07 Septiembre 2002 Seguir en 
Washington/Amman/Berlín.- El presidente de Estados Undios, George W. Bush, afirmará este jueves ante la Asamblea General de las Naciones Unidas que su país tiene derecho a desarmar a Irak por su cuenta si la ONU no toma una rápida y efectiva decisión contra Saddam Hussein, adelanta hoy el "Washington Post".
Mientras tanto, Blair se reunirá también este sábado con el mandatario estadounidense en Camp David.
Sin embargo, el discurso de Bush ante la Asamblea General mostrará un claro giro en la política exterior de Washington. El presidente reconocerá ante la comunidad internacional que la única superpotencia del mundo debe considerar la opinión de los demás países y tratar de asegurar la aprobación del Consejo de Seguridad antes de cualquier ofensiva contra Bagdad, indica el "Post".
El cambio de actitud estadounidense obedece principalmente a la negativa de China, Francia y Rusia, todos miembros del Consejo de Seguridad, a un ataque unilateral contra Irak. Sólo el restante miembro del Consejo, Gran Bretaña, apoya los planes de Washington.
Incluso el alto representante para la Política Exterior y de Seguridad Común de la Unión Europea (UE), Javier Solana, advirtió a Estados Unidos de emprender en solitario una acción militar contra Irak, informó el periódico alemán "Bild am Sonntag" en su edición de este domingo."Estamos en contra de un ataque preventivo", dijo Solana. Una acción individual no es compatible con el derecho internacional, señaló. Todos los pasos en contra de Irak deben ser decididos en el marco de las Naciones Unidas, agregó.
También el primer ministro canadiense, Jean Chretien, quiere desaconsejar a Bush un ataque a Irak, durante un encuentro que tendrá con el presidente en Detroit, previsto para este lunes. Además, le pedirá que presente pruebas contundentes de la existencia de armas de destrucción masiva en Irak.
Por su parte, el régimen iraquí del presidente Saddam Hussein reaccionó con satisfacción a la negativa alemana a apoyar un ataque contra Bagdad aunque el Consejo de Seguridad de la ONU se pronuncie en ese sentido.
"La posición de Alemania nos ha llenado de satisfacción", dijo al semanario "Der Spiegel", en su número del lunes, el ministro del Exterior iraquí Nadshi Sabri.El ministro iraquí también dijo que su gobierno no tiene ningún problema en que retornen a su país los inspectores de armamentos de la ONU, pero agregó que esto debe tener lugar de acuerdo con las reglas "que nosotros hemos acordado con la ONU, y no de acuerdo con las reglas de Estados Unidos".
Mientras tanto, el ministro iraquí de Información, Mohamed Said Sahhaf, aseguró hoy que antes de que las potencias occidentales logren desalojar del poder a Saddam Hussein, éstas perecerán en el intento.
"Las tropas estadounidenses perecerán durante los ataques... cualquier intento por derrocar a Saddam Hussein será un fiasco", aseguró en rueda de prensa en Amman, Jordania. El único motivo de un posible ataque estadounidense, en palabras del ministro, es "controlar los recursos petrolíferos" del país.
Por su parte el secretario estadounidense de Defensa, Donald Rumsfeld, ha asegurado que Irak podría, en el plazo de un año, contar con bombas atómicas como la de Hiroshima y que además dispone ya de un arsenal de cerca de 6.000 litros de ántrax, según la edición de mañana domingo del periódico alemán "Welt am Sonntag".
En poder del régimen de Saddam Hussein estaría además un lote de 30.000 litros de botulina, una peligrosa toxina biológica y seis toneladas del gas nervioso VX.
Según Rumsfeld, el arsenal de armas biológicas de Saddam Hussein tambien incluye existencias de gases tóxicos como sarin, soman y tobun y una serie de toxinas de contacto.
El "Welt am Sonntag" añade que los informes de los servicios secretos de Estados Unidos señalan que en estos momentos trabajan febrilmente en Irak científicos de la desaparecida Unión Soviética y de Corea del Norte y que estos podrían -en el plazo de un año- fabricar una bomba atómica del calibre de Hiroshima.
En relación a esto, el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, subrayó que el objetivo de la política estadounidense para Irak es el desarme del país más que el retorno de los inspectores de armas de Naciones Unidas, en declaraciones al diario francés "Le Monde", en su edición de mañana, domingo.
"No podemos perder de vista que el problema es el desarme", subrayó. "Los inspectores son un medio para alcanzarlo. Derrocar el régimen es otra forma de hacerlo", agregó.
El primer ministro británico, Tony Blair, tampoco deposita demasiadas esperanzas en un regreso de los inspectores. En declaraciones a periodistas durante el vuelo que lo llevó a Estados Unidos para reunirse con el presidente Bush en Camp David, afirmó: "Por qué se fueron los inspectores? Porque los inspectores comprobaron que no podían realizar su trabajo allí", afirmó.
Blair repitió que Bush y él tratarán de recabar el apoyo internacional más amplio posible para actuar en el caso de Irak.(DPA)
Mientras tanto, Blair se reunirá también este sábado con el mandatario estadounidense en Camp David.
Sin embargo, el discurso de Bush ante la Asamblea General mostrará un claro giro en la política exterior de Washington. El presidente reconocerá ante la comunidad internacional que la única superpotencia del mundo debe considerar la opinión de los demás países y tratar de asegurar la aprobación del Consejo de Seguridad antes de cualquier ofensiva contra Bagdad, indica el "Post".
El cambio de actitud estadounidense obedece principalmente a la negativa de China, Francia y Rusia, todos miembros del Consejo de Seguridad, a un ataque unilateral contra Irak. Sólo el restante miembro del Consejo, Gran Bretaña, apoya los planes de Washington.
Incluso el alto representante para la Política Exterior y de Seguridad Común de la Unión Europea (UE), Javier Solana, advirtió a Estados Unidos de emprender en solitario una acción militar contra Irak, informó el periódico alemán "Bild am Sonntag" en su edición de este domingo."Estamos en contra de un ataque preventivo", dijo Solana. Una acción individual no es compatible con el derecho internacional, señaló. Todos los pasos en contra de Irak deben ser decididos en el marco de las Naciones Unidas, agregó.
También el primer ministro canadiense, Jean Chretien, quiere desaconsejar a Bush un ataque a Irak, durante un encuentro que tendrá con el presidente en Detroit, previsto para este lunes. Además, le pedirá que presente pruebas contundentes de la existencia de armas de destrucción masiva en Irak.
Por su parte, el régimen iraquí del presidente Saddam Hussein reaccionó con satisfacción a la negativa alemana a apoyar un ataque contra Bagdad aunque el Consejo de Seguridad de la ONU se pronuncie en ese sentido.
"La posición de Alemania nos ha llenado de satisfacción", dijo al semanario "Der Spiegel", en su número del lunes, el ministro del Exterior iraquí Nadshi Sabri.El ministro iraquí también dijo que su gobierno no tiene ningún problema en que retornen a su país los inspectores de armamentos de la ONU, pero agregó que esto debe tener lugar de acuerdo con las reglas "que nosotros hemos acordado con la ONU, y no de acuerdo con las reglas de Estados Unidos".
Mientras tanto, el ministro iraquí de Información, Mohamed Said Sahhaf, aseguró hoy que antes de que las potencias occidentales logren desalojar del poder a Saddam Hussein, éstas perecerán en el intento.
"Las tropas estadounidenses perecerán durante los ataques... cualquier intento por derrocar a Saddam Hussein será un fiasco", aseguró en rueda de prensa en Amman, Jordania. El único motivo de un posible ataque estadounidense, en palabras del ministro, es "controlar los recursos petrolíferos" del país.
Por su parte el secretario estadounidense de Defensa, Donald Rumsfeld, ha asegurado que Irak podría, en el plazo de un año, contar con bombas atómicas como la de Hiroshima y que además dispone ya de un arsenal de cerca de 6.000 litros de ántrax, según la edición de mañana domingo del periódico alemán "Welt am Sonntag".
En poder del régimen de Saddam Hussein estaría además un lote de 30.000 litros de botulina, una peligrosa toxina biológica y seis toneladas del gas nervioso VX.
Según Rumsfeld, el arsenal de armas biológicas de Saddam Hussein tambien incluye existencias de gases tóxicos como sarin, soman y tobun y una serie de toxinas de contacto.
El "Welt am Sonntag" añade que los informes de los servicios secretos de Estados Unidos señalan que en estos momentos trabajan febrilmente en Irak científicos de la desaparecida Unión Soviética y de Corea del Norte y que estos podrían -en el plazo de un año- fabricar una bomba atómica del calibre de Hiroshima.
En relación a esto, el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, subrayó que el objetivo de la política estadounidense para Irak es el desarme del país más que el retorno de los inspectores de armas de Naciones Unidas, en declaraciones al diario francés "Le Monde", en su edición de mañana, domingo.
"No podemos perder de vista que el problema es el desarme", subrayó. "Los inspectores son un medio para alcanzarlo. Derrocar el régimen es otra forma de hacerlo", agregó.
El primer ministro británico, Tony Blair, tampoco deposita demasiadas esperanzas en un regreso de los inspectores. En declaraciones a periodistas durante el vuelo que lo llevó a Estados Unidos para reunirse con el presidente Bush en Camp David, afirmó: "Por qué se fueron los inspectores? Porque los inspectores comprobaron que no podían realizar su trabajo allí", afirmó.
Blair repitió que Bush y él tratarán de recabar el apoyo internacional más amplio posible para actuar en el caso de Irak.(DPA)







