"No sabemos por qué la mató", dijeron "Las Gardelitos"

La tía abuela del sospechoso y otras dos familiares defendieron a González; afirmaron que era un chico tranquilo y le pidieron que se entregue.

“SE DIJERON MUCHAS MENTIRAS”. Las mujeres hablan con LA GACETA. LA GACETA / HECTOR PERALTA
“SE DIJERON MUCHAS MENTIRAS”. Las mujeres hablan con LA GACETA. LA GACETA / HECTOR PERALTA
01 Junio 2006
"Acá no hay nada extraño, simplemente fue un drama pasional. El la amaba mucho a ella. No sabemos por qué la mató, queremos que se entregue", aseguró Zulema Soria, tía abuela de Lucas González, único sospechoso de haber asesinado a María Fernanda Chaila.
Además de Zulema, Mercedes Soria y Mercedes Galván, integrantes del clan de "Los Gardelitos", están molestas por las informaciones que cuestionan la conducta de su sobrino. "Acá se dijeron muchas mentiras, especialmente, que él perseguía a Fernanda. Los dos se querían con todo el corazón, y si no estaban juntos era porque la madre de ella lo impedía", afirmaron, y descartaron además que González haya participado en todos los asaltos en los que aparece involucrado. "El era un chico tranquilo y no se metía con nadie. Y si alguna vez robó, como ahora están diciendo, fue para darle todos los gustos a ella", señaló Galván.
Mercedes Soria dijo además que Chaila mantenía una buena relación con toda la familia. "Se conocieron porque una sobrina mía se casó con un primo de ella. Casi todos los domingos venía a nuestra casa a tomar mate. A nosotros también nos duele muchísimo lo que pasó. La considerábamos un miembro más de la familia", comentó.
Las integrantes del clan de "Los Gardelitos" sostienen que es mentira que González, junto a otros miembros de la familia, haya planeado asesinar a Mario "El Malevo" Ferreyra y a Angel "El Mono" Ale, tal como lo denunció el ex comisario, que se encuentra detenido en el Comando Radioeléctrico. "El no tiene que meterse ni opinar de este caso. Todavía no entendemos por qué dijo toda esa gran cantidad de mentiras. Debería callarse y dedicarse a su problema, que no es el único que tiene", indicó, indignada, Zulema Soria.
Mercedes, por su parte, se refirió a historias antiguas que pesan sobre el presente. "Nuestros hijos crecieron con mucho odio por todo lo que le pasó a la familia (tres de los hombres del clan murieron el 31 de diciembre de 1986 en un enfrentamiento con los hermanos Ale). Nosotros hacemos lo imposible para que en ellos no germine el espíritu de venganza. Dios será el que tendrá la última palabra sobre sus actos", aseguró.

Estudiantes

Por último, Galván destacó: "las mujeres de esta familia, si así lo hubieran querido, habían hecho justicia por mano propia por los familiares que nos mataron. Pero pensamos que eso es cosa del pasado. Ahora, las nuevas generaciones de la familia estudian hasta en las universidades".