseguido sus objetivos militares ni los va a conseguir en los próximos días", continuó. Destacó además que Hezbollah tiene algunas reservas con respecto a algunos puntos de la resolución 1701, pero que aceptará la decisión que tome el gobierno libanés.

Satisfacción general
La resolución del Consejo de Seguridad fue recibida con satisfacción por gobiernos e instituciones en todo el mundo. El presidente de EE.UU., George W. Bush, dijo, no obstante, que la pérdida de vidas humanas inocentes en ambas partes es una gran tragedia. "Tras las palabras siguen los hechos, y la comunidad internacional debe realizar todos los esfuerzos para traer una paz duradera a la región", dijo el mandatario, que pasa un período de descanso en su rancho de Texas. (Reuter)

Parte de guerra
EN EL BLANCO. Un helicóptero artillado israelí fue abatido ayer por un misil de la milicia, admitió el ejército. El hecho ocurrió en la localidad de Tayer, sur del Líbano, en medio de un recio enfrentamiento. Asimismo, Hezbollah afirmó que en las últimas horas 21 tanques israelíes quedaron fuera de combate tras ser alcanzados por misiles.

BAJAS DE LA GUERRILLA. Cientos de soldados descendieron de helicópteros en el sur libanés, en medio de la gran ofensiva. Según el ejército, 40 milicianos chiítas murieron en combate y varios lanzacohetes fueron destruidos durante incursiones aéreas. En tanto, unas 30 personas murieron durante bombardeos en los suburbios de Beirut.

CIUDAD TOMADA. En su avance, el ejército israelí tomó ayer la ciudad de Chandouriyeh, a 12 kilómetros de la frontera, y tenía en la mira el poblado de Froun, un bastión de Hezbollah ubicado a 2 kilómetros del río Litani. Esta barrera natural fue objetivo de Israel desde el comienzo de la contienda. Los bombardeos comenzaron el 12 de julio, luego de que la milicia mató en el sur del Líbano ocho soldados y tomó como rehenes a dos que siguen cautivos.

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