01 Septiembre 2002 Seguir en 
BOGOTA.- El gobierno colombiano descartó restricciones a los movimientos de depósitos bancarios como las adoptadas en la Argentina y en Uruguay. Además, anunció el pago puntual de su deuda, en momentos en que el FMI expresa preocupación por la creciente violencia y el acceso del país a financiamiento externo.
El organismo financiero recomendó al gobierno consolidar un proceso de paz con los grupos irregulares, a fin de que los inversionistas internacionales recobren la confianza en este país. El presidente colombiano, Alvaro Uribe, llamó a los banqueros a evitar la especulación y a racionalizar las tasas de interés para evitar el colapso del sistema financiero, que restringiría los movimientos de depósitos y ahogaría a los ahorristas. "No se debe repetir en nuestro país la tragedia que han sufrido otros que amanecieron con los bancos cerrados y los depósitos de la gente esfumados", dijo Uribe en una reunión de banqueros colombianos en el caribeño balneario de Cartagena de Indias. Asimismo, exhortó a otorgar créditos a quienes realmente los necesitan.
El ajuste próximo
Por otra parte, Uribe señaló que Colombia cumplirá estrictamente con el pago de la deuda externa y sacará adelante un drástico plan de ajuste, para intentar oxigenar las finanzas públicas y dinamizar el deprimido sistema productivo nacional. La deuda externa de Colombia -la quinta mayor economía latinoamericana- es de unos U$S40.000 millones (48% del PBI) y se destina más de 35% del presupuesto para cubrir el servicio de las acreencias del sector público. El ajuste fiscal incluye una nueva reforma tributaria, laboral y de pensiones, un fuerte recorte de gastos, la eliminación de miles de puestos de trabajo, la fusión o supresión de entidades públicas y la congelación de la inversión social, entre otros asuntos. Los sindicatos se oponen tenazmente al paquete de reformas que el gobierno ya presentó al Parlamento. (AFP)
El organismo financiero recomendó al gobierno consolidar un proceso de paz con los grupos irregulares, a fin de que los inversionistas internacionales recobren la confianza en este país. El presidente colombiano, Alvaro Uribe, llamó a los banqueros a evitar la especulación y a racionalizar las tasas de interés para evitar el colapso del sistema financiero, que restringiría los movimientos de depósitos y ahogaría a los ahorristas. "No se debe repetir en nuestro país la tragedia que han sufrido otros que amanecieron con los bancos cerrados y los depósitos de la gente esfumados", dijo Uribe en una reunión de banqueros colombianos en el caribeño balneario de Cartagena de Indias. Asimismo, exhortó a otorgar créditos a quienes realmente los necesitan.
El ajuste próximo
Por otra parte, Uribe señaló que Colombia cumplirá estrictamente con el pago de la deuda externa y sacará adelante un drástico plan de ajuste, para intentar oxigenar las finanzas públicas y dinamizar el deprimido sistema productivo nacional. La deuda externa de Colombia -la quinta mayor economía latinoamericana- es de unos U$S40.000 millones (48% del PBI) y se destina más de 35% del presupuesto para cubrir el servicio de las acreencias del sector público. El ajuste fiscal incluye una nueva reforma tributaria, laboral y de pensiones, un fuerte recorte de gastos, la eliminación de miles de puestos de trabajo, la fusión o supresión de entidades públicas y la congelación de la inversión social, entre otros asuntos. Los sindicatos se oponen tenazmente al paquete de reformas que el gobierno ya presentó al Parlamento. (AFP)







