19 Mayo 2006 Seguir en 
Jorgelina Aruzzi, como buena actriz, se amoldó rápidamente a su primer papel protagónico, que también fue el primer trabajo pensado para chicos. La protagonista de la nueva versión de "Chiquititas" tuvo que aprender también a cantar y a bailar, y a conjugar eso con la actuación, que es lo suyo desde siempre.
En medio de ese aprendizaje, puso la voz para las canciones del disco "Chiquititas. 24 horas", que a los pocos días de salir a la calle recibió el Disco de Platino por haber vendido más de 50.000 copias, y próximamente se le entregaría el doble Platino, debido a que la fiebre no se detiene.
"Estamos muy contentos con el resultado, porque, más allá del premio y de las ventas, nos encanta cómo quedó el disco, y estamos muy contentos y conformes con el resultado; sobre todo, porque ninguno de nosotros es cantante profesional", aseguró.
Jorgelina explicó que, al principio, esta situación le dio un poco de miedo. "Pero sobre todo fue respeto a los cantantes profesionales, y más a aquellos que no pueden grabar fácilmente. Pero para mí fue un placer enorme, y escucharlo ahora me emociona mucho", aclaró. Al respecto, aseguró que no piensa armar una carrera musical, aunque esto le dio la oportunidad de conocer la mixtura de diferentes técnicas que piensa llevar al teatro.
A esta actriz, lo que más le atrajo del proyecto de la productora Cris Morena fue la diversidad de roles que debe asumir. "Tuve que amoldar la cabeza para trabajar con y para los chicos; y es alucinante, porque ellos son muy sinceros y porque uno tiene que descontaminarse de los clichés que cree que dan resultado. Uno también debe ser sincero, porque ellos perciben esas cosas con naturalidad", le dijo Jorgelina a LA GACETA en una entrevista telefónica.
En la tira de Telefe (Canal 8 de Tucumán), Jorgelina es Magalí, una mujer que busca desesperadamente a su hijo, y que para ello se transforma ocasionalmente en la payasa Lilí, entre otros personajes, para lograr su objetivo.
Anteriormente, había trabajado en tiras que también tuvieron éxito entre los niños y los adolescentes, pero que no eran específicamente para ellos, como ocurrió con "Amor mío" y con "La niñera", por ejemplo. "Los chicos se enganchaban con los personajes y yo sentía que ellos recibían el cariño que dábamos", explicó.
"Todo esto genera más adrenalina, pero hace más interesante el trabajo", dijo.
En medio de ese aprendizaje, puso la voz para las canciones del disco "Chiquititas. 24 horas", que a los pocos días de salir a la calle recibió el Disco de Platino por haber vendido más de 50.000 copias, y próximamente se le entregaría el doble Platino, debido a que la fiebre no se detiene.
"Estamos muy contentos con el resultado, porque, más allá del premio y de las ventas, nos encanta cómo quedó el disco, y estamos muy contentos y conformes con el resultado; sobre todo, porque ninguno de nosotros es cantante profesional", aseguró.
Jorgelina explicó que, al principio, esta situación le dio un poco de miedo. "Pero sobre todo fue respeto a los cantantes profesionales, y más a aquellos que no pueden grabar fácilmente. Pero para mí fue un placer enorme, y escucharlo ahora me emociona mucho", aclaró. Al respecto, aseguró que no piensa armar una carrera musical, aunque esto le dio la oportunidad de conocer la mixtura de diferentes técnicas que piensa llevar al teatro.
A esta actriz, lo que más le atrajo del proyecto de la productora Cris Morena fue la diversidad de roles que debe asumir. "Tuve que amoldar la cabeza para trabajar con y para los chicos; y es alucinante, porque ellos son muy sinceros y porque uno tiene que descontaminarse de los clichés que cree que dan resultado. Uno también debe ser sincero, porque ellos perciben esas cosas con naturalidad", le dijo Jorgelina a LA GACETA en una entrevista telefónica.
En la tira de Telefe (Canal 8 de Tucumán), Jorgelina es Magalí, una mujer que busca desesperadamente a su hijo, y que para ello se transforma ocasionalmente en la payasa Lilí, entre otros personajes, para lograr su objetivo.
Anteriormente, había trabajado en tiras que también tuvieron éxito entre los niños y los adolescentes, pero que no eran específicamente para ellos, como ocurrió con "Amor mío" y con "La niñera", por ejemplo. "Los chicos se enganchaban con los personajes y yo sentía que ellos recibían el cariño que dábamos", explicó.
"Todo esto genera más adrenalina, pero hace más interesante el trabajo", dijo.
Sinceridad infantil
"Los chicos son sinceros y hasta pueden llegar a ser crueles, sin querer. Pero todavía no recibí críticas fuertes de ellos por mi trabajo. Y además, cuando grabo, rodeada de chicos, me siento otra vez como si tuviera 9 años; la paso muy bien... es un viaje emotivo", dijo Jorgelina Aruzzi. La actriz aclaró: "el objetivo de los actores adultos de ?Chiquititas? es conectarnos con el mundo mágico de la infancia, y hacer que los chicos, tanto los que trabajan con nosotros como los que nos ven en la tele, la pasen lo mejor posible".







