Madonna se crucificó en un concierto

Su gira arrancó, con polémica, en Los Angeles. La diva insultó a Bush, se colgó de una cruz y recuperó algunos de sus movimientos sexys.

La cantante y sus bailarines fascinaron a los fans, en Los Angeles.
La cantante y sus bailarines fascinaron a los fans, en Los Angeles.
22 Mayo 2006
LOS ANGELES.- Madonna comenzó el domingo su primera gira mundial en dos años, fascinando a sus seguidores en Los Angeles colgándose de una cruz, insultando al presidente George W. Bush y recuperando algunos de los movimientos sexys que lanzaron su carrera hace más de 20 años.

La gira "Confessions" durará dos meses por Estados Unidos.

El 30 de julio retomará los conciertos en Gales y actuará en ocho ciudades europeas en cinco semanas. Las actuaciones en Japón están programadas para mediados de septiembre.

La diva, de 47 años, pasó dos horas interpretando las canciones de su nuevo disco "Confessions on a Dancefloor" y algunos de sus viejos éxitos como "Like a virgin," "Ray of light" y "Lucky Star."

Entre el público de Los Angeles Forum se encontraban Rabbi Yehuda Berg, el gurú de Madonna en la Cábala, representantes de la alta sociedad como Nicole Richie, y el icono gay Rosie O'Donnell.

La meticulosa coreografía al estilo Las Vegas comenzó 50 minutos tarde cuando una gigantesca bola de espejos descendió del techo hasta el final de una pasarela que se extendía por la pista.

Cuando se abrió Madonna, que vestía un traje de montar y un látigo, cantó su nuevo tema "Future lovers" con cuatro bailarines semidesnudos retorciéndose con mordazas en la boca.

Más tarde, se puso una corona de espinas y se colgó de una cruz de espejos para cantar la balada "Live to tell." En las pantallas se mostraban imágenes de pobreza en el tercer mundo y mientras se recitaban sombrías estadísticas.

Durante uno de su media docena de cambios de vestuario, otro montaje yuxtaponía imágenes de Bush, de miembros de su gobierno y del primer ministro británico Tony Blair con un vídeo de Adolf Hitler, Osama bin Laden, y el presidente de Zimbabue, Robert Mugabe.

En medio de su nueva canción "I love New York," se desvió de la letra e hizo una obscena referencia a Bush y al sexo oral. (Reuters)

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