05 Septiembre 2002 Seguir en 
Washington.- Con un llamamiento al mundo para que se tome una postura ante una eventual intervención militar en Irak, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, continuó ayer impulsando el derrocamiento del presidente iraquí Saddam Hussein. Tras una reunión con líderes del Congreso, Bush anunció que la semana próxima, ante la Asamblea General de la ONU, pedirá al mundo que se ocupe del "problema Irak". El mandatario exigió al Congreso la aprobación de un ataque antes de ordenarlo, y advirtió a los aliados que al no apoyar su plan militar han puesto en juego su credibilidad. El premier británico Tony Blair llegará el sábado a Washington para analizar con Bush una acción conjunta contra Irak.
Los árabes responden
Pese a la presión que ejerció Bush con sus declaraciones, los países que integran la Liga Arabe manifestaron su apoyo a Irak y aseguraron que los planes de Washington para derrocar a Saddam representan una amenaza para todo el mundo árabe. "Rechazamos estas amenazas de Estados Unidos a Irak. Esta es nuestra responsabilidad y obligación hacia un país hermano", dijo en El Cairo el ministro libanés del Exterior, Mahmud Hammud, al inaugurar ayer la reunión de dos días de la Liga. La única solución al conflicto reside en la continuación del diálogo entre Bagdad y Naciones Unidas, afirmó. Por su parte, Saddam Hussein prometió ante la Unión Parlamentaria Arabe, reunida ayer en Bagdad, que si Estados Unidos ataca, los iraquíes lucharán. "No somos belicistas, pero si nos vemos forzados, lucharemos de un modo tal que les agradaremos a ustedes y fastidiaremos al enemigo", dijo. (DPA)
Los árabes responden
Pese a la presión que ejerció Bush con sus declaraciones, los países que integran la Liga Arabe manifestaron su apoyo a Irak y aseguraron que los planes de Washington para derrocar a Saddam representan una amenaza para todo el mundo árabe. "Rechazamos estas amenazas de Estados Unidos a Irak. Esta es nuestra responsabilidad y obligación hacia un país hermano", dijo en El Cairo el ministro libanés del Exterior, Mahmud Hammud, al inaugurar ayer la reunión de dos días de la Liga. La única solución al conflicto reside en la continuación del diálogo entre Bagdad y Naciones Unidas, afirmó. Por su parte, Saddam Hussein prometió ante la Unión Parlamentaria Arabe, reunida ayer en Bagdad, que si Estados Unidos ataca, los iraquíes lucharán. "No somos belicistas, pero si nos vemos forzados, lucharemos de un modo tal que les agradaremos a ustedes y fastidiaremos al enemigo", dijo. (DPA)







