19 Mayo 2006 Seguir en 
¿Por qué las mujeres hacen lo que hacen? Esta podría ser la pregunta del millón, y también podría ubicarse en el eje de la obra teatral "Antes muertas que sencillas". Pero no hay respuestas, o al menos no las que las mismas mujeres quisieran obtener.
O tal vez sí. "Las histéricas somos lo máximo, pero tenemos mala prensa", dispara Patricia García, directora de la puesta que subirá a escena hoy a las 23 en el Círculo de la Prensa (Mendoza 240), y que se repondrá los próximos miércoles de mayo.
Las protagonistas de la obra son Andrea Barbá y Viviana Perea, que aportaron elementos para la construcción de la trama, que es una creación colectiva. "Partimos de situaciones comunes, de cosas que vemos en nuestras amigas, en nuestras vecinas o en nosotras mismas, y nos reímos todas", dijo Viviana.
Para tener una especie de termómetro, el grupo fue invitando a gente a los ensayos. "Las mujeres se ríen mucho, y los hombres también; tal vez porque descubren que no son los únicos a los que les pasan ciertas cosas, porque las mujeres tienen sus códigos", agregó la actriz.Andrea aportó una explicación tamizada por el humor desde lo físico. "Más allá de la perfección, sé que tengo algunas cositas acá o allá; pero en el escenario no importa que se vean, porque tengo otras cosas que son más importantes", dijo.
Las tres aclararon que no es una obra para pensar ("no teníamos ganas", explicaron) sino para disfrutar o "pasar un momento hueco", como dijo Andrea. Pero la obra tiene algunos elementos que apuntan a algo más.
"Ellas (las dos actrices) se transforman en gordas, y jugamos con eso, y ellas se sienten fantásticas, porque la gordura no es algo feo o malo, y las mujeres no buscamos la perfección desde el discurso", aclaró Patricia.
Bajo un título que de por sí define bastante, la obra busca pintar retratos. "Las mujeres somos así; aunque estemos recién operadas o en la peor circunstancia, nos fijamos cómo estamos y queremos estar espléndidas. En la obra nos reímos de eso, de esa cosa compulsiva que tenemos, de las contradicciones y ambigüedades que hay en esa manera tan particular que tenemos de pensar", dijo Patricia.
O tal vez sí. "Las histéricas somos lo máximo, pero tenemos mala prensa", dispara Patricia García, directora de la puesta que subirá a escena hoy a las 23 en el Círculo de la Prensa (Mendoza 240), y que se repondrá los próximos miércoles de mayo.
Las protagonistas de la obra son Andrea Barbá y Viviana Perea, que aportaron elementos para la construcción de la trama, que es una creación colectiva. "Partimos de situaciones comunes, de cosas que vemos en nuestras amigas, en nuestras vecinas o en nosotras mismas, y nos reímos todas", dijo Viviana.
Para tener una especie de termómetro, el grupo fue invitando a gente a los ensayos. "Las mujeres se ríen mucho, y los hombres también; tal vez porque descubren que no son los únicos a los que les pasan ciertas cosas, porque las mujeres tienen sus códigos", agregó la actriz.Andrea aportó una explicación tamizada por el humor desde lo físico. "Más allá de la perfección, sé que tengo algunas cositas acá o allá; pero en el escenario no importa que se vean, porque tengo otras cosas que son más importantes", dijo.
Las tres aclararon que no es una obra para pensar ("no teníamos ganas", explicaron) sino para disfrutar o "pasar un momento hueco", como dijo Andrea. Pero la obra tiene algunos elementos que apuntan a algo más.
"Ellas (las dos actrices) se transforman en gordas, y jugamos con eso, y ellas se sienten fantásticas, porque la gordura no es algo feo o malo, y las mujeres no buscamos la perfección desde el discurso", aclaró Patricia.
Bajo un título que de por sí define bastante, la obra busca pintar retratos. "Las mujeres somos así; aunque estemos recién operadas o en la peor circunstancia, nos fijamos cómo estamos y queremos estar espléndidas. En la obra nos reímos de eso, de esa cosa compulsiva que tenemos, de las contradicciones y ambigüedades que hay en esa manera tan particular que tenemos de pensar", dijo Patricia.







