"Voy a probar mi inocencia", aseguró Ferreyra

El hombre, durante una entrevista telefónica, dijo que no tiene nada que ocultar y que mientras estuvo prófugo no salió de la provincia.

LA SALIDA. En un patrullero, “El Malevo” es sacado de Tribunales y llevado al Comando Radioeléctrico. LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO
LA SALIDA. En un patrullero, “El Malevo” es sacado de Tribunales y llevado al Comando Radioeléctrico. LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO
11 Mayo 2006
“No tengo nada que responderle a la Justicia porque no participé en el hecho por el cual estoy denunciado. Voy a probar mi inocencia”, aseguró Mario Oscar “El Malevo” Ferreyra, después de haber sido detenido por la Policía cuando se presentó espontáneamente en la sede del fuero penal del Poder Judicial, en avenida Sarmiento al 400.
El ex comisario, utilizando un teléfono celular que tenía en su poder a pesar de estar alojado en la Alcaidía de Tribunales, habló con LA GACETA sobre la situación que está viviendo. El diálogo fue como sigue:

-¿Usted piensa que le armaron esta causa?

-No quiero adelantarme a nada. Quiero que la Justicia investigue la denuncia que hicieron en mi contra para que se sepa la verdad absoluta. Lo único que puedo decir es que no estuve en el lugar cuando se produjo el hecho por el cual me acusa esta mujer.

-¿Entonces, dónde estuvo ese día?
-Estuve recorriendo varias localidades del este de la provincia buscando una camioneta de un amigo que me había pedido que lo ayudara para encontrarla. Lo más importante es que tengo testigos para que ratifiquen mis dichos y que no tienen ningún problema en presentarse a declarar. Soy absolutamente inocente.

-¿Por qué evadió a la Justicia durante tanto tiempo, a pesar de saber que había un pedido de captura en su contra?
-Porque quería que se aclare un poco el panorama sobre mi situación procesal antes de entregarme. Evidentemente, todo esto se trató de una estrategia de la abogada de la denunciante. Hubo una pelea entre mujeres que la Justicia tendrá que aclarar para saber lo que realmente ocurrió.

-¿Quedó atrapado en medio de una cuestión de polleras?
-No, para nada; si hubiera estado en el lugar, la habría denunciado a mi vecina por haberla agredido a mi mujer. Y si mis animales le hubieran ocasionado algunos daños en su propiedad, le habría pagado sin ningún problema la indemnización.

-¿Dónde estuvo escondido todo este tiempo?
- No salí de la provincia, porque así sí hubiera violado el beneficio de la libertad condicional del que estoy gozando. Por ahora, por respeto a la Justicia, no quiero dar más detalles.

-¿Qué siente al volver a ocupar una celda?

-No estoy en un calabozo...

-Entonces qué significa estar otra vez privado de la libertad...

-Nada, porque estoy muy tranquilo. Es como si estuviera realizando trámites particulares. Espero que el fiscal (Guillermo) Herrera investigue para que comprueba que no tengo nada que ver.

-¿Está bien de salud?

-No. Sufro de problemas de próstata desde hace varios años. De ese mal me estoy tratando, pero no estoy desfigurado ni nada por el estilo. Ahora esperaré tranquilo para ver cómo se resuelve todo esto. Espero que sea rápido.