02 Mayo 2006 Seguir en 
Puede pensarse que Norma Aleandro estaba predestinada para ser una figura excluyente en el mundo del teatro y del cine; hija del actor Pedro Aleandro y de la actriz María Angélica Robledo, tenía apenas 9 años cuando debutó en el teatro. Pero debió trabajar mucho para construir la exitosa carrera que hoy, a los 70 años, la ha colocado en lo más alto de la consideración, tanto de la crítica como del público.
Ella misma ha contado que, a los 13 años, una profesora francesa, en el Instituto de Arte Moderno, le dijo que no servía para ser actriz; que si bien su madre siempre la alentó para que siguiera sus pasos artísticos, su padre intentó que estudiara otra carrera, porque pensaba que sufriría mucho si quería ganarse la vida como actriz. Su hermana también eligió la profesión de actriz y fue conocida con el nombre artístico de María Vaner.
El talento interpretativo de Norma Aleandro le fue ganando un espacio en los escenarios argentinos, en los que, entre muchas otras obras, actuó en clásicos de Molière, de Cervantes y de Tirso de Molina, y en piezas de célebres autores, como Tenessee Williams, Edward Albee o Arthur Miller. Participó también en telenovelas de gran audiencia, como "El amor tiene cara de mujer" (1964) o "Cuatro mujeres para Adán (1966)
Junto al grupo "Gente de teatro", que conducía David Stivel, protagonizó varios éxitos teatrales sobre el final de la década del 60, además del inolvidable ciclo televisivo "Cosa juzgada" (en un elenco con figuras como Federico Luppi, Juan Carlos Gené, Bárbara Mujica y Marilina Ross) y la única experiencia cinematográfica del grupo, "Los herederos" (1969), basada en un argumento escrito por Norma.
Consolidada como una excelente actriz de teatro y televisión, sus participaciones en cine se limitaban a papeles secundarios de importancia, pero el gran papel protagónico tardaba en llegar. A pesar de haber integrado los elencos de éxitos como "La fiaca" (1969), "Los siete locos" (1973), "La tregua" (1974) o "No toquen a la nena" (1976), el reconocimiento internacional llegó con su participación en "La historia oficial", la película dirigida por Luis Puenzo en 1985, que se alzó con el único Oscar obtenido por un filme argentino. Norma Aleandro había tenido que exiliarse por las amenazas de la Triple A, y con el retorno de la democracia pudo volver a trabajar en el país. Tuvo la posibilidad de desarrollar una carrera cinematográfica en Hollywood, donde filmó "Gaby" (1987), por el que fue nominada al Oscar, "Un toque de infidelidad" (1989) o "Signos vitales" (1990), pero prefirió volver a trabajar en Argentina.
Su tarea en el cine y en el teatro ha sido ininterrumpida. Sus interpretaciones en los filmes "Sol de otoño", "Cleopatra" o "Cama adentro" quedan parcialmente opacadas por su inolvidable interpretación de una anciana autista en "El hijo de la novia". En teatro, las recordadas actuaciones en "Escenas de la vida conyugal" o "Largo viaje de un día hacia la noche" compiten con su antológica tarea en "La señorita de Tacna".
La actividad artística de Norma Aleandro es muy variada. Además del guión cinematográfico para "Los herederos", ha escrito "Poemas y cuentos de Atenazor" y "El diario íntimo", y las obras teatrales "Los chicos quieren entrar" y "De rigurosa etiqueta". En teatro ha dirigido, entre otros, los espectáculos "La venganza de don Mendo" o "Cinco mujeres para un vestido" y ha sido regisseur de "La cenerentola", de Rossini.
Ha quedado en la memoria del público argentino su alborozada expresión al anunciar el premio Oscar como mejor película extranjera para "La historia oficial", pero la cantidad de premios obtenidos por Norma Aleandro a lo largo de su carrera es sin dudas sorprendente. Por la misma película, como mejor actriz, obtuvo los premios del Festival De Cannes, el Golden Globe de EE.UU., el de los Críticos de Cine de Nueva York, el David De Donatello de Italia, y el del Festival de Cartagena. Por el filme "Sol de otoño" ganó los premios como mejor actriz en los festivales de San Sebastián y de Cartagena.
Fue postulada al Oscar como mejor actriz por su trabajo en "Gaby" (1987), pero no ganó la estatuilla. Obtuvo, en cambio el premio Konex de brillante en el rubro espectáculo y el Konex de platino como actriz de teatro, ambos en 2001. Tiene en su haber ocho premios Martín Fierro, dos premios ACE y uno de oro; obtuvo el premio Molière por su actuación en "La señorita de Tacna" y el premio María Guerrero por su trabajo en "Master Class". Ganó también los premios Argentores correspondientes a los años 1970 (por el guión de "Los Herederos") y 1980 (por la obra de teatro "Los chicos quieren entrar").
Norma Aleandro es ciudadana ilustre de la ciudad de Buenos Aires y fue designada Maestra del Arte por la Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad.
Ella misma ha contado que, a los 13 años, una profesora francesa, en el Instituto de Arte Moderno, le dijo que no servía para ser actriz; que si bien su madre siempre la alentó para que siguiera sus pasos artísticos, su padre intentó que estudiara otra carrera, porque pensaba que sufriría mucho si quería ganarse la vida como actriz. Su hermana también eligió la profesión de actriz y fue conocida con el nombre artístico de María Vaner.
El talento interpretativo de Norma Aleandro le fue ganando un espacio en los escenarios argentinos, en los que, entre muchas otras obras, actuó en clásicos de Molière, de Cervantes y de Tirso de Molina, y en piezas de célebres autores, como Tenessee Williams, Edward Albee o Arthur Miller. Participó también en telenovelas de gran audiencia, como "El amor tiene cara de mujer" (1964) o "Cuatro mujeres para Adán (1966)
Junto al grupo "Gente de teatro", que conducía David Stivel, protagonizó varios éxitos teatrales sobre el final de la década del 60, además del inolvidable ciclo televisivo "Cosa juzgada" (en un elenco con figuras como Federico Luppi, Juan Carlos Gené, Bárbara Mujica y Marilina Ross) y la única experiencia cinematográfica del grupo, "Los herederos" (1969), basada en un argumento escrito por Norma.
Consolidada como una excelente actriz de teatro y televisión, sus participaciones en cine se limitaban a papeles secundarios de importancia, pero el gran papel protagónico tardaba en llegar. A pesar de haber integrado los elencos de éxitos como "La fiaca" (1969), "Los siete locos" (1973), "La tregua" (1974) o "No toquen a la nena" (1976), el reconocimiento internacional llegó con su participación en "La historia oficial", la película dirigida por Luis Puenzo en 1985, que se alzó con el único Oscar obtenido por un filme argentino. Norma Aleandro había tenido que exiliarse por las amenazas de la Triple A, y con el retorno de la democracia pudo volver a trabajar en el país. Tuvo la posibilidad de desarrollar una carrera cinematográfica en Hollywood, donde filmó "Gaby" (1987), por el que fue nominada al Oscar, "Un toque de infidelidad" (1989) o "Signos vitales" (1990), pero prefirió volver a trabajar en Argentina.
Su tarea en el cine y en el teatro ha sido ininterrumpida. Sus interpretaciones en los filmes "Sol de otoño", "Cleopatra" o "Cama adentro" quedan parcialmente opacadas por su inolvidable interpretación de una anciana autista en "El hijo de la novia". En teatro, las recordadas actuaciones en "Escenas de la vida conyugal" o "Largo viaje de un día hacia la noche" compiten con su antológica tarea en "La señorita de Tacna".
Artista polifacética
La actividad artística de Norma Aleandro es muy variada. Además del guión cinematográfico para "Los herederos", ha escrito "Poemas y cuentos de Atenazor" y "El diario íntimo", y las obras teatrales "Los chicos quieren entrar" y "De rigurosa etiqueta". En teatro ha dirigido, entre otros, los espectáculos "La venganza de don Mendo" o "Cinco mujeres para un vestido" y ha sido regisseur de "La cenerentola", de Rossini.
FILMOGRAFIA RECIENTE
Cama adentro (2004),
Seres queridos (2004)
Ay, Juancito (2004)
Cleopatra (2003),
Todas las azafatas van al cielo (2001)
El hijo de la novia (2001)
La fuga (2001),
Una noche con Sabrina Love (2000)
El faro (1998)
Sol de otoño (1996),
Las tumbas (1991)
Cien veces no debo (1990)
Signos vitales (1990)
Un toque de infidelidad (1989)
Gaby (1987)
La historia oficial (1985)
Seres queridos (2004)
Ay, Juancito (2004)
Cleopatra (2003),
Todas las azafatas van al cielo (2001)
El hijo de la novia (2001)
La fuga (2001),
Una noche con Sabrina Love (2000)
El faro (1998)
Sol de otoño (1996),
Las tumbas (1991)
Cien veces no debo (1990)
Signos vitales (1990)
Un toque de infidelidad (1989)
Gaby (1987)
La historia oficial (1985)
Fue candidata a un Oscar por "Gaby"
Ha quedado en la memoria del público argentino su alborozada expresión al anunciar el premio Oscar como mejor película extranjera para "La historia oficial", pero la cantidad de premios obtenidos por Norma Aleandro a lo largo de su carrera es sin dudas sorprendente. Por la misma película, como mejor actriz, obtuvo los premios del Festival De Cannes, el Golden Globe de EE.UU., el de los Críticos de Cine de Nueva York, el David De Donatello de Italia, y el del Festival de Cartagena. Por el filme "Sol de otoño" ganó los premios como mejor actriz en los festivales de San Sebastián y de Cartagena.
Fue postulada al Oscar como mejor actriz por su trabajo en "Gaby" (1987), pero no ganó la estatuilla. Obtuvo, en cambio el premio Konex de brillante en el rubro espectáculo y el Konex de platino como actriz de teatro, ambos en 2001. Tiene en su haber ocho premios Martín Fierro, dos premios ACE y uno de oro; obtuvo el premio Molière por su actuación en "La señorita de Tacna" y el premio María Guerrero por su trabajo en "Master Class". Ganó también los premios Argentores correspondientes a los años 1970 (por el guión de "Los Herederos") y 1980 (por la obra de teatro "Los chicos quieren entrar").
Norma Aleandro es ciudadana ilustre de la ciudad de Buenos Aires y fue designada Maestra del Arte por la Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad.







