Decidieron despejar dudas antes del fallo

Cuando estaban por dictar la sentencia, los jueces ordenaron que se realicen pruebas de ADN y una nueva pericia balística. El acusado puede ser condenado a reclusión perpetua o resultar absuelto.

FRENTE A FRENTE. Por primera vez en lo que va del juicio, Conti habló ante los jueces. Dijo que es inocente y pidió que se investigue por qué la Policía lo acusó a él por los crímenes.  LA GACETA/ JOSE NUNO
FRENTE A FRENTE. Por primera vez en lo que va del juicio, Conti habló ante los jueces. Dijo que es inocente y pidió que se investigue por qué la Policía lo acusó a él por los crímenes. LA GACETA/ JOSE NUNO
04 Julio 2006
El enfrentamiento entre la fiscal de Cámara Marta Jerez de Rivadeneira y los defensores Luis Acosta y Walter Ojeda motivó que los jueces tomaran una medida justa y necesaria. Fue tal el cúmulo de pruebas que ambas partes aportaron en el juicio por la muerte de los remiseros Marcelo Claudio Pereyra y Carlos Julio Salazar que los jueces decidieron que,  para poder dictar sentenciar en relación al imputado Carlos Roberto Conti necesitaban más certezas. Y para ello recurrieron otra vez a la ciencia. Hasta el 27 de julio deberán producirse nuevas pruebas que finalmente los ayudarán a decidir cuál será el futuro del acusado. Lo condenarán a perpetua, tal como solicitó la fiscal, o lo absolverán, como pidieron los defensores.
Se trata, sin duda, de uno de los casos más complejos de los últimos cinco años. Es inusual que a una persona se la juzgue por la autoría de dos homicidios, ocurridos con diferencia de meses, lo que lo convertiría en un asesino serial. Sobre todo teniendo en cuenta que se lo investigó por otros crímenes, aunque finalmente la acusación por esos otros casos no prosperó.
Es por eso que los jueces Carlos Francisco Ruiz Vargas, Marta Cavalloti y Emilio Páez de la Torre decidieron, luego de escuchar los alegatos y las últimas palabras del imputado, solicitar tres nuevas medidas. Ordenaron que se realicen estudios de ADN para que la identificación de los cadáveres que, según los investigadores pertenecen a los remiseros, no deje dudas; que se haga una nueva pericia balística, ya que hay diferencia de criterios en cuanto a si el arma que se utilizó para cometer los crímenes es la que se le secuestró al padre de Conti, que tiene el mismo nombre que su hijo, y que se llame a declarar a un testigo que, hasta el momento, no declaró.

Diferentes posturas
Las diferencias entre la acusación que realiza la fiscal y el papel de los defensores es evidente. Mientras que según Jerez de Rivadeneira no hay dudas de que Conti fue el autor de los crímenes, que los cadáveres encontrados son de las víctimas y que el arma utilizada es la del padre de Conti, los defensores sostienen exactamente lo contrario. Que Conti es inocente, que los cuerpos no son los de los remiseros y que el arma secuestrada no es la que se usó para cometer los crímenes. Y ambas partes defendieron con pasión su postura, generando demasiadas dudas a los jueces. Por eso, resolvieron que la fiscal diligencie que se realicen los ADN (medida que hasta el momento nunca se llevó a cabo) y que la Policía Federal realice una nueva pericia balística, para estudiar si los proyectiles secuestrados salieron del revólver calibre 32 largo de Conti.
Además deberá ir a declarar Gustavo Gerardo Bertelli. Durante la investigación, este reconoció que Conti fue a su casa el 27 de febrero de 2004 en un Ford Escort gris, similar al que tenía Pereyra cuando fue asesinado; le pidió que le arreglara los frenos, pero no le dejó las llaves. Dos días después Conti retiró el vehículo y -afirmó- no lo volvió a ver. Pero en su taller quedó un gato hidráulico que familiares de Pereyra reconocieron como el que el remisero cargaba en su vehículo y que Conti habría olvidado en el taller. Bertelli vive en Buenos Aires y, cuando fue a declarar al juicio, la audiencia se suspendió, por lo que no pudo hacerlo. Ayer, su padre le dijo a la fiscal que su hijo no iba a ir a declarar ya que, aparentemente, había sido amenazado. “Ni piensen que va a venir”, dijo el hombre antes de salir corriendo de Tribunales, asustado.
La audiencia pasó para el 27 de julio, teniendo en cuenta que el domingo comenzará la feria judicial. Sin embargo, es probable que para esa fecha las pericias aún no estén listas, por lo que las audiencias se extenderían aún más tiempo.