19 Julio 2006 Seguir en 
Desde el miércoles pasado, Medio Oriente es escenario de la ofensiva más violenta de las últimas décadas.
El conflicto armado enfrenta a Israel con el grupo de resistencia árabe Hezbollah. Mientras la aviación israelí bombardea varios puntos estratégicos de El Líbano, la milicia libanesa hace caer una lluvia de misiles Katyusha sobre las ciudades del norte de Israel.
Se teme que el estado judío extienda su campaña a Siria, que junto con Irán son los principales aliados de Hezbollah.
Israel atacó Beirut (la capital del Líbano), Trípoli (la segunda ciudad más importante) y varios puntos de la frontera con Siria.
Por su parte, Hezbollah lanzó una nueva avalancha de misiles sobre las ciudades del norte de Israel.
La escalada de violencia comenzó cuando el grupo Hezbollah y el movimiento radical palestino, Hamas, provocaron la reacción militar israelí. El 25 de junio, tras el ingreso de las tropas de Israel a la Franja de Gaza, los guerrilleros palestinos de Hamas secuestraron a un soldado de Israel, que inmediatamente lanzó una ofensiva militar contra la Franja.
El miércoles pasado, Hezbollah capturó a otros dos militares israelíes, lo que llevó al Estado judío a abrir otro frente de batalla.
Con su ofensiva en el Líbano, Israel pretende forzar a la guerrilla libanesa a liberar a los soldados y también destruir su capacidad para lanzar ataques sobre el norte de Israel.
Se cree que el grupo terrorista contaría con varios cohetes, que pueden llegar a ciudades como Tel Aviv o Jerusalén.
Ante el conflicto, los países de la Liga Arabae culparon a Israel y criticaron a Hezbollah. Por un lado, Egipto, Arabia Saudita, Jordania y Kuwait manifestaron su maletar por el hecho de que Hezbollah actúe sin consultar, siquiera, al gobierno libanés. Frente a ellos se sitúan Siria, Líbano, Argelia y Yemén, que definieron como resistencia legítima las acciones. En medio de ambos bandos aparecen países como Marruecos y Sudán, más afines a Israel.
Desde el inicio de la ofensiva, la cifra de muertos trepó a más de 240 personas en el Líbano, de las cuales 210 son civiles. Mientras que 24 israelíes murieron durante los enfrentamientos, entre ellos 12 civiles. Hasta ahora, más de 90 palestinos murieron en la franja de Gaza.
El conflicto armado enfrenta a Israel con el grupo de resistencia árabe Hezbollah. Mientras la aviación israelí bombardea varios puntos estratégicos de El Líbano, la milicia libanesa hace caer una lluvia de misiles Katyusha sobre las ciudades del norte de Israel.
Se teme que el estado judío extienda su campaña a Siria, que junto con Irán son los principales aliados de Hezbollah.
Israel atacó Beirut (la capital del Líbano), Trípoli (la segunda ciudad más importante) y varios puntos de la frontera con Siria.
Por su parte, Hezbollah lanzó una nueva avalancha de misiles sobre las ciudades del norte de Israel.
La escalada de violencia comenzó cuando el grupo Hezbollah y el movimiento radical palestino, Hamas, provocaron la reacción militar israelí. El 25 de junio, tras el ingreso de las tropas de Israel a la Franja de Gaza, los guerrilleros palestinos de Hamas secuestraron a un soldado de Israel, que inmediatamente lanzó una ofensiva militar contra la Franja.
El miércoles pasado, Hezbollah capturó a otros dos militares israelíes, lo que llevó al Estado judío a abrir otro frente de batalla.
Con su ofensiva en el Líbano, Israel pretende forzar a la guerrilla libanesa a liberar a los soldados y también destruir su capacidad para lanzar ataques sobre el norte de Israel.
Se cree que el grupo terrorista contaría con varios cohetes, que pueden llegar a ciudades como Tel Aviv o Jerusalén.
Ante el conflicto, los países de la Liga Arabae culparon a Israel y criticaron a Hezbollah. Por un lado, Egipto, Arabia Saudita, Jordania y Kuwait manifestaron su maletar por el hecho de que Hezbollah actúe sin consultar, siquiera, al gobierno libanés. Frente a ellos se sitúan Siria, Líbano, Argelia y Yemén, que definieron como resistencia legítima las acciones. En medio de ambos bandos aparecen países como Marruecos y Sudán, más afines a Israel.
Desde el inicio de la ofensiva, la cifra de muertos trepó a más de 240 personas en el Líbano, de las cuales 210 son civiles. Mientras que 24 israelíes murieron durante los enfrentamientos, entre ellos 12 civiles. Hasta ahora, más de 90 palestinos murieron en la franja de Gaza.
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