11 Mayo 2006 Seguir en 
Cuando descubrió al fotógrafo de LA GACETA, rápidamente se colocó el sombrero panameño blanco, gesto que generó un revuelo en Tribunales. Mario “El Malevo” Ferreyra y su mujer, María de Los Angeles Núñez, se presentaron ante la Justicia después de haber permanecido más de dos semanas prófugos. Por disposición del fiscal X de Instrucción, Guillermo Herrera, ambos permanecerán detenidos por lo menos hasta hoy, cuando presten declaración en la causa en la que están acusados de agresión.
Acompañados por sus abogados Francisco Torres y Néstor Padilla, los prófugos se presentaron ante el fiscal con la intención de prestar declaración. Sin embargo, cuando Herrera y el secretario Carlos López se enteraron de la presencia de “El Malevo” y de su mujer, ordenaron a la guardia que los detuvieran, medida que fue dirigida por personal al mando del subcomisario Eduardo Montenegro, en medio de decenas de curiosos que se agolparon alrededor del ex comisario.
María del Valle Acosta de Pascual había denunciado a la pareja de haberla agredido hace más de 20 días en su casa de San Andrés, que está junto a la de “El Malevo”. La Justicia, cuando fue a buscarlo por este hecho, no lo encontró, pero sí descubrió armas de fuego, proyectiles y látigos. Ante este panorama, y teniendo en cuenta que un hombre que está condenado a prisión perpetua no puede tener armas, se ordenó su detención.
Los defensores del ex comisario, a quienes hoy se sumará Roberto Flores, presentaron un escrito pidiendo un trato especial a su cliente, puesto que, según dijeron, padece de problemas de próstata. Ante este panorama, Herrera y López, además de pedir la intervención de un médico forense, decidieron esperar hasta hoy para indagar a Ferreyra. El ex comisario pasó la noche en el Comando Radioeléctrico y Núñez, en la Comisaría de la Mujer.
“El no ve las horas de declarar para que quede en claro que no tiene nada que ver. Es más, lamentablemente, en esta causa aparecen más chismes que pruebas en su contra”, indicó Torres.
El beneficio
El profesional aseguró que su cliente, por este caso, no corre peligro de perder el beneficio de la libertad condicional que está gozando en estos momentos. “Hasta el momento la Justicia no reunió ningún elemento que lo obligue a volver al penal de Villa Urquiza”, concluyó.
A diferencia de 1992, cuando la entrega de Ferreyra en Zorro Muerto, donde había llegado tras huir de Tribunales al conocerse la condena a perpetua por el triple crimen de Laguna de Robles, estuvo enmarcada en un impresionante operativo policial y movilizó al país, ayer todo fue mucho más tranquilo. Hoy, tras escuchar sus palabras, Herrera decidirá qué hará en relación con el ex comisario: si lo pondrá en libertad o si solicita que quede detrás de las rejas hasta que tenga nuevos elementos para acumular en la causa.
Acompañados por sus abogados Francisco Torres y Néstor Padilla, los prófugos se presentaron ante el fiscal con la intención de prestar declaración. Sin embargo, cuando Herrera y el secretario Carlos López se enteraron de la presencia de “El Malevo” y de su mujer, ordenaron a la guardia que los detuvieran, medida que fue dirigida por personal al mando del subcomisario Eduardo Montenegro, en medio de decenas de curiosos que se agolparon alrededor del ex comisario.
María del Valle Acosta de Pascual había denunciado a la pareja de haberla agredido hace más de 20 días en su casa de San Andrés, que está junto a la de “El Malevo”. La Justicia, cuando fue a buscarlo por este hecho, no lo encontró, pero sí descubrió armas de fuego, proyectiles y látigos. Ante este panorama, y teniendo en cuenta que un hombre que está condenado a prisión perpetua no puede tener armas, se ordenó su detención.
Los defensores del ex comisario, a quienes hoy se sumará Roberto Flores, presentaron un escrito pidiendo un trato especial a su cliente, puesto que, según dijeron, padece de problemas de próstata. Ante este panorama, Herrera y López, además de pedir la intervención de un médico forense, decidieron esperar hasta hoy para indagar a Ferreyra. El ex comisario pasó la noche en el Comando Radioeléctrico y Núñez, en la Comisaría de la Mujer.
“El no ve las horas de declarar para que quede en claro que no tiene nada que ver. Es más, lamentablemente, en esta causa aparecen más chismes que pruebas en su contra”, indicó Torres.
El beneficio
El profesional aseguró que su cliente, por este caso, no corre peligro de perder el beneficio de la libertad condicional que está gozando en estos momentos. “Hasta el momento la Justicia no reunió ningún elemento que lo obligue a volver al penal de Villa Urquiza”, concluyó.
A diferencia de 1992, cuando la entrega de Ferreyra en Zorro Muerto, donde había llegado tras huir de Tribunales al conocerse la condena a perpetua por el triple crimen de Laguna de Robles, estuvo enmarcada en un impresionante operativo policial y movilizó al país, ayer todo fue mucho más tranquilo. Hoy, tras escuchar sus palabras, Herrera decidirá qué hará en relación con el ex comisario: si lo pondrá en libertad o si solicita que quede detrás de las rejas hasta que tenga nuevos elementos para acumular en la causa.









