La foto no apaga el fuego

Por Federico van Mameren

03 Septiembre 2002
Sólo sirve para la foto. Hasta el díscolo dirigente de la construcción, Celso Sosa, estuvo en el convite. Olijela del Valle Rivas y Julio Miranda se reunieron antes del acto y hablaron con el "Pibe"; y, entonces, el extrapartidario, pero senador por el peronismo, José Alperovich, se animó a entrar a la casa peronista. Sin embargo, Rivas insiste en que quiere que el futuro candidato a gobernador sea un peronista. Ya le hizo la cruz al "Pibe". En tanto, Miranda acepta, pero sabe que para que eso se defina falta mucho tiempo.
De qué le sirve a Tucumán esta foto de unidad. De nada. Es sólo un mensaje hacia adentro del peronismo. Hacia afuera, todo es un desastre.
No hay un bono para pagar los sueldos. Las empresas que supieron adherirse a las operatorias de canje paralelas ya no entran en ese juego. Se necesitan casi 60 millones de pesos para regularizar las deudas por el cambio de bonos de la vieja y de la nueva operatoria FET; y de pagar la nueva planilla salarial, mejor ni hablemos. La unidad, la foto, el PJ lleno sirven para que el gobernador sienta que tiene oxígeno para seguir peleando, pero la verdad es que está ahogado.
La pelea es ahora o nunca. La Nación tiene la palabra, aunque no la plata. Si el Gobierno de Eduardo Duhalde está dispuesto a ayudar a la Provincia, puede volver a salir el sol y si no, los problemas serán tan gordos que ni el doctor Alberto Cormillot podrá reducirlos.
La Nación también está en problemas. Si el Fondo Monetario Internacional no le presta plata, tendrá que optar entre volver a emitir o empezar a buscar la forma de apagar incendios, que se avecinan no sólo en Tucumán sino en por lo menos otras cinco provincias. Los gobernadores lo saben y la pelea de mañana con Duhalde o con el ministro Roberto Lavagna no será simple; lo grave es que el gobernador de Tucumán llega más groggy que los otros.

El mal ejemplo
Ayer quedó demostrado que hay cosas que son difíciles de cambiar. Cuando Antonio Alvarez se sentó a hablar ante los concejales leyó: se reducirán un 40 por ciento los cargos políticos en el municipio. En realidad, el nuevo intendente, que fue a ofrecer cargos a los legisladores, tenía escrito 50 por ciento. Tal vez fue un simple error de lectura o tal vez es el resultado de un sistema político incorregible.

Tamaño texto
Comentarios