Irán, futura superpotencia mundial, no cederá

Ahmadinejad aseguró que su país se convertirá en potencia. "A los iraníes les importan un bledo las resoluciones", dijo el presidente.

El presidente iraní Mahmud Ahmadinejad.
El presidente iraní Mahmud Ahmadinejad.
28 Abril 2006
TEHERAN. - El presidente ultraconservador iraní, Mahmud Ahmadinejad, volvió a rechazar este viernes la demanda del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para que su país ponga fin al programa de enriquecimiento de uranio, y aseguró que Irán se convertirá pronto en una superpotencia mundial.

"A los iraníes les importa un bledo las resoluciones del Consejo de Seguridad", declaró Ahmadinejad, citado por la agencia Irna. Este viernes concluyó el plazo concedido por este organismo a Irán para que ponga fin a su programa nuclear.

"El pueblo iraní nunca ha violado los derechos de los demás, pero si ve que alguien, a través de la propaganda y la guerra psicológica, pretende interferir en sus sus derechos, marcará la señal de la vergüenza eterna en su frente", agregó durante una visita a la provincia septentrional de Zanjan.

"Para la nación iraní, la obtención de energía nuclear pacífica es tan importante que podría cambiar la situación mundial", sostuvo Ahmadinejad, quien advirtió que su país tiene la capacidad de convertirse pronto en una superpotencia mundial.

"Pronto daremos al pueblo buenas noticias sobre el éxito científico de los jóvenes iraníes", declaró el presidente, quien ya se había manifestado en el mismo sentido a principios de abril, antes de revelar que Irán había logrado enriquecer uranio en el 3,5%.

El director de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Mohamed ElBaradei, entregó este viernes un informe al Consejo de Seguridad de la ONU informando de la situación del programa nuclear iraní.

El enriquecimiento de uranio sirve para fabricar combustible nuclear para las centrales nucleares civiles pero Estados Unidos y los países europeos temen que Irán lo utilice para fines militares.

Reunidos en Sofia (Bulgaria) con motivo de una reunión ministerial con la OTAN, la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, y el ministro francés de Relaciones Exteriores, Philippe Douste-Blazy, exhortaron al Consejo de Seguridad a que actúe rápidamente y con firmeza ante la negativa de Irán a doblegarse a las exigencias de la comunidad internacional.

Ninguno de los dos pronunció la palabra sanción, pero Rice pidió recientemente que se adopte una resolución bajo el capítulo VII de la Carta de la ONU que abre la vía a sanciones diplomáticas, económicas o incluso a una intervención militar.

Rusia y China están en contra de que se le impongan sanciones económicas a Irán. (AFP).

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