Un sábado tormentoso para la capital y para los automovilistas de la ruta 38

El meteoro que se desató ayer a la tarde provocó anegamientos, caídas de árboles y cortes de luz. Volcó un ómnibus y 24 peones resultaron heridos. El micro, según los primeros informes, trasladaba a por lo menos 43 cosechadores de limón.

LA GACETA / FRANCO VERA y HECTOR PERALTA
LA GACETA / FRANCO VERA y HECTOR PERALTA
30 Abril 2006
La tormenta que se desató ayer a la tarde bloqueó los accesos de la ciudad; provocó un caos automovilístico y daños en viviendas y vehículos, debido a la caída de árboles. Las calles se anegaron rápidamente y se convirtieron en caudalosos ríos. Los desagües pluviales no pudieron contener la fuerza del agua y las tapas de las bocatormentas se desprendieron. En algunos sectores, soplaron fuertes vientos que ocasionaron la voladura de techos y del tendido eléctrico. En medio de la lluvia, unos 24 cosechadores de limón sufrieron heridas leves, cuando volcó el ómnibus en el que circulaban por la ruta 38, en María Elena, localidad de La Reducción. El chofer intentó esquivar a un Peugeot 504 que remolcaba un Fiat Duna. El auto sufrió el reventón de una cubierta, se desvió del carril y chocó con el colectivo.