26 Julio 2006 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Voces críticas se escucharon ayer sobre el Plan Ganadero anunciado por el Gobierno y no faltaron quienes advirtieron que esta iniciativa llegó “a destiempo”, porque sus efectos se verán en cinco años.
Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), que encabezó un paro agropecuario de cuatro días que finalizó ayer, propuso una política ganadera más integral que contemple tanto las necesidades de exportaciones como el mercado interno. La entidad aclaró, no obstante, que ante esa política nacional, se deben “derogar las medidas intervencionistas que contribuyen a castigar la rentabilidad de los productores generando distorsiones en el mercado que provocan un desequilibrio entre los integrantes de la cadena productiva comercial”.
En tanto, para el analista económico de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro), Daniel Asef, “nadie debe estar en desacuerdo con la parte técnica que priorizará aumentar la cantidad de vacas en un futuro”.Pero advirtió que “hará falta un incentivo al productor, ya que este plan no tiene nada que mejore la rentabilidad”.
“Con lo que el Gobierno anunció no alcanza para solucionar el tema de la carne, aunque sí es el puntapié inicial para comenzar a conversar, tanto el Estado como el sector ganadero, sobre un futuro con más vacas", indicó Asef .
Por su parte, la diputada del PJ María del Carmen Alarcón opinó que la propuesta del Gobierno “llega a destiempo, ya que es un plan que podría dar resultados dentro de cinco años, pero no soluciona los problemas que hoy tiene el campo, como la desinversión en el sector ganadero”.
El presidente de la Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo Buzzi, dijo que el Plan Ganadero “es una parodia a la que los pequeños productores no nos vamos a prestar, ni apoyar. Queremos un debate serio y responsable para instrumentar una política agropecuaria nacional”.
En tanto, el titular de la Sociedad Rural de Tucumán (SRT), Víctor Pereyra, opinó que el plan es beneficioso, “en especial en la parte financiera, que es la apoyatura que deben tener los pequeños y medianos productores. Pero destacó que hay puntos que se pueden mejorar. “Estamos con un stock ganadero muy bajo, y la oferta y la demanda es lo que provoca que se descontrolen los precios”, añadió Pereyra. (NA/DyN/Télam/Especial)
BUENOS AIRES.- Luego de cuatro días de marchas, movilizaciones y expresiones de repudio contra la falta de políticas para el agro nacional, finalizó hoy el paro agropecuario convocado por Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), con alto nivel de acatamiento en todo el país. El termómetro de la protesta marcó la elevada temperatura en Liniers, donde entre lunes y martes sólo ingresaron 489 vacunos, una cantidad exigua que no alcanzó para determinar valores promedio para la hacienda en pie.
Desde la presidencia de CRA se informó que las 13 entidades que integran el ruralismo confederado se reunirán formalmente el viernes, para evaluar los resultados de la medida de fuerza, así como los pasos a seguir, condicionados a las respuestas que pueda dar el Gobierno. Respecto de las actividades que se desarrollaron ayer, durante el último día del paro, la prioridad fue la entrega de petitorios a los gobernadores provinciales, intendencias y legisladores, donde se puntualizaron los reclamos del agro nacional. Se pide una política agropecuaria nacional, así como el reconocimiento del sector por el potencial productivo que representa. Además, vuelve a reclamar la eliminación de las retenciones que gravan las ventas al exterior de granos, carnes, lácteos y subproductos de esos rubros. El presidente de la Sociedad Rural de Tucumán, Víctor Pereyra, pidió que se instrumente un plan agrícola integral “que contemple la parte fiscal con los proyectos que tiene como país, la directriz que debe tener la Argentina como país agroexportador”. (DyN/Especial)
Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), que encabezó un paro agropecuario de cuatro días que finalizó ayer, propuso una política ganadera más integral que contemple tanto las necesidades de exportaciones como el mercado interno. La entidad aclaró, no obstante, que ante esa política nacional, se deben “derogar las medidas intervencionistas que contribuyen a castigar la rentabilidad de los productores generando distorsiones en el mercado que provocan un desequilibrio entre los integrantes de la cadena productiva comercial”.
En tanto, para el analista económico de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro), Daniel Asef, “nadie debe estar en desacuerdo con la parte técnica que priorizará aumentar la cantidad de vacas en un futuro”.Pero advirtió que “hará falta un incentivo al productor, ya que este plan no tiene nada que mejore la rentabilidad”.
“Con lo que el Gobierno anunció no alcanza para solucionar el tema de la carne, aunque sí es el puntapié inicial para comenzar a conversar, tanto el Estado como el sector ganadero, sobre un futuro con más vacas", indicó Asef .
Por su parte, la diputada del PJ María del Carmen Alarcón opinó que la propuesta del Gobierno “llega a destiempo, ya que es un plan que podría dar resultados dentro de cinco años, pero no soluciona los problemas que hoy tiene el campo, como la desinversión en el sector ganadero”.
El presidente de la Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo Buzzi, dijo que el Plan Ganadero “es una parodia a la que los pequeños productores no nos vamos a prestar, ni apoyar. Queremos un debate serio y responsable para instrumentar una política agropecuaria nacional”.
En tanto, el titular de la Sociedad Rural de Tucumán (SRT), Víctor Pereyra, opinó que el plan es beneficioso, “en especial en la parte financiera, que es la apoyatura que deben tener los pequeños y medianos productores. Pero destacó que hay puntos que se pueden mejorar. “Estamos con un stock ganadero muy bajo, y la oferta y la demanda es lo que provoca que se descontrolen los precios”, añadió Pereyra. (NA/DyN/Télam/Especial)
Finalizó el paro agrario, con alta adhesión en todo el país
BUENOS AIRES.- Luego de cuatro días de marchas, movilizaciones y expresiones de repudio contra la falta de políticas para el agro nacional, finalizó hoy el paro agropecuario convocado por Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), con alto nivel de acatamiento en todo el país. El termómetro de la protesta marcó la elevada temperatura en Liniers, donde entre lunes y martes sólo ingresaron 489 vacunos, una cantidad exigua que no alcanzó para determinar valores promedio para la hacienda en pie.
Desde la presidencia de CRA se informó que las 13 entidades que integran el ruralismo confederado se reunirán formalmente el viernes, para evaluar los resultados de la medida de fuerza, así como los pasos a seguir, condicionados a las respuestas que pueda dar el Gobierno. Respecto de las actividades que se desarrollaron ayer, durante el último día del paro, la prioridad fue la entrega de petitorios a los gobernadores provinciales, intendencias y legisladores, donde se puntualizaron los reclamos del agro nacional. Se pide una política agropecuaria nacional, así como el reconocimiento del sector por el potencial productivo que representa. Además, vuelve a reclamar la eliminación de las retenciones que gravan las ventas al exterior de granos, carnes, lácteos y subproductos de esos rubros. El presidente de la Sociedad Rural de Tucumán, Víctor Pereyra, pidió que se instrumente un plan agrícola integral “que contemple la parte fiscal con los proyectos que tiene como país, la directriz que debe tener la Argentina como país agroexportador”. (DyN/Especial)







