La violencia volvió a sacudir a Irak tras la visita de Rice

Asesinaron a la hermana del vicepresidente y a tres soldados italianos. Prodi no alterará los planes de repliegue militar. Los hechos más resonantes se produjeron en Bagdad y en Nasiriya, al sur del país.

28 Abril 2006
Bagdad.- Apenas horas después de finalizada una visita sorpresa de los principales funcionarios estadounidenses a Bagdad, un grupo armado asesinó en la misma capital a la hermana del vicepresidente de Irak, Tarek al Hashimi.
Casi al mismo tiempo murieron en la ciudad de Nasiriya, al sur del país, tres soldados italianos y uno rumano, en un atentado con bomba, y decenas de civiles murieron en otros episodios de la espiral de violencia que ha sumido al país en el caos y en una virtual guerra civil.
Poco antes de este nuevo baño de sangre, la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, y el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, habían declarado su satisfacción por el avance institucional logrado en Irak con el establecimiento de un gobierno legítimo.
El asesinato de Maisun al Hashimi, hermana del vicepresidente sunnita, cuando llegaba a su casa en un vehículo conducido por un chofer oficial. Maisun ejercía funciones en un organismo del gobierno. La mujer y el chofer murieron en el acto. Tarek al Hashimi es secretario general del Partido Islámico, que participó en las elecciones de diciembre. Fue nombrado vicepresidente el sábado, cuando el Parlamento ratificó en el cargo presidencial al kurdo Jalal Talabani y designó al primer ministro, el chiíta Yawad al Malki. A principios de mes, otro hermano de Tarek también fue asesinado.

Pesadilla en Roma
Por otra parte, la muerte de tres soldados italianos y de un militar rumano en Nasiriya conmovió a los países de origen de las víctimas, especialmente a Italia, donde el gobierno vive una delicada transición. Una bomba estalló al paso del vehículo que transportaba a los militares a la base de operaciones.
Italia desplegó 3.000 militares a Irak en junio de 2003 y retiró recientemente 300 efectivos, en cumplimiento de un plan gradual de retirada decidido por el gobierno de Silvio Berlusconi. Romano Prodi, el primer ministro electo de Italia luego de las recientes elecciones, dijo ayer que la situación en Irak no ha dejado de empeorar, pero no modificará el plan de retiro fijado por Berlusconi, que debería terminar a fin de año con la llegada del último carabinieri a Roma. "Esta tragedia afecta a toda Italia", declaró Prodi, cuyos aliados protestaron enérgicamente contra la guerra en Irak.
El papa Benedicto XVI manifestó también su dolor por el atentado y puso de relieve "la contribución generosa y desinteresada de las tropas internacionales a favor de la paz y de la libertad de Irak".
Con la formación del nuevo Parlamento, prevista para hoy, y demás pasos para la proclamación del nuevo Ejecutivo, Italia deberá decidir cómo y cuándo retirar a sus soldados desplegados en lo que ha sido oficialmente calificada como una misión de paz.

Luto en Bucarest
Por su parte, el gobierno de Bucarest condenó el atentado y declaró un día de luto oficial.
El oficial rumano muerto en Nasiriya tenía la misión de entrenar a las tropas iraquíes. Rumania mantiene actualmente a 950 soldados en Irak, la mayoría desplegados en la zona bajo control italiano alrededor de Nasiriya. Las brigadas "Imán Hussein", un grupo extremista cercano al líder de Al Qaeda en Irak, Abu Mussab al Zarqawi, y el "Ejército islámico", se atribuyeron la autoría del atentado. (Reuter-DPA)



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