Los secretos del código salen a la luz mañana

La controvertida historia de Dan Brown se estrenará en el festival de Cannes. A Tucumán llegará el jueves y se exhibirá en tres salas.

LA CRIPTOLGA. Audrey Tautou se pone en la piel de Sophie Neveu. REUTER
LA CRIPTOLGA. Audrey Tautou se pone en la piel de Sophie Neveu. REUTER
16 Mayo 2006
Cannes.- Una trama urdida durante siglos, una polémica con la siempre poderosa Iglesia Católica y un libro del que se han vendido más de 40 millones de ejemplares en todo el mundo son las claves de “El código Da Vinci”, la película que el estadounidense Ron Howard estrenará mundialmente mañana en el Festival de Cannes.

Howard, acompañado por los protagonistas, Tom Hanks, Audrey Tatou, Paul Bettany y sir Ian McKellen, levantarán el telón de la 59a edición del legendario certamen francés. La expectativa por ver en la gran pantalla la adaptación del best seller de Dan Brown, vapuleado por la crítica pero devorado por millones de personas en todo el mundo, se ha visto además alimentada por la polémica con la jerarquía católica romana.

Trama

En tiempos en los que se desmontan los mitos y Judas ya no es lo que durante 2000 años se ha creído que era (según el evangelio que se le atribuye), la película, fiel al género del suspenso, con una trama que supuestamente revela las verdades ocultas de una de las principales religiones monoteístas del planeta, ha levantado ampollas en el Vaticano, desde donde se ha instado a los fieles a boicotearla.

Reacciones
También el Opus Dei, una de las organizaciones religiosas de mayor poder dentro de la Iglesia romana, y que en la película no destaca precisamente por sus buenas obras, ha intentado que Sony Pictures advierta al espectador que el contenido es ficticio, pero el director del filme, ganador de dos Oscar, se ha negado. “El código Da Vinci” ha disgustado en el Vaticano, en la Iglesia Anglicana y en la Ortodoxa, por hablar de sociedades secretas, enigmas, símbolos, rituales y códigos para ocultar la manipulación de la historia del cristianismo.

Según se plantea a lo largo de la obra, Jesucristo no es una divinidad. Tuvo una mujer, María Magdalena, y fue padre de una hija. La enmarañada historia, que arranca con un misterioso asesinato en el museo Louvre de París, será descifrada por Hanks (ganador de dos Oscar), que da vida a un experto en simbología, y Tatou, una criptóloga. Ambos recurrirán a la ayuda de un historiador británico (Ian McKellen), mientras intentan huir de un jefe de policía muy católico (Jean Reno), así como de los seguidores del Opus Dei, cuya cabeza visible (Alfred Molina) ha enviado a un monje albino (Paul Bettany) para evitar que se descubra lo que durante siglos fue sólo conocido por unos pocos escogidos.

Un fenómeno
Con un guión de Akiva Goldsman (“Una mente brillante”, “El luchador”) y un presupuesto de 120 millones de dólares, de los que al parecer 20 millones fueron para pagar a Hanks, las dos horas del filme prometen intriga y misterio. Recibirán el veredicto de la crítica internacional mañana, un día antes de llegar al gran público, el jueves.

El estreno marcará el clímax de un fenómeno surgido en marzo de 2003, cuando se publicó en EE.UU la novela de Brown. (DPA)