23 Mayo 2006 Seguir en 
PODGORICA, Serbia y Montenegro.- Montenegro puso fin a casi un siglo de lazos formales con Serbia, después de que más del 55% de sus habitantes votó a favor de la independencia, en un referéndum que cerró el último capítulo de la historia de la desmembración de Yugoslavia. "¡Tenemos nuestro Estado!", exclamó el primer ministro montenegrino, Milo Djukanovic, tras conocerse las últimas cifras de la votación. La difusión del resultado final del referéndum fue aplazada hasta hoy por pedido de los unionistas proserbios. Unos 19.000 votos no habían llegado a tiempo hasta ayer a la comisión electoral. El derrotado sector unionista había criticado esta demora y había reclamado un nuevo escrutinio.
Serbia aceptó con reticencia que su hermano pequeño haya optado por la independencia. La Unión Europea (UE) se apresuró a dar su aprobación a una separación que en el pasado intentó impedir, temiendo que hubiera más inestabilidad en esta zona turbulenta. Por Montenegro soberano se pronunció un 55,4 % de los votantes -apenas 0,4% más que el porcentaje exigido por la UE para aceptar la decisión-, mientras que un 44,6% votó en contra. La participación electoral del 86,3% marcó un récord. Unos 480.000 ciudadanos estaban convocados a participar en la consulta.
Futuro incierto
El resultado disolverá una alianza con Serbia que se remonta en diversas formas a 1918. Eslovenia, Croacia y Bosnia tuvieron que ir a la guerra para abandonar la ex Yugoslavia en la década de 1990, cuando también se independizó Macedonia. Ni Serbia ni Montenegro han divulgado sus planes para el día después del referéndum, así que no hay una idea clara de cómo se resolverá en la práctica la separación. Tanto Serbia como Montenegro tienen diferentes leyes y monedas, y su Parlamento conjunto raramente se reúne. Según observadores, la primera tarea importante a encarar seguramente será la de evitar acciones irreflexivas de parte de los proserbios derrotados en el referéndum. Algunos exaltados amenazaron hace meses con separar el norte de Montenegro y anexarlo a Serbia.
El "divorcio"
Por otra parte, Montenegro debe ganarse el reconocimiento internacional, no sólo ante Naciones Unidas, las organizaciones europeas y la OTAN, sino también, y sobre todo, en el sector financiero, ante el Bando Mundial o el Fondo Monetario Internacional (FMI). El "divorcio" será complicado, aseguran analistas. Hasta ahora ya estaban separadas la Policía, la Aduana y las administraciones económica y estatal. Pero aún hay muchas instancias comunes. Así, debe decidirse qué parte, y en manos de quién, quedarán las propiedades inmobiliarias en el exterior, el Ejército y las sedes de los organismos federales. (Reuter-DPA)
Serbia aceptó con reticencia que su hermano pequeño haya optado por la independencia. La Unión Europea (UE) se apresuró a dar su aprobación a una separación que en el pasado intentó impedir, temiendo que hubiera más inestabilidad en esta zona turbulenta. Por Montenegro soberano se pronunció un 55,4 % de los votantes -apenas 0,4% más que el porcentaje exigido por la UE para aceptar la decisión-, mientras que un 44,6% votó en contra. La participación electoral del 86,3% marcó un récord. Unos 480.000 ciudadanos estaban convocados a participar en la consulta.
Futuro incierto
El resultado disolverá una alianza con Serbia que se remonta en diversas formas a 1918. Eslovenia, Croacia y Bosnia tuvieron que ir a la guerra para abandonar la ex Yugoslavia en la década de 1990, cuando también se independizó Macedonia. Ni Serbia ni Montenegro han divulgado sus planes para el día después del referéndum, así que no hay una idea clara de cómo se resolverá en la práctica la separación. Tanto Serbia como Montenegro tienen diferentes leyes y monedas, y su Parlamento conjunto raramente se reúne. Según observadores, la primera tarea importante a encarar seguramente será la de evitar acciones irreflexivas de parte de los proserbios derrotados en el referéndum. Algunos exaltados amenazaron hace meses con separar el norte de Montenegro y anexarlo a Serbia.
El "divorcio"
Por otra parte, Montenegro debe ganarse el reconocimiento internacional, no sólo ante Naciones Unidas, las organizaciones europeas y la OTAN, sino también, y sobre todo, en el sector financiero, ante el Bando Mundial o el Fondo Monetario Internacional (FMI). El "divorcio" será complicado, aseguran analistas. Hasta ahora ya estaban separadas la Policía, la Aduana y las administraciones económica y estatal. Pero aún hay muchas instancias comunes. Así, debe decidirse qué parte, y en manos de quién, quedarán las propiedades inmobiliarias en el exterior, el Ejército y las sedes de los organismos federales. (Reuter-DPA)
NOTICIAS RELACIONADAS







