15 Julio 2006 Seguir en 
El Gobierno lanzará antes de fin de año un plan destinado a renegociar la deuda que las provincias mantienen con la Nación, por unos $ 77.800 millones, con el objetivo de dar aire a esas administraciones y evitar un impacto negativo sobre el superávit que vienen logrando. El anuncio fue realizado por la ministra de Economía, Felisa Miceli, a sus pares provinciales, y el tema será discutido en el último trimestre del año, sostiene un cable de la agencia NA.
Distintos gobernadores vienen pidiendo a la Nación que contribuya a sacarlos de la encrucijada financiera, en el marco de una serie de reclamos de las provincias. Esos pedidos incluyen también una rediscusión de la ley de Coparticipación Federal de Impuestos, algo que el Gobierno no está dispuesto a debatir en el corto plazo.
Las provincias tienen en su conjunto una deuda por $ 77.800 millones, y con el 67% del total, la Nación es la principal acreedora por un total de $ 47.136 millones. De ese total, Tucumán cuenta con un endeudamiento público superior a los $ 3.200 millones, de los cuales, casi el 70% tiene como acreedor al Poder Ejecutivo nacional.
La mecánica
El Gobierno analiza desindexar parte de las obligaciones, que están ajustadas por el coeficiente CER, o extender los plazos de financiación, porque una porción significativa de los pasivos provinciales tiene vencimiento en el corto plazo. La primera medida para aliviar el peso de la deuda sería eliminar el CER en el pasivo de los Programas de Financiamiento Ordenado (PFO) de 2002, 2003 y 2004, como ya hizo el año pasado con el PFO de 2005, sostiene NA.
Durante este año, el resultado fiscal de las provincias no será suficiente para refinanciar sus obligaciones, según estimaron técnicos del área económica. Por esa razón, algunos ministros provinciales plantearon a Miceli que los últimos aumentos salariales trastocaron las pautas presupuestarias y, por lo tanto, será necesario que la Nación refinancie viejas deudas.
Distintos gobernadores vienen pidiendo a la Nación que contribuya a sacarlos de la encrucijada financiera, en el marco de una serie de reclamos de las provincias. Esos pedidos incluyen también una rediscusión de la ley de Coparticipación Federal de Impuestos, algo que el Gobierno no está dispuesto a debatir en el corto plazo.
Las provincias tienen en su conjunto una deuda por $ 77.800 millones, y con el 67% del total, la Nación es la principal acreedora por un total de $ 47.136 millones. De ese total, Tucumán cuenta con un endeudamiento público superior a los $ 3.200 millones, de los cuales, casi el 70% tiene como acreedor al Poder Ejecutivo nacional.
La mecánica
El Gobierno analiza desindexar parte de las obligaciones, que están ajustadas por el coeficiente CER, o extender los plazos de financiación, porque una porción significativa de los pasivos provinciales tiene vencimiento en el corto plazo. La primera medida para aliviar el peso de la deuda sería eliminar el CER en el pasivo de los Programas de Financiamiento Ordenado (PFO) de 2002, 2003 y 2004, como ya hizo el año pasado con el PFO de 2005, sostiene NA.
Durante este año, el resultado fiscal de las provincias no será suficiente para refinanciar sus obligaciones, según estimaron técnicos del área económica. Por esa razón, algunos ministros provinciales plantearon a Miceli que los últimos aumentos salariales trastocaron las pautas presupuestarias y, por lo tanto, será necesario que la Nación refinancie viejas deudas.
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