30 Abril 2006 Seguir en 
Aunque su carrera cinematográfica estuvo jalonada por éxitos artísticos y comerciales, la escena en la que le aplica un sonoro bofetón al personaje de Rita Hayworth en "Gilda" (1946) es una de las más recordadas dentro de la filmografía de Glenn Ford. El actor ya era dueño de una bien ganada reputación en la pantalla gracias a filmes como "Texas" o "El barco de la muerte" (1942), y ya había hecho pareja en la pantalla con la pelirroja actriz en "Sucedió en París" (1940); volvería a actuar junto a ella en "Los amores de Carmen" (1948), "La dama de Trinidad" (1952) y "La trampa del dinero" (1966), conformando una de las parejas más recordadas del cine norteamericano de mitad del siglo pasado.
Gyryllyn Samuel Newton Ford era su verdadero nombre, y había nacido el 1 de mayo de 1916 en Quebec, Canadá. Su padre, vinculado al negocio de los ferrocarriles, debió trasladarse a EE.UU. en 1924, y se estableció en Santa Mónica, California. Desde pequeño Glenn mostró aptitudes para la escena, y comenzó a participar en los montajes teatrales que se organizaban en su escuela. Con el paso de los años, se integró a la compañía teatral itinerante West Coast. Durante una gira le propusieron hacer una prueba en el sello cinematográfico Columbia y pronto estuvo incorporado al estudio.
El estrellato llegó para Glenn Ford en las décadas del 40 y del 50, tras su participación en la Segunda Guerra Mundial. Después del suceso de sus filmes junto a Rita Hayworth -tres de ellos dirigidos por Charles Vidor- llegaron títulos como "Deseos humanos" (1954, Fritz Lang), "Semilla de Maldad"" (1955, Richard Brooks), "La casa de té de la luna de agosto" (1956, Daniel Mann), "El tren de las 3:10 a Yuma" (1957, Delmer Daves) y "Furia en el valle" (1958, George Marshall), entre otras. Todos estos filmes permiten apreciar la ductilidad interpretativa de Ford, un actor capaz de desempeñarse con la misma soltura en géneros tan disímiles como la comedia, el drama o las películas bélicas o de vaqueros.
La década del 60 mostró una cierta declinación en la carrera de Ford, aunque protagonizó títulos como "Cimarron" (1960, Anthony Mann), "Un gángster para un milagro" (1961, Frank Capra), "Los cuatro jinetes del apocalipsis" (1963, Vincente Minnelli), o "Smith" (1969, Michael O'Herlihy).
En los años siguientes el actor apareció en numerosos papeles de reparto de producciones televisivas, aunque en 1978 participó de la celebrada superproducción "Superman", dirigida por Richard Donner.
Gyryllyn Samuel Newton Ford era su verdadero nombre, y había nacido el 1 de mayo de 1916 en Quebec, Canadá. Su padre, vinculado al negocio de los ferrocarriles, debió trasladarse a EE.UU. en 1924, y se estableció en Santa Mónica, California. Desde pequeño Glenn mostró aptitudes para la escena, y comenzó a participar en los montajes teatrales que se organizaban en su escuela. Con el paso de los años, se integró a la compañía teatral itinerante West Coast. Durante una gira le propusieron hacer una prueba en el sello cinematográfico Columbia y pronto estuvo incorporado al estudio.
El estrellato llegó para Glenn Ford en las décadas del 40 y del 50, tras su participación en la Segunda Guerra Mundial. Después del suceso de sus filmes junto a Rita Hayworth -tres de ellos dirigidos por Charles Vidor- llegaron títulos como "Deseos humanos" (1954, Fritz Lang), "Semilla de Maldad"" (1955, Richard Brooks), "La casa de té de la luna de agosto" (1956, Daniel Mann), "El tren de las 3:10 a Yuma" (1957, Delmer Daves) y "Furia en el valle" (1958, George Marshall), entre otras. Todos estos filmes permiten apreciar la ductilidad interpretativa de Ford, un actor capaz de desempeñarse con la misma soltura en géneros tan disímiles como la comedia, el drama o las películas bélicas o de vaqueros.
La década del 60 mostró una cierta declinación en la carrera de Ford, aunque protagonizó títulos como "Cimarron" (1960, Anthony Mann), "Un gángster para un milagro" (1961, Frank Capra), "Los cuatro jinetes del apocalipsis" (1963, Vincente Minnelli), o "Smith" (1969, Michael O'Herlihy).
En los años siguientes el actor apareció en numerosos papeles de reparto de producciones televisivas, aunque en 1978 participó de la celebrada superproducción "Superman", dirigida por Richard Donner.







