09 Mayo 2006 Seguir en 
“45” es una comedia crítica escrita y dirigida por Mario Costello que se estrenará el jueves a las 22 en el Círculo de la Prensa.
Parte de un hecho puntual; el mundial de fútbol del año 1978; los derechos humanos y la lucha de las Madres de Plaza de Mayo están presentes en la obra. Mientras en la Escuela de Mecánica de la Armada, a pocos metros de la cancha de River Plate, se torturaba a miles de argentinos, "ría, ría, ría, le ganamos a Hungría” era el título, con letras catástrofe, de un diario de la época, del día 3 de junio. "45" recupera esta parte de la historia argentina reciente que también incluye el desembarco en las islas Malvinas.
LA GACETA conversó con el protagonista de la obra, el actor José Ramayo (foto).
¿Qué significa el número 45?
-El número cuarenta y cinco es una metáfora usada por el autor. La idea era que remita a distintos signos en la cabeza del espectador. Por un lado, al tiempo: los 45, primeros o segundos, minutos de un partido de fútbol, por ejemplo. También puede ser el tiempo de espera de algo, de que ocurra por fin algo. El que espera reconocimiento, gratitud, la aparición de un ser querido, no quedar en el olvido. 45 personas, 45 años de lucha.... También podría ser un arma de fuego.
¿Representás distintos papeles o es uno solo?
-Podría decirse que son varios personajes en uno solo. Porque partiendo desde su presente va cambiando de tiempo, fluctúa en el tiempo y en el espacio; viaja por diferentes estados. Entonces aparecen en escena un personaje recto, una personalidad del fútbol o un niño.
- ¿Como hacés para salir de uno y entrar en otro?
-Requiere de una gran concentración y un constante compromiso físico y emocional. Trabajo todo el tiempo con imágenes que construyo para mi y para el espectador, la obra contiene elementos mínimos, pequeños. Pasa por diferentes estados de emoción: alegría, tristeza, desesperación, bronca y dolor.
¿Hay un corte temporal?
-Si, claro, constantemente. Sin embargo está planteado desde el principio y es una recurrente el tema central a lo largo de la obra, “la anécdota”. Aunque en realidad se está hablando de otra cosa... No es una obra más sobre el tema de los derechos humanos o los desaparecidos. Algo crítico y algo tan terrible sucedido en nuestra historia está abordado desde el humor critico.
Parte de un hecho puntual; el mundial de fútbol del año 1978; los derechos humanos y la lucha de las Madres de Plaza de Mayo están presentes en la obra. Mientras en la Escuela de Mecánica de la Armada, a pocos metros de la cancha de River Plate, se torturaba a miles de argentinos, "ría, ría, ría, le ganamos a Hungría” era el título, con letras catástrofe, de un diario de la época, del día 3 de junio. "45" recupera esta parte de la historia argentina reciente que también incluye el desembarco en las islas Malvinas.
LA GACETA conversó con el protagonista de la obra, el actor José Ramayo (foto).
¿Qué significa el número 45?
-El número cuarenta y cinco es una metáfora usada por el autor. La idea era que remita a distintos signos en la cabeza del espectador. Por un lado, al tiempo: los 45, primeros o segundos, minutos de un partido de fútbol, por ejemplo. También puede ser el tiempo de espera de algo, de que ocurra por fin algo. El que espera reconocimiento, gratitud, la aparición de un ser querido, no quedar en el olvido. 45 personas, 45 años de lucha.... También podría ser un arma de fuego.
¿Representás distintos papeles o es uno solo?
-Podría decirse que son varios personajes en uno solo. Porque partiendo desde su presente va cambiando de tiempo, fluctúa en el tiempo y en el espacio; viaja por diferentes estados. Entonces aparecen en escena un personaje recto, una personalidad del fútbol o un niño.
- ¿Como hacés para salir de uno y entrar en otro?
-Requiere de una gran concentración y un constante compromiso físico y emocional. Trabajo todo el tiempo con imágenes que construyo para mi y para el espectador, la obra contiene elementos mínimos, pequeños. Pasa por diferentes estados de emoción: alegría, tristeza, desesperación, bronca y dolor.
¿Hay un corte temporal?
-Si, claro, constantemente. Sin embargo está planteado desde el principio y es una recurrente el tema central a lo largo de la obra, “la anécdota”. Aunque en realidad se está hablando de otra cosa... No es una obra más sobre el tema de los derechos humanos o los desaparecidos. Algo crítico y algo tan terrible sucedido en nuestra historia está abordado desde el humor critico.







