28 Abril 2006 Seguir en 
"Siempre tuve ganas de hacer ?La malasangre? porque es mi obra favorita. Es con la que estudié, porque en la escuela de Cristina Banegas era material de estudio", contó una entusiasmada Carolina Fal, al referirse a la pieza que esta noche, a las 22, subirá a escena en el teatro Alberdi, y que se repondrá mañana a la misma hora y el domingo a las 21.
Fal es protagonista de la obra junto con Joaquín Furriel, en una historia de amor ambientada en 1840. Ella es una joven perteneciente a una familia acaudalada, y él un profesor jorobado del cual se enamora y que le permite rebelarse contra el autoritarismo que reina en su hogar.
La pieza, de la autora argentina Griselda Gambaro, habla sobre temas que mantienen vigencia y actualidad. "Trata sobre la discriminación, que desgraciadamente no se terminó, porque el padre del personaje femenino -a quien yo interpreto- contrata a un profesor jorobado pensando que su hija no va a enamorarse de él; pero ella conoce el amor y se rebela contra el autoritarismo", contó la actriz que, a los 15 años, fue "descubierta" en la tira "Clave de sol".
La protagonista del filme "Un Buda" agregó: "por amor, ella conoce a otro tipo de gente y también la dignidad, algo que en su casa no es moneda corriente".
"Se me cumplió un sueño, y en un momento en el que todo cierra. Si se hubiera dado más adelante la oportunidad, ya estaría grande para interpretar el papel; y emocionalmente me incomoda componer personajes de menor edad que la mía", explicó en una entrevista telefónica con LA GACETA.
En la obra ella interpreta a una chica de 14 años. "Es un personaje complejo, una adolescente; y por lo general no lo hacen chicas por la emotividad que carga. Yo, a los 14, no estaba madura para hacerlo", confesó.
Claro que el desafío le cae como anillo al dedo. "Me gusta mucho trabajar en torno del acertijo; enfrentar el desafío de cómo resolver la situación. Son momentos angustiantes en el proceso creativo, porque uno cree que no va a lograrlo. Me gustan las obras que me enfrentan a cosas difíciles, que me hagan pasar por todos los estados y que me hagan pensar; que me rompan la cabeza", explicó.
Respecto de su enamoramiento juvenil con la obra, Carolina contó que se había olvidado de lo difícil que es. "Antes la leía con ojos de simple lectora, y es muy distinto a leerla para hacerla. Primero me asusté porque el disfrute de la lectura pasó a la responsabilidad", admitió.
La actriz admitió que es muy obsesiva con el trabajo. "Para trabajar necesito lugar en la cabeza; ahora tengo la obra en la cabeza y no tengo espacio mental para encarar otra cosa", dijo, y la explicación sirvió también para aclarar por qué no está haciendo televisión o cine."En algún momento lo voy a hacer, pero con esta gira nacional (que incluye 75 presentaciones) hoy no me da el cuerpo. Lo bueno es poder elegir; yo estoy muy satisfecha con lo que estoy haciendo", puntualizó.
Fal es protagonista de la obra junto con Joaquín Furriel, en una historia de amor ambientada en 1840. Ella es una joven perteneciente a una familia acaudalada, y él un profesor jorobado del cual se enamora y que le permite rebelarse contra el autoritarismo que reina en su hogar.
La pieza, de la autora argentina Griselda Gambaro, habla sobre temas que mantienen vigencia y actualidad. "Trata sobre la discriminación, que desgraciadamente no se terminó, porque el padre del personaje femenino -a quien yo interpreto- contrata a un profesor jorobado pensando que su hija no va a enamorarse de él; pero ella conoce el amor y se rebela contra el autoritarismo", contó la actriz que, a los 15 años, fue "descubierta" en la tira "Clave de sol".
La protagonista del filme "Un Buda" agregó: "por amor, ella conoce a otro tipo de gente y también la dignidad, algo que en su casa no es moneda corriente".
"Se me cumplió un sueño, y en un momento en el que todo cierra. Si se hubiera dado más adelante la oportunidad, ya estaría grande para interpretar el papel; y emocionalmente me incomoda componer personajes de menor edad que la mía", explicó en una entrevista telefónica con LA GACETA.
En la obra ella interpreta a una chica de 14 años. "Es un personaje complejo, una adolescente; y por lo general no lo hacen chicas por la emotividad que carga. Yo, a los 14, no estaba madura para hacerlo", confesó.
Claro que el desafío le cae como anillo al dedo. "Me gusta mucho trabajar en torno del acertijo; enfrentar el desafío de cómo resolver la situación. Son momentos angustiantes en el proceso creativo, porque uno cree que no va a lograrlo. Me gustan las obras que me enfrentan a cosas difíciles, que me hagan pasar por todos los estados y que me hagan pensar; que me rompan la cabeza", explicó.
Respecto de su enamoramiento juvenil con la obra, Carolina contó que se había olvidado de lo difícil que es. "Antes la leía con ojos de simple lectora, y es muy distinto a leerla para hacerla. Primero me asusté porque el disfrute de la lectura pasó a la responsabilidad", admitió.
La actriz admitió que es muy obsesiva con el trabajo. "Para trabajar necesito lugar en la cabeza; ahora tengo la obra en la cabeza y no tengo espacio mental para encarar otra cosa", dijo, y la explicación sirvió también para aclarar por qué no está haciendo televisión o cine."En algún momento lo voy a hacer, pero con esta gira nacional (que incluye 75 presentaciones) hoy no me da el cuerpo. Lo bueno es poder elegir; yo estoy muy satisfecha con lo que estoy haciendo", puntualizó.
Metáfora histórica
"La época se utilizó como metáfora histórica para tratar un tema actual, porque la obra no es una pieza de museo; es una historia de amor que tomamos desde nuestra óptica, la actual", le contó Joaquín Furriel a LA GACETA, en una entrevista publicada el domingo. El actor es, además, coprotagonista de la nueva serie "Montecristo", que se emite por Telefé.







