25 Abril 2006 Seguir en 
EL CAIRO.- Tres explosiones que sacudieron ayer el balneario egipcio de Dahab dejaron al menos 23 muertos y un centenar de heridos. Según socorristas, las víctimas mortales serían más de 30. La mayoría de las víctimas es de origen egipcio, según las primeras estimaciones de fuentes hospitalarias. Según testigos, las explosiones ocurrieron en rápida sucesión en la zona donde están ubicados los principales hoteles y restaurantes.
Según las primeras investigaciones, dos atacantes suicidas hicieron estallar sendos coches bomba en una zona muy frecuentada por turistas extranjeros, en las primeras horas de la noche. El tercer atentado se produjo en el mercado de la zona, adonde habría ingresado al menos un kamikaze con una maleta llena de explosivos.
De pronto, el horror
Las bombas destruyeron varios restaurantes, a lo largo de la calle turística del pequeño balneario. Ventanas y muebles fueron destrozados y charcos de sangre se observaban en el piso. Las personas abandonaron los restaurantes antes de terminar de comer -eran las 19.30- y huyeron del lugar de los hechos. En el bazar, que vende recuerdos, artesanía y joyas, una de las explosiones destruyó al menos ocho tiendas. Testigos vieron restos humanos entre escombros a lo largo de una calle.
El presidente egipcio, Hosni Mubarak, que luchó contra una campaña violenta de militantes islámicos en los años 1990, calificó los hechos de malvados actos terroristas, y prometió capturar a los culpables. Por su parte, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, describió lo ocurrido como un acto atroz contra personas inocentes. El gobernador de Sinaí del Sur, Mohamed Hani, dijo que las tres explosiones no fueron tan potentes como dos series anteriores de atentados ocurridos en la península de Sinaí; uno de ellos, en la ciudad balnearia de Sharm el Sheik, que fue sede de cumbres palestino-israelíes patrocinadas por Egipto. "Las explosiones fueron un poco más débiles que las anteriores, pero ahora están usando atacantes suicidas", indicó.
Según Hani, entre las víctimas mortales figuran cuatro extranjeros, pero no dio a conocer las nacionalidades. (Reuter)
Según las primeras investigaciones, dos atacantes suicidas hicieron estallar sendos coches bomba en una zona muy frecuentada por turistas extranjeros, en las primeras horas de la noche. El tercer atentado se produjo en el mercado de la zona, adonde habría ingresado al menos un kamikaze con una maleta llena de explosivos.
De pronto, el horror
Las bombas destruyeron varios restaurantes, a lo largo de la calle turística del pequeño balneario. Ventanas y muebles fueron destrozados y charcos de sangre se observaban en el piso. Las personas abandonaron los restaurantes antes de terminar de comer -eran las 19.30- y huyeron del lugar de los hechos. En el bazar, que vende recuerdos, artesanía y joyas, una de las explosiones destruyó al menos ocho tiendas. Testigos vieron restos humanos entre escombros a lo largo de una calle.
El presidente egipcio, Hosni Mubarak, que luchó contra una campaña violenta de militantes islámicos en los años 1990, calificó los hechos de malvados actos terroristas, y prometió capturar a los culpables. Por su parte, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, describió lo ocurrido como un acto atroz contra personas inocentes. El gobernador de Sinaí del Sur, Mohamed Hani, dijo que las tres explosiones no fueron tan potentes como dos series anteriores de atentados ocurridos en la península de Sinaí; uno de ellos, en la ciudad balnearia de Sharm el Sheik, que fue sede de cumbres palestino-israelíes patrocinadas por Egipto. "Las explosiones fueron un poco más débiles que las anteriores, pero ahora están usando atacantes suicidas", indicó.
Según Hani, entre las víctimas mortales figuran cuatro extranjeros, pero no dio a conocer las nacionalidades. (Reuter)
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