31 Agosto 2002 Seguir en 
En varias ocasiones nos hemos ocupado del inadmisible cuadro que exhibe el pavimento de la calle Córdoba al 400, sobre el costado norte, en los metros previos a la intersección con Muñecas. A pesar de nuestra insistencia, no advertimos que se haya producido allí cambio alguno, si no es para empeorar el inconveniente.
En ese punto, evidentemente existe un derrame cloacal desde hace mucho tiempo, y cuyo arreglo no parece considerarse como responsabilidad de nadie, a juzgar por su antigüedad y su extensión.
El líquido nauseabundo forma un verdadero lago junto al cordón de la vereda, y las ruedas de cada automotor que pasa lo expanden hacia todas las direcciones. Piénsese que allí se detienen ómnibus, taxis y remises.Nos parece que no puede mantenerse una situación como la referida, absolutamente reñida con la salubridad y con la higiene más elementales exigibles en una ciudad civilizada. Corresponde que los organismos responsables tomen, sin pérdida de tiempo, las medidas enderezadas a conjurar esa realidad tan dañosa como desagradable.
En ese punto, evidentemente existe un derrame cloacal desde hace mucho tiempo, y cuyo arreglo no parece considerarse como responsabilidad de nadie, a juzgar por su antigüedad y su extensión.
El líquido nauseabundo forma un verdadero lago junto al cordón de la vereda, y las ruedas de cada automotor que pasa lo expanden hacia todas las direcciones. Piénsese que allí se detienen ómnibus, taxis y remises.Nos parece que no puede mantenerse una situación como la referida, absolutamente reñida con la salubridad y con la higiene más elementales exigibles en una ciudad civilizada. Corresponde que los organismos responsables tomen, sin pérdida de tiempo, las medidas enderezadas a conjurar esa realidad tan dañosa como desagradable.





