La política truncó la carrera de Glenda Jackson en el cine

La intérprete británica, que cumple 70 años, es diputada laborista. En 1969 obtuvo el Oscar por su polémica labor en "Mujeres apasionadas".

NUEVO ROL. Jackson aceptó de buen grado dejar de lado la actuación.
NUEVO ROL. Jackson aceptó de buen grado dejar de lado la actuación.
09 Mayo 2006
Es la única integrante del Parlamento británico que ha ganado el premio Oscar. En realidad, Glenda Jackson, que hoy cumple 70 años, levantó dos veces la estatuilla a la mejor actriz a lo largo de su carrera. La primera vez fue galardonada por su tarea en “Mujeres apasionadas”, dirigida en 1969 por Ken Russell. La película provocó un escándalo en EE.UU. porque mostraba a Glenda en escenas amorosas con otra mujer, pero la Academia no hizo caso a quienes sintieron lesionado su pudor y premió la extraordinaria labor artística de la actriz británica. En realidad, los críticos ya habían reparado en el talento de esta intérprete de figura algo tosca y ojos almendrados, a partir de su personificación de Charlotte Corday en “Marat-Sade”, la revolucionaria producción con la que Peter Brook asombró a los espectadores de todo el mundo en 1967. Y la actriz, encasillada en los roles de mujer ruda y de fuerte carácter, volvió a sorprender al público y a la crítica al protagonizar en 1973 la comedia “Un toque de distinción”, junto a George Segal, y ganarse un nuevo Oscar por este trabajo.
Glenda Jackson nació en Birkenhead, cerca de Liverpool, en el seno de una familia de trabajadores. En su juventud se ganó la vida como empleada en una farmacia, pero pronto su talento para la escena la llevó por el camino de la actuación. Después de unos pocos filmes menores y de breves apariciones en televisión, llegó su gran oportunidad con “Marat-Sade”.
Después de “Mujeres apasionadas” llegaría el período de mayor actividad como actriz para Jackson. En 1970 protagonizó “La otra cara del amor”, sobre la vida del músico Peter Tchaikovsky, nuevamente bajo la dirección de Ken Russell, y al año siguiente compartió cartel con Vanessa Redgrave en “María, reina de Escocia”. Ese mismo año coprotagonizó con Peter Finch “Dos amores en conflicto”, bajo la dirección de John Schlesinger; todos estos filmes la elevaron a la categoría de gran actriz. Su trabajo actoral siempre mantuvo una enorme categoría, y su carrera no declinó hasta que, en 1994, anunció su retiro como actriz para dedicarse a la actividad política. Dos años antes había ingresado a la Cámara de los Comunes como diputada del partido Laborista; defendió su mandato en 1997, en 2001 y en 2005, y sus electores la aprecian justamente porque trabaja para solucionar sus problemas cotidianos. Consecuente con su decisión, nunca volvió a trabajar en cine o en teatro.


Tamaño texto
Comentarios