16 Mayo 2006 Seguir en 
LONDRES.- Tras siete años, y después de sobrevivir a crisis en Medio Oriente, escaladas de tensiones con China e interesantes encuentros románticos, “The West Wing”, la aclamada -aunque recientemente menos popular- serie de televisión llegó a su fin en Estados Unidos el domingo. El final del programa seguramente traiga lágrimas a los ojos de los liberales, quienes buscaban escaparse de la realidad actual de la Casa Blanca siguiendo la romántica representación del presidente demócrata Josiah “Jed” Bartlet, según analiza la BBC.
Interpretado por Martin Sheen -simpatizante en la vida real del Partido Demócrata-, Bartlet ofrecía a los liberales un universo paralelo más atractivo. Muchos miembros del elenco defienden la tendencia de izquierda evidente del programa, en parte porque son simpatizantes demócratas en la vida real. Bradley Whitford, que interpretó al políticamente astuto Josh Lyman, dice: “¿Acaso alguien quiere mirar un programa televisivo donde la música se pone efusiva hacia el final y nosotros saltamos de alegría gritando ‘¡Estamos perforando en tierras protegidas!’ o ‘¡Conseguimos una reducción impositiva para los más ricos!’? No funcionaría”.
En la práctica, la serie aceptó sugerencias de ambos lados del prisma político en busca de hacer que el programa fuera lo más realista posible, y su atractivo fue más allá del público meramente demócrata.
Pero, ¿existió alguna preocupación por parte del actual ocupante de la Casa Blanca sobre cómo era representado su partido? Eso sigue siendo un misterio, afirma Richard Schiff, el actor que interpretó al director de comunicaciones Toby Ziegler.
Lo cierto es que la noción de que “The West Wing” de alguna manera transformó el escenario político de EE.UU. es tan exagerada como algunas de las tramas del drama. A pesar de ello, e incluso con la reciente pérdida de popularidad que contribuyó al final de la serie, “The West Wing” todavía era visto por millones de espectadores todas las semanas. Y según Joe Lockhart, un vocero del ex presidente Bill Clinton, el impacto del programa fue importante y logró cambiar algunas costumbres. (Especial)
Interpretado por Martin Sheen -simpatizante en la vida real del Partido Demócrata-, Bartlet ofrecía a los liberales un universo paralelo más atractivo. Muchos miembros del elenco defienden la tendencia de izquierda evidente del programa, en parte porque son simpatizantes demócratas en la vida real. Bradley Whitford, que interpretó al políticamente astuto Josh Lyman, dice: “¿Acaso alguien quiere mirar un programa televisivo donde la música se pone efusiva hacia el final y nosotros saltamos de alegría gritando ‘¡Estamos perforando en tierras protegidas!’ o ‘¡Conseguimos una reducción impositiva para los más ricos!’? No funcionaría”.
En la práctica, la serie aceptó sugerencias de ambos lados del prisma político en busca de hacer que el programa fuera lo más realista posible, y su atractivo fue más allá del público meramente demócrata.
Pero, ¿existió alguna preocupación por parte del actual ocupante de la Casa Blanca sobre cómo era representado su partido? Eso sigue siendo un misterio, afirma Richard Schiff, el actor que interpretó al director de comunicaciones Toby Ziegler.
Lo cierto es que la noción de que “The West Wing” de alguna manera transformó el escenario político de EE.UU. es tan exagerada como algunas de las tramas del drama. A pesar de ello, e incluso con la reciente pérdida de popularidad que contribuyó al final de la serie, “The West Wing” todavía era visto por millones de espectadores todas las semanas. Y según Joe Lockhart, un vocero del ex presidente Bill Clinton, el impacto del programa fue importante y logró cambiar algunas costumbres. (Especial)







