10 Julio 2006 Seguir en 
Apenas ocho minutos duró el acto en la Casa Histórica. Ese fue el tiempo que destinaron el presidente Néstor Kirchner y el gobernador José Alperovich a rendirles homenajes a los congresales que en 1816 declararon la independencia.
La comitiva demoró más (una hora) en desplazarse desde el aeropuerto hasta el solar patrio que en recordar a los próceres. El Presidente arribó a las 10.50. La combi que trasladaba a las autoridades ingresó a la ciudad por avenida Gobernador del Campo, dobló por Avellaneda y subió por Crisóstomo Alvarez, en contramano, hasta Congreso. En esa esquina, los visitantes descendieron del vehículo y caminaron por el Paseo de la Independencia.
Exactamente a las 12, las autoridades ingresaron a la Casa Histórica, donde todo fue muy rápido. En la sala de la jura, entonaron el Himno Nacional, y luego Kirchner y Alperovich depositaron una palma de laureles frente al escritorio que utilizó el presidente del Congreso de 1816, Francisco Narciso de Laprida. Permanecieron unos instantes en silencio. Luego hicieron lo mismo el vicepresidente, Daniel Scioli, y el vicegobernador, Fernando Juri. A continuación, el Presidente y su esposa, Cristina Fernández, firmaron el libro de visitantes.
Ocho minutos más tarde, la comitiva salió por la parte trasera de la casa y se dirigió en la misma combi a la plaza Independencia, donde se desarrolló durante 40 minutos el acto en el que ambos mandatarios le hablaron al país.
La comitiva demoró más (una hora) en desplazarse desde el aeropuerto hasta el solar patrio que en recordar a los próceres. El Presidente arribó a las 10.50. La combi que trasladaba a las autoridades ingresó a la ciudad por avenida Gobernador del Campo, dobló por Avellaneda y subió por Crisóstomo Alvarez, en contramano, hasta Congreso. En esa esquina, los visitantes descendieron del vehículo y caminaron por el Paseo de la Independencia.
Exactamente a las 12, las autoridades ingresaron a la Casa Histórica, donde todo fue muy rápido. En la sala de la jura, entonaron el Himno Nacional, y luego Kirchner y Alperovich depositaron una palma de laureles frente al escritorio que utilizó el presidente del Congreso de 1816, Francisco Narciso de Laprida. Permanecieron unos instantes en silencio. Luego hicieron lo mismo el vicepresidente, Daniel Scioli, y el vicegobernador, Fernando Juri. A continuación, el Presidente y su esposa, Cristina Fernández, firmaron el libro de visitantes.
Ocho minutos más tarde, la comitiva salió por la parte trasera de la casa y se dirigió en la misma combi a la plaza Independencia, donde se desarrolló durante 40 minutos el acto en el que ambos mandatarios le hablaron al país.










