08 Mayo 2006 Seguir en 
Las bandas tomaron posesión del primer lugar recuperado después de varios meses sin sitios para tocar. Fueron nueve los grupos locales que participaron el sábado a la noche en el show "Rock en el Palacio 1", que se realizó en el Palacio de los Deportes, en el parque 9 de Julio. La habilitación de ese espacio se logró luego de las gestiones que los músicos del Movimiento del Rock Tucumano hicieron ante las autoridades provinciales, y del festival de protesta que se realizó el 22 de abril.
Alrededor de 400 personas disfrutaron a pleno de la vuelta del rock. La presencia de las bandas más pesadas en los primeros puestos marcó la tendencia del público, que no se privó del pogo en la fría y lluviosa noche.
El secretario de Cultura de la Provincia, Mauricio Guzman, fue al Palacio de los Deportes para ver cómo estaba la situación. "Es una prueba, y creo que vamos bien", se limitó a decir. También comentó que el área que conduce se encargó de hacer algunos arreglos en el local, que pertenece a la Municipalidad.
Paradójicamente, el recital estuvo a punto de ser suspendido por policías de la seccional 11ª, que aparentemente no habían sido notificados de que iba a realizarse. Guzman (quien prefirió no referirse al tema) intercedió para evitar problemas, según se informó. Luego, cuando estaba por terminar, personal de la Dirección de Producción y Abastecimiento municipal quiso clausurar el lugar, pero finalmente no lo hizo porque no habría habido motivos.
"Para nosotros el balance es muy bueno; fue el arranque de algo nuevo, en un lugar no habitual para el rock y bastante alejado del centro. La gente respondió bien y se sintió a gusto", señaló Daniel Aráoz, uno de los organizadores.
Vital hizo punta a las 23.30 y se encargó, a través de los discursos del cantante, Rodrigo Molina, de dejar en claro que fue la unidad de las bandas la que logró la habilitación de ese local, que es uno de tres sitios que se destinarán al rock. Nómine la siguió con toda su fuerza, y luego D.E.C. desató el primer pogo generalizado de la noche. Nëlwyng, aunque no hizo bailar, mostró una ajustada performance con su heavy entre clásico y melódico.
Luego fue el turno de Kirios, la banda de Lules, que antecedió a Redd, que desempeñó un rol preponderante, con su guitarrista de siempre, Luis Albornoz, a la cabeza, durante las gestiones para lograr la reapertura de escenarios para el rock. El final del festival, con el público tan entusiasta como cuando sonó el primer acorde de la noche, estuvo en manos de Trieb (también de Lules), que fue antecedido por Trilogía y por Zyon.
El viernes, en el mismo lugar, tocarán Luzbel, B-19, La Plaga, Euzkadi, 180º, My heart in flames, Pelops, Noise, Tehom y Empleado del Mes.
Alrededor de 400 personas disfrutaron a pleno de la vuelta del rock. La presencia de las bandas más pesadas en los primeros puestos marcó la tendencia del público, que no se privó del pogo en la fría y lluviosa noche.
El secretario de Cultura de la Provincia, Mauricio Guzman, fue al Palacio de los Deportes para ver cómo estaba la situación. "Es una prueba, y creo que vamos bien", se limitó a decir. También comentó que el área que conduce se encargó de hacer algunos arreglos en el local, que pertenece a la Municipalidad.
Paradójicamente, el recital estuvo a punto de ser suspendido por policías de la seccional 11ª, que aparentemente no habían sido notificados de que iba a realizarse. Guzman (quien prefirió no referirse al tema) intercedió para evitar problemas, según se informó. Luego, cuando estaba por terminar, personal de la Dirección de Producción y Abastecimiento municipal quiso clausurar el lugar, pero finalmente no lo hizo porque no habría habido motivos.
"Para nosotros el balance es muy bueno; fue el arranque de algo nuevo, en un lugar no habitual para el rock y bastante alejado del centro. La gente respondió bien y se sintió a gusto", señaló Daniel Aráoz, uno de los organizadores.
Vital hizo punta a las 23.30 y se encargó, a través de los discursos del cantante, Rodrigo Molina, de dejar en claro que fue la unidad de las bandas la que logró la habilitación de ese local, que es uno de tres sitios que se destinarán al rock. Nómine la siguió con toda su fuerza, y luego D.E.C. desató el primer pogo generalizado de la noche. Nëlwyng, aunque no hizo bailar, mostró una ajustada performance con su heavy entre clásico y melódico.
Luego fue el turno de Kirios, la banda de Lules, que antecedió a Redd, que desempeñó un rol preponderante, con su guitarrista de siempre, Luis Albornoz, a la cabeza, durante las gestiones para lograr la reapertura de escenarios para el rock. El final del festival, con el público tan entusiasta como cuando sonó el primer acorde de la noche, estuvo en manos de Trieb (también de Lules), que fue antecedido por Trilogía y por Zyon.
El viernes, en el mismo lugar, tocarán Luzbel, B-19, La Plaga, Euzkadi, 180º, My heart in flames, Pelops, Noise, Tehom y Empleado del Mes.
"Fue genial"
"Fue genial. La gente respondió, a pesar de las adversidades, y se dio una muy linda conjunción de bandas, con mucha heterogeneidad de estilos", comentó Luis Albornoz, guitarrista de Redd y coorganizador del festival al evaluar lo ocurrido. "Las bandas se unieron, la gente apoyó y ayudaron mucho las Secretarías de Cultura de la Provincia y de Deportes de la Municipalidad", agregó.







