La Trinidad está desolada por la tragedia

El accidente dejó consternados a los vecinos ya que las seis víctimas eran muy conocidas y queridas en el pequeño pueblo del sur. Los ocupantes del automóvil se dirigían a la capital. Habían salido a las 19.30.

UN DRAMA. Los cuerpos de tres de las víctimas fueron colocados sobre la ruta, tras rescatarlos del auto. Los otros tres pasajeros fallecieron en el Padilla. LA GACETA / JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
UN DRAMA. Los cuerpos de tres de las víctimas fueron colocados sobre la ruta, tras rescatarlos del auto. Los otros tres pasajeros fallecieron en el Padilla. LA GACETA / JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
13 Junio 2006
CONCEPCION.- Villa La Trinidad está desolada. El tremendo accidente del domingo a la noche en la autopista Tucumán-Famaillá diezmó a una familia muy querida del lugar. Fue cuando el auto Fiat Duna en que circulaban hacia la capital chocó contra una rastra cañera. La noticia estremeció a los pobladores. En el hecho murieron Roque Hernández (49 años), un jefe instrumentista del ingenio La Trinidad; su esposa, Nelly Ramona del Valle Soberón, maestra del Colegio Cristo Rey y de la escuela Coronel Warner de Medinas, y sus hijos Cecilia del Valle (18), Darío Abel (16) y Leandro Nahuel ( 3). La lista mortal se completa con Dante Lazarte, sobrino de los Hernández, empleado de una empresa de San Miguel de Tucumán. “A la medianoche la noticia se instaló como un rumor. Pero nadie lo podía creer. Roque era un hombre muy prudente para manejar. Que él haya protagonizado un choque resultaba inadmisible; y menos aún, de esta magnitud. Sin embargo, era verdad y eso se corroboró enseguida a través de la página de internet de LA GACETA”, comentó el vecino Alejandro Correa. Las víctimas comenzaron a ser veladas ayer en Concepción en una sala privada, pero la cantidad de gente que quería despedirlas, obligó a trasladar el sepelio al Colegio Cristo Rey de La Trinidad.
Roque, durante la tarde del domingo, había estado trabajando en el ingenio La Trinidad. A las 19 se retiró para trasladar a la capital a su hija Cecilia, que estudiaba en la Facultad de Bioquímica y Farmacia de la UNT. Dante, el sobrino, le había pedido también que lo acercara porque tenía que retornar a su trabajo. Toda la familia partió a las 19.30. “Roque se pasaba todo el día en el ingenio”, dijo un compañero. “Cuesta creer que toda una familia, llena de vida y proyectos, se haya extinguido en una circunstancia que se habría evitado si quienes tienen la responsabilidad de velar por la seguridad de la gente, hubieran cumplido con sus obligaciones. También están quienes salen a la ruta sin respetar las reglas de tránsito”, apuntó por su parte Marcelo Hernández, primo de Roque.

Conmovidos
En La Trinidad todos trataban de encontrar una explicación a la tragedia. “Sentimos una terrible impotencia y un enorme dolor ante la inseguridad que persiste en las rutas de la provincia. ¿Hasta cuándo seguiremos padeciendo esto?” plantearon Sara Lía Rojas, Susana Sepúlveda y Mary Moreno, compañeras de Nelly. La mujer fue definida por sus colegas como una muy buena docente y mejor amiga. Los cuerpos de las víctimas serán inhumados hoy a las 16 en el cementerio de Medinas. (C)

“La red secundaria y terciaria en el interior está olvidada”

Sergio Fara, presidente de la Unión Cañeros Independientes de Tucumán, se mostró dolido por lo sucedido el domingo a la noche, pero afirmó que ellos están haciendo todo lo necesario para que las tragedias no se repitan. “Teníamos el compromiso de la provincia de que se iban a hacer trabajos paliativos, para descongestionar el tránsito, y que se realizaría un estudio con la infraestructura que se necesita para la actividad”, advirtió. “Nos pidieron nombres de las instituciones para que se trabaje en caminos alternativos para el ingreso a los ingenios, y se los mandamos, pero todavía no se hizo nada”, explicó. Agregó que la  caminería, la red secundaria y terciaria en el interior, está totalmente olvidada. “Nosotros estamos dispuestos a colaborar en todo lo que sea necesario. Hay controles, no entiendo qué puede haber pasado”, afirmó el dirigente. Fara también aseguró que, en este caso, el término rastra cañera está mal utilizado, ya que el choque fue contra el acoplado que tiraba un camión, y no contra un carro arrastrado por un tractor. “Hicimos todo lo que había que hacer, esto es una verdadera desgracia”, finalizó Fara.