28 Julio 2006 Seguir en 
BEIRUT.- Israel lanzó ayer nuevos ataques aéreos y de artillería contra el Líbano, y ha decidido no ir más allá en la ofensiva terrestre en el extremo sur del país vecino. Los mandos militares habían solicitado al gobierno de Ehud Olmert que autorizara una profundización del avance terrestre. Pero la muerte de nueve soldados, el miércoles, en combates con la guerrilla en el sur libanés, causó conmoción en Israel e influyó en la decisión del gobierno. Fue el peor día en términos de bajas del Ejército desde que estalló el conflicto, el 12, cuando la milicia Hezbollah mató a ocho militares y tomó a otros dos como rehenes.
Desde entonces, Israel lanzó un bombardeo masivo sobre el Líbano, para avanzar luego por tierra desde el sur, en un intento por sacar a Hezbollah de la zona fronteriza y terminar así con los ataques con cohetes contra Israel. Sin embargo, Hezbollah lanzó ayer decenas de misiles Katyusha contra ciudades del norte, que dejaron cuatro heridos. Más de 1.400 cohetes disparó Hezbollah contra Israel desde el inicio del conflicto, y han causado 50 víctimas mortales, 18 de ellas civiles.
La batalla de Bint Jbeil
Ayer continuaban por cuarto día consecutivo los combates en la ciudad de Bint Jbeil, bastión de la milicia en el sur libanés. Según el Ejército israelí, el daño infringido contra Hezbollah ha sido enorme. Asimismo, un canal árabe consignó que ayer murieron 13 soldados israelíes y otros 20 resultaron heridos. El ejército israelí comunicó que convocará hasta 15.000 soldados de reserva para las operaciones terrestres. La Cruz Roja Internacional alertó sobre la situación en localidades fronterizas aisladas del Líbano, donde los cadáveres yacen en las calles y la población civil quedó atrapada entre dos fuegos.
Irrumpe Al Qaeda
En medio del conflicto, que hasta ahora la diplomacia internacional no logró disipar, irrumpió en el escenario Al Qaeda. En un video difundido ayer, Ayman al Zawahiri, lugarteniente de Osama Bin Laden, instó a los musulmanes a incorporarse a una “guerra santa” contra Israel. Según analistas, Al Zawahiri intentará aprovechar la guerra en el Líbano para reclutar militantes por encima de las diferencias ideológicas entre los líderes musulmanes sunnitas de la red y los militantes chiítas de Hezbollah. Al Qaeda buscaría movilizar un intenso sentimiento de injusticia y humillación entre muchos musulmanes, aunque el Líbano y el conflicto árabe-israelí nunca fue una causa para la organización, dijeron expertos egipcios. La crisis del Líbano habría provocado un debate entre algunos militantes sunnitas sobre si era legítimo mostrar solidaridad con Hezbollah, dijo. (Reuter-AFP-NA)
Desde entonces, Israel lanzó un bombardeo masivo sobre el Líbano, para avanzar luego por tierra desde el sur, en un intento por sacar a Hezbollah de la zona fronteriza y terminar así con los ataques con cohetes contra Israel. Sin embargo, Hezbollah lanzó ayer decenas de misiles Katyusha contra ciudades del norte, que dejaron cuatro heridos. Más de 1.400 cohetes disparó Hezbollah contra Israel desde el inicio del conflicto, y han causado 50 víctimas mortales, 18 de ellas civiles.
La batalla de Bint Jbeil
Ayer continuaban por cuarto día consecutivo los combates en la ciudad de Bint Jbeil, bastión de la milicia en el sur libanés. Según el Ejército israelí, el daño infringido contra Hezbollah ha sido enorme. Asimismo, un canal árabe consignó que ayer murieron 13 soldados israelíes y otros 20 resultaron heridos. El ejército israelí comunicó que convocará hasta 15.000 soldados de reserva para las operaciones terrestres. La Cruz Roja Internacional alertó sobre la situación en localidades fronterizas aisladas del Líbano, donde los cadáveres yacen en las calles y la población civil quedó atrapada entre dos fuegos.
Irrumpe Al Qaeda
En medio del conflicto, que hasta ahora la diplomacia internacional no logró disipar, irrumpió en el escenario Al Qaeda. En un video difundido ayer, Ayman al Zawahiri, lugarteniente de Osama Bin Laden, instó a los musulmanes a incorporarse a una “guerra santa” contra Israel. Según analistas, Al Zawahiri intentará aprovechar la guerra en el Líbano para reclutar militantes por encima de las diferencias ideológicas entre los líderes musulmanes sunnitas de la red y los militantes chiítas de Hezbollah. Al Qaeda buscaría movilizar un intenso sentimiento de injusticia y humillación entre muchos musulmanes, aunque el Líbano y el conflicto árabe-israelí nunca fue una causa para la organización, dijeron expertos egipcios. La crisis del Líbano habría provocado un debate entre algunos militantes sunnitas sobre si era legítimo mostrar solidaridad con Hezbollah, dijo. (Reuter-AFP-NA)
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