Vida de un ejecutivo

(De "Hablando claro", por Jack Welch con John A. Byrne, Vergara Business, Buenos Aires).

03 Septiembre 2002
"Durante los 41 años que he trabajado en General Electric (GE) he vivido muchos altibajos. Para los medios de comunicación he pasado de príncipe a cerdo y viceversa varias veces. Y me han llamado muchas cosas.
Al principio, cuando trabajaba en nuestra joven división de plásticos, alguien señaló que yo era un loco inadaptado. Cuando me nombraron presidente hace dos décadas, Wall Street preguntó: ¿Jack? ¿Qué Jack?Cuando a principios de la década de 1980 intenté que GE fuese más competitiva recortando la plantilla, la prensa me apodó Jack Neutrón. En cuanto se divulgó que estábamos haciendo hincapié en los valores y la cultura dentro de la empresa, se preguntaron si Jack se ha ablandado. He sido Jack número 1 y número 2, Jack Servicios, Jack Global y, últimamete, Jack Sigma Seis y Jack e-Business.
Cuando hicimos un esfuerzo para adquirir Honeywell en octubre de 2000 y yo accedí a seguir en mi puesto durante el proceso, algunos me consideraron Jack Perro Viejo, aferrado al cargo de presidente.
Todos estos motes decían muy poco de mí y mucho de las fases por las que pasaba la compañía. La verdad es que, en el fondo, no soy muy distinto del chico que pasó su infancia en Salem, Massachussets.Cuando emprendí este viaje en 1981 y comparecí por primera vez ante los analistas de Wall Street en el Hotel Pierre de Nueva York, declaré mi intención de que General Electric se convirtiera en la empresa más competitiva del mundo. Mi objetivo era instaurar el espíritu de la pequeña empresa en el seno de una gran empresa, a fin de transformar una compañía industrial a la vieja usanza en una organización más motivada, adaptable y ágil que otras compañías cincuenta veces más pequeñas que la nuestra. Aquel día expuse el propósito de crear una compañía ?donde la gente no tema las innovaciones y sepa que sólo los límites de su creatividad y determinación señalarían la frontera de lo lejos que pueden llegar y la velocidad a la que se producirá su avance?.
A lo largo de los 40 años en los que he tenido la suerte de formar parte de GE he puesto la mente, el alma y todo mi coraje en ese viaje. El presente libro pretende hacerle partícipe de ello. Al final, creo que hemos creado la empresa con la mejor plantilla del mundo, una empresa que sabe formar a su personal...(...)...
Esta no es la crónica de un negocio perfecto. Opino que los negocios se asemejan mucho a un restaurante de lujo. Si uno se asoma a la cocina, la comida nunca tiene tan buen aspecto como cuando llega a la mesa en platos de porcelana exquisitamente decorados. Los negocios con confusos y caóticos. Espero que en nuestra cocina encuentre el ingrediente que le resulte útil para hacer realidad sus sueños.
Este libro no es una guía de negocios ni contiene ninguna fórmula mágica, sólo pretende transmitir la filosofía de mi viaje. Me he aferrado a algunas ideas básicas que me han dado buenos resultados, sobre todo la integridad. Siempre he sido partidario de los enfoques simples y directos. Este libro trata de mostrar hasta qué punto una organización y todos sus miembros pueden progresar si están dispuestos a probar nuevas ideas, sea cual sea su procedencia".

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