13 Junio 2006 Seguir en 
Entre 12 y 14 puestos de control de la Policía Vial y de Transporte de la Provincia se instalan a diario en las tres rutas nacionales que cruzan Tucumán (9, 157 Y 38) y en las rutas provinciales. No fueron suficientes para evitar la tragedia del domingo, en la que murió una familia de Villa La Trinidad, al chocar contra un camión cañero.
La prohibición de transitar por rutas entre las 18 y las 23 sólo es válida para los tractores que arrastran carros helvéticos (rastras), aclaró el director de Transporte de la Provincia, Roberto Viaña. Si se los encuentra en la ruta en ese horario, se secuestra el vehículo, y deben pagar una multa de entre $ 600 y $ 700. La norma no prohíbe la circulación de camiones con acoplado, como es el caso del vehículo que estuvo involucrado en el accidente en el cruce de la autopista y la ruta 321.
“Los empresarios azucareros se comprometieron a no recibir caña que lleguen a los ingenios en transportes que no estén ajustados a las normas de circulación. Aquí en el sur están colaborando”, dijo el jefe de la Unidad Regional Sur, Enrique Tarascio. “Si los camiones no tienen las bandas reflectivas, deben ser sacados de circulación”, apuntó. El camión contra el que chocó el Fiat Duna tenía las bandas reflectivas gastadas.
Viaña insistió, sin embargo, en que el problema más grave para el tránsito en rutas en época de zafra lo plantean los tractores que llevan carros helvéticos. “Son muy lentos y cuando se juntan dos de estos vehículos, se forman ‘trenes’ que ocupan más de 50 metros de ruta”, dijo el funcionario. Por eso, explicó, esos vehículos están obligados a mantener una distancia de al menos 200 metros entre ellos, para que los demás automotores puedan sobrepasarlos. “Deben tener un máximo de 25,5 m de largo, no más de 2,60 m de ancho y hasta 4,10 m de alto. Pueden arrastrar hasta cinco carros helvéticos. Deben estar equipados con luces traseras, luz intermitente y bandas refractarias”, dijo.
Polémica
En el sur de la provincia, el accidente del domingo reactivó la polémica relacionada con la inseguridad en las rutas en época de zafra. “A los que circulamos en autos nos exigen hasta los mínimos detalles, de lo contrario no podemos seguir. Así debería ser con los transportes cañeros”, dijo Alejandro Correa.
Miguel Aboud, presidente del Centro Comercial del Sur, sostuvo por su parte que, para solucionar el drama de la 38 hay que construir una nueva carretera y habilitar caminos alternativos que descongestionen el tránsito de las rastras cañeras.
“Estamos trabajando con Vialidad, con el Ministerio de Producción y con todos los sectores productivos para dividir a Tucumán en áreas con el objetivo de mejorar las redes secundarias y terciarias”, explicó Víctor Pereyra, presidente de la Sociedad Rural de Tucumán. “Se busca determinar qué caminos son los que se deben utilizar, y nos pidieron informes sobre esto”, aseguró el dirigente. “De esta forma, se busca ver la posibilidad de usar la figura de consorcios camineros; cuando se hagan las inversiones, nosotros nos comprometemos en el mantenimiento”, explicó Pereyra. Agregó que en Chaco y en Santa Fe esto funciona muy bien. “Los productores se comprometen con el mantenimiento; a no circular los días de lluvias, ni a cargar demasiado los camiones para no destruir las rutas. Pero hoy por hoy, no hay caminos alternativos. Los existentes no fueron reparados todavía, y ese es un gran problema”, finalizó. Julián Lenis, en la última edición de la revista de la Federación Económica de Tucumán, coincidió con él. “Las rutas alternativas no se pueden utilizar por el mal estado en el que se encuentran”, aseguró.
La prohibición de transitar por rutas entre las 18 y las 23 sólo es válida para los tractores que arrastran carros helvéticos (rastras), aclaró el director de Transporte de la Provincia, Roberto Viaña. Si se los encuentra en la ruta en ese horario, se secuestra el vehículo, y deben pagar una multa de entre $ 600 y $ 700. La norma no prohíbe la circulación de camiones con acoplado, como es el caso del vehículo que estuvo involucrado en el accidente en el cruce de la autopista y la ruta 321.
“Los empresarios azucareros se comprometieron a no recibir caña que lleguen a los ingenios en transportes que no estén ajustados a las normas de circulación. Aquí en el sur están colaborando”, dijo el jefe de la Unidad Regional Sur, Enrique Tarascio. “Si los camiones no tienen las bandas reflectivas, deben ser sacados de circulación”, apuntó. El camión contra el que chocó el Fiat Duna tenía las bandas reflectivas gastadas.
Viaña insistió, sin embargo, en que el problema más grave para el tránsito en rutas en época de zafra lo plantean los tractores que llevan carros helvéticos. “Son muy lentos y cuando se juntan dos de estos vehículos, se forman ‘trenes’ que ocupan más de 50 metros de ruta”, dijo el funcionario. Por eso, explicó, esos vehículos están obligados a mantener una distancia de al menos 200 metros entre ellos, para que los demás automotores puedan sobrepasarlos. “Deben tener un máximo de 25,5 m de largo, no más de 2,60 m de ancho y hasta 4,10 m de alto. Pueden arrastrar hasta cinco carros helvéticos. Deben estar equipados con luces traseras, luz intermitente y bandas refractarias”, dijo.
Polémica
En el sur de la provincia, el accidente del domingo reactivó la polémica relacionada con la inseguridad en las rutas en época de zafra. “A los que circulamos en autos nos exigen hasta los mínimos detalles, de lo contrario no podemos seguir. Así debería ser con los transportes cañeros”, dijo Alejandro Correa.
Miguel Aboud, presidente del Centro Comercial del Sur, sostuvo por su parte que, para solucionar el drama de la 38 hay que construir una nueva carretera y habilitar caminos alternativos que descongestionen el tránsito de las rastras cañeras.
La SRT propone que se constituyan consorcios camineros
“Estamos trabajando con Vialidad, con el Ministerio de Producción y con todos los sectores productivos para dividir a Tucumán en áreas con el objetivo de mejorar las redes secundarias y terciarias”, explicó Víctor Pereyra, presidente de la Sociedad Rural de Tucumán. “Se busca determinar qué caminos son los que se deben utilizar, y nos pidieron informes sobre esto”, aseguró el dirigente. “De esta forma, se busca ver la posibilidad de usar la figura de consorcios camineros; cuando se hagan las inversiones, nosotros nos comprometemos en el mantenimiento”, explicó Pereyra. Agregó que en Chaco y en Santa Fe esto funciona muy bien. “Los productores se comprometen con el mantenimiento; a no circular los días de lluvias, ni a cargar demasiado los camiones para no destruir las rutas. Pero hoy por hoy, no hay caminos alternativos. Los existentes no fueron reparados todavía, y ese es un gran problema”, finalizó. Julián Lenis, en la última edición de la revista de la Federación Económica de Tucumán, coincidió con él. “Las rutas alternativas no se pueden utilizar por el mal estado en el que se encuentran”, aseguró.









