Luces y sombras sobre las tablas

"La cámara es alcahueta, muestra todo, y la cosa no es darle con la brocha al actor y nada más", dice la titular de la cátedra Introducción al Maquillaje.

30 Abril 2006
El de maquillar a un actor es un arte que tiene demasiadas facetas y puntos a tener en cuenta. Uno importante, que tal vez en Tucumán no toma demasiada relevancia, es que hay grandes diferencias entre el trabajo a realizar en teatro, y el del cine o la televisión.
"La cámara es alcahueta, muestra todo, y la cosa no es darle con la brocha al actor y nada más. Hay cosas que se deben respetar, como la época, el lugar... hubo casos en los que se vio a indias del norte con los labios pintados; el maquillaje debe seguir una lógica, porque detrás de los gestos que se remarcan hay una persona". La afirmación pertenece a Renée Ahualli, quien lleva 18 años al frente de la cátedra Introducción al Maquillaje en la carrera de Teatro de la Facultad de Artes de la UNT.
Ahualli, que es licenciada en Artes Plásticas, remarcó que hay un "ABC" de las técnicas del maquillaje que es compartido con la escultura. "La enseñanza del maquillaje no se puede hacer sobre un pizarrón, y tampoco sobre una estatua, porque se trata de resaltar gestos. Hay que trabajar en base al rostro de cada actor, no se puede hacer una estampa y aplicarla en todos igual; es como un cuadro pero con movimiento", aseguró.El objetivo, sobre todo en el teatro a la italiana (escenario al frente y butacas, el tradicional) requiere "que el que está en la primera fila, la sexta o la 20ª, vean lo mismo y que no sea un plano".
El problema, explicó, es que las luces y la distancia le quitan el volumen y profundidad a la imagen. "Lo que se proyecta debe generar la ilusión óptica buscada (en cada caso)", explicó la docente y artista plástica.En el caso del teatro circular o de espacios alternativos la cosa cambia, porque generalmente el actor está más cerca del público, y no es tan necesario resaltar la gestualidad.
Además de las diferencias en el maquillaje del teatro, el cine y la televisión, Ahualli resaltó que también en las murgas o el teatro callejero hay particularidades. "Es más delirado, más libre y creativo, pero también tiene sus pautas, que tienen que ver con el tipo de obra y de vestuario que se vaya a usar", sintetizó.Un elemento que se tiene en cuenta en cualquiera de los casos, es que "se deben respetar las leyes de los colores complementarios, para acercar o alejar, o para resaltar o disimular", explicó Ahualli.

"No es igual para un actor trabajara cara lavada que con maquillaje"
"No, no es igual un actor trabajando a cara lavada que con maquillaje". Con seguridad responde Leonardo Goloboff, afirmando que "el maquillaje incorpora un lenguaje autónomo y es, para muchos, un actante más. De todos modos, en ambos casos -usemos o no maquillaje - estamos remitiendo a signos. Si los decodifica el interlocutor en escena, también lo está haciendo el público. En general, en Tucumán, no he visto trabajar el maquillaje como sí lo he visto en obras de Bertolt Brecht o en alguna puesta de Peter Brook, donde los rostros se transforman hasta convertirse en máscaras".
El director La Fábrica Producciones, Víctor Hugo Cortés, también sostiene que todo depende del tipo de obra. "Cuando trabajamos ?Fontanarrosa no se rinde?, una propuesta de café concert, lo hacíamos a un metro de los espectadores y no usamos ningún tipo de maquillaje. Pero con propuestas expresionistas como "Divinas palabras"- donde es la piedra angular de la puesta, porque es un correlato del perfil psicológico del personaje-, y ?Final feliz?, el maquillaje hasta tiene códigos. Se constituye en un lenguaje propio".

Algunos teatristas piensan que le resta verosimilitud al personaje
"Cuando empecé a trabajar en la década del 70 no se concebía un personaje sin maquillaje. Pero, particularmente, desde 1983 no lo uso", comenta Rolo Andrada. "Sucede que para lograr una mayor carnadura y una mayor verosimilitud en el personaje, el maquillaje resultaba como algo postizo. No te ayuda a creer en el personaje. Desde los 80 entiendo que la búsqueda teatral se dirige mucho más al interior que al exterior, y en ese camino, el maquillaje no te ayuda. Claro, salvo que tengas que hacer una caracterización, como la que me tocó hacer en ."Sueño de una noche de verano", en 1984", concluye el protagonista de "El andador".
Verónica Pérez Luna (Manojo de Calles) tiene otra mirada sobre el maquillaje. "No lo usamos para armar el personaje con determinadas características como lo hacen otros actores y directores. Para nuestros personajes grotescos y travestidos, el maquillaje es un aditamento secundario que usamos como un trazo más para dar cuenta de esa personalidad de ficción que hemos adquirido ya más profundamente desde la transformación de nuestro organismo psicofísico", describe. "Es que nuestro trabajo no se asienta en el artificio de la escena sino más bien en el develamiento del artificio de la realidad", explica la teatrista.
Para la directora de La Rendija, Marcela González Cortés, "en las últimas producciones de danza contemporánea, cada vez más, se acentúa la presentación de un cuerpo natural, común, cotidiano". "Dentro de este planteo: no hay maquillaje o se trabaja el rostro lo más suave posible en la acentuación de rasgos", señala. "En cuanto a si es un elemento destacado o no, es una decisión del director: depende del planteo de la puesta. Si se necesita destacar la cara u otras partes del cuerpo, el maquillaje es un buen recurso, aunque existen también otras opciones para resaltar como signos algún dato que se quiera dar", añade.

Con la purpurina y mucho brillo
Nelly Corbalán, además de actriz del grupo "Semáforo en rojo", es casi la maquilladora oficial de diversas murgas y clowns. El año pasado, mientras se desarrollaba el Encuentro Tinku, en Tafí Viejo, instaló su propio stand, en donde jóvenes y adultos hacían fila para maquillarse, por $2, y en pocos minutos. Habitualmente trabaja en El Piletón (hoy, desde las 17, celebra los seis años del grupo en el coliseo del parque Avellaneda).
"Para los que hacen murga, se les pone mucho brillo y purpurina, es lo que se llama maquillaje fantasía, porque además es muy rápido. Es también lo que la gente más demanda, incluso en eventos sociales, como un casamiento o un cumpleaños de 15", contó Corbalán.En cuanto a los clowns, generalmente se usa una base blanca y se coloca color sobre los ojos. "En estos casos, se pierde el dibujo y se trata de resaltar los rasgos naturales con el rubor y el delineador", le explicó a LA GACETA en una conversación telefónica.
Con el elenco del grupo Proyecto Ochava ("Dios salvaje" y "Servicio meteorológico"), lo principal era mostrar caras pálidas. "Cuando el planteo tiene una estructura más teatral, en términos convencionales, el maquillaje es más plano, sin dibujo, y se busca que resalten entradas y salientes, en los pómulos, por ejemplo, con luces y sombras", agregó.
Corbalán contó que el maquillador tiene que asistir al ensayo y leer el guión, "porque así va interpretando el personaje que hace el actor. Y fundamentalmente, debe fijarse en las luces generales de la puesta, para que no neutralicen el maquillaje".

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