Se avecina otra oxigenación

Miranda no encuentra reemplazos.

30 Agosto 2002
Por Marcelo Aguaysol

El gobernador Julio Miranda quiere oxigenar su gabinete. Pero no puede. Ofrece áreas a distintos referentes políticos, pero no las aceptan. Nadie quiere inmolarse en una gestión que se cae a pedazos por efecto de la crisis financiera de Tucumán. El ministro de Economía Joaquín Ferre es el primer fusible que podría saltar en los próximos días, aunque él admite que tiene el respaldo del mandatario.
Ferre es consciente de que tanto sectores internos del gabinete como de la Legislatura y de los gremios piden su reemplazo. Desde hace dos meses, el conductor de Economía viene madurando, primero, la idea de solicitar licencia (desde febrero viaja constantemente a Buenos Aires a pedir fondos, dicen sus allegados). Con el tiempo y, ante tantas promesas incumplidas (locales y nacionales), Ferre se inclinó por el alejamiento. Públicamente afirma que no es de aquellos que amagan antes de irse. Su renuncia está en manos de Miranda en un papel casi amarillento por el tiempo que hace que la presentó.
Por eso, desde el mismo Gobierno se vaticina que el final del ciclo Ferre está próximo. Se propusieron nombres, y estos fueron declinando sucesivamente. Raúl Paulino Ríos y José Carbonell ya dijeron que no. Eduardo Jairala -actualmente en la Fiscalía de Estado- es la tercera alternativa para ocupar el sillón de Economía, aunque en el seno del Ejecutivo revelan que no tiene la jerarquía necesaria para tan relevante cargo.
Si Ferre decide su dimisión habrá un desbande en el Ministerio de Economía. La mayoría de los colaboradores se iría con él. Por esa razón, el titular del PE no mueve las piezas porque, como están las cosas, no se puede comenzar de cero en un sector tan sensible en tiempos de crisis.

El juego del poder
Mientras crecen los rumores, Miranda cambia su estrategia. Ahora consulta a personalidades ajenas al poder pero que alguna vez ocuparon cargo ejecutivo. El gabinete pasó a un segundo plano y eso alimenta la idea de que todos sus integrantes son prescindibles. Algunos de ellos tratan de salvarse esgrimiendo conceptos como que el plan de Gobierno pasa por Economía... "y después veremos qué pasa con la salud, la educación y la seguridad".
Los globos de ensayo del mirandismo siguen sobrevolando Tucumán. Se oyen murmullos de una eventual intervención a la Provincia y de otra previa para la Municipalidad de esta ciudad. La plata no aparece y los estatales han perdido la paciencia. Anoche, desde Buenos Aires, Ferre anunció la llegada del alivio financiero para saldar los sueldos de julio. No obstante, los haberes de agosto son más que un interrogante. Mucho más el pago de la deuda por el canje de bonos sobre el que nadie dice nada, excepto que se esbozan ideas que caerían en otro diferimiento para la cancelación de ese compromiso.
Si de algo hay certeza es respecto de que no van a desaparecer los $169 millones en bonos que circulan en el circuito financiero local. El Estado licuará esa deuda con la inflación. Siempre fue un crédito barato, a tasa de interés cero para el Gobierno, pero a los tucumanos les traen dolores de cabeza a la hora de convertirlos en pesos. Son quienes pagan los platos rotos en estos juegos de poder.

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