Será imprescindible buscar el diálogo con la guerrilla

Análisis. Por Sandra Parra - De la agencia DPA.

30 Mayo 2006
bogota.- La imposibilidad de derrotar militarmente a las FARC llevará a que el reelecto presidente colombiano desista de su ambicioso plan de exterminar el terrorismo por las armas y empiece a buscar acercamientos de paz con los rebeldes, decididos a no negociar bajo su mandato. Los observadores coinciden en que Alvaro Uribe debería ahora encarar la búsqueda de un canje de rehenes por guerrilleros presos, que conduzca a un eventual proceso de paz con las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia).
Con cierto pesimismo, analistas como Fernando Giraldo prevén que los próximos cuatro años de gestión de Uribe no serán suficientes para llegar a armar dicha mesa de negociaciones, a menos que el presidente acentúe su lucha militar contra la guerrilla. Pero esta condición lo obligaría a seguir aplazando indefinidamente la inversión social que reclaman los sectores más necesitados, y que él mismo prometió durante la campaña electoral. De continuar con su propuesta de derrotar militarmente a las guerrillas, Uribe va a tener que invertir gran parte del presupuesto para ese objetivo, dejando de lado la creación de una política económica que supere las inequidades sociales que se acrecentaron durante su primer gobierno.
No puede haber paz si el problema social no está solucionado, enfatiza el historiador Benjamín Ardila. "El tema de la paz es el que termina incidiendo en lo social y en el presupuesto. Entonces ese inexplicable compaginamiento de los dos temas es indispensable, por eso hay que pasar al diálogo", comentó.
Uribe prometió durante su campaña tender la mano del diálogo a las FARC. Sin embargo, es de esperar que en su nuevo mandato vuelva a poner las mismas condiciones de antes a las FARC, que -por otra parte- han estado llamativamente quietas durante la jornada electoral, como la calma que presagia una tormenta. (DPA)


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