20 Abril 2006 Seguir en 
WASHINGTON.- Aunque en la Casa Blanca digan que los supuestos planes bélicos contra Irán pertenecen al reino de la fantasía, en Estados Unidos hay voces importantes que están a favor de una guerra. Los influyentes institutos de análisis político llamados “think-tanks”, y sobre todo los politólogos que recomendaron en su momento invadir Irak, insisten en golpear al régimen de los mullahs. “Si estos fanáticos apocalípticos acceden a armas nucleares, no habrá retorno”, escribió el premio Pulitzer Charles Krauthmammer.
Bush, que insiste en que Irán no es Irak, no emite señales belicistas, sino la fórmula “no descartamos la opción militar”, sólo para dar a entender que Washington no es un tigre de papel. Pero justo eso es lo que critican los “neocons”, que aconsejan un golpe militar. Además, acusan ahora con mayor ahínco a los europeos de haber fracasado con su diplomacia. “Los europeos viven con la cabeza bajo la arena”, dijo Krauthmammer. (DPA)
Bush, que insiste en que Irán no es Irak, no emite señales belicistas, sino la fórmula “no descartamos la opción militar”, sólo para dar a entender que Washington no es un tigre de papel. Pero justo eso es lo que critican los “neocons”, que aconsejan un golpe militar. Además, acusan ahora con mayor ahínco a los europeos de haber fracasado con su diplomacia. “Los europeos viven con la cabeza bajo la arena”, dijo Krauthmammer. (DPA)








