El Mundial narcotiza, pero no duerme

Punto de vista. Por Susana Grassi - Columnista de la Agencia DyN

12 Junio 2006
BUENOS AIRES.- Finalmente empezó el Mundial... Y mientras de la mano de las aspiraciones futbolísticas se narcotizan algunos reclamos populares, otras cuestiones muy alejadas de lo deportivo volverán a generar chisporroteos en el ambiente gubernamental y en el político.
Entre estos temas se pueden ubicar, por ejemplo, la apresurada carrera por la sucesión de Néstor Kirchner y la inquietud militar, aunque, como contrapartida, la expectativa por el desempeño de la Selección argentina en Alemania postergará movimientos convulsivos en el ámbito social.
En efecto, cuando falta casi un año y medio para que se cumpla el plazo constitucional para realizar las elecciones presidenciales, la carrera por las candidaturas ya se lanzó. Y el propio Presidente colocó sus fichas en la pole position al afirmar que su sucesor será un “pingüino o una pingüina”, es decir, él mismo o su esposa, Cristina Fernández.
Es comprensible que la molestia causada por la posibilidad del lanzamiento de su ex ministro de Economía, Roberto Lavagna, haya obligado a Kirchner a adelantar sus tiempos, pero también empezaron a calentar los motores Mauricio Macri y Elisa Carrió. En este esquema, quedó algo descolocado el neuquino Jorge Sobisch, que corre la carrera desde hace tiempo y que había cerrado un acuerdo con el líder de PRO. Sobisch intentó bajar los decibeles a los rumores sobre una pelea con Macri, pero es evidente que el lanzamiento de su aliado lo dejó sin una clara proyección nacional y circunscripto a Neuquén.

... Y apareció Menem

A esta lista de aspirantes se sumó también Carlos Menem, aunque su postulación se presenta como algo testimonial más que real.
En el Gobierno les quitaron trascendencia a todas las candidaturas y, apoyados por las encuestas, que le dan a Kirchner un alto porcentaje de aprobación pública, no se cansan de repetir que el Presidente será reelecto si se presenta; y si no lo hace, la persona que él bendiga será su sucesor... o sucesora. (DyN)