20 Abril 2006 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El Senado convirtió ayer en ley el proyecto que promueve el desarrollo industrial del biocombustible, a partir de incentivos fiscales, con el objetivo de reducir la contaminación y sustituir recursos no renovables. El proyecto propicia la elaboración de diesel y alcohol a partir de vegetales mezclados en un 5% con gasoil y nafta, para generar un combustible que no castiga el medio ambiente. La obligatoriedad de comercializar esta mezcla empezará a regir en el cuarto año después de aprobada y puesta en marcha la ley, para dar tiempo a la investigación y a la producción a escala.
Según consignan las agencias NA y DyN, la iniciativa cosechó 39 votos a favor a los cambios que introdujo la Cámara de Diputados y 21 en contra, tras dos horas de debate. El mayoritario bloque justicialista apoyó las amplias modificaciones de Diputados, mientras que la oposición, encabezada por la UCR, insistió sin suerte sobre el texto original de la Cámara Alta.
De acuerdo con la ley, la producción de biodiesel se realizará mediante la utilización de recursos agropecuarios, agroindustriales o desechos orgánicos. Esto permite extraer el fluido energético de cultivos como soja y maíz -u otras oleaginosas-, para transformarlo en combustible. Para la producción de etanol se utilizará caña de azúcar, por lo que el sector cañero tucumano debería realizar un aporte de alcohol para naftas, en un programa similar al Alconafta, que Tucumán desarrolló entre las décadas del 70 y del 80 para una docena de provincias argentinas.
El justicialista Jorge Capitanich (Chaco) dijo que el régimen para promocionar el biocombustible le permitirá al país “diversificar la oferta de energía”. Destacó, además, las ventajas del combustible alternativo. “El precio del petróleo pasó de 9 a casi 72 dólares por barril de crudo”, dijo.
En tanto, el autor del proyecto, el radical Luis Falco (Río Negro), criticó los cambios que colocó la Cámara baja: “el proyecto es otro; le han cambiado hasta el título”. Dijo que Diputados “le quitó la estabilidad fiscal a la norma” y que en consecuencia la ley generará un marco jurídico débil.
El senador por Tucumán, Ricardo Bussi (FR), votó por la insistencia del proyecto original de la Cámara Alta. De todos modos consideró que la norma es importante porque permitirá a la Argentina pasar de ser el granero del mundo a ser un país industrializado.
• La ley faculta al Poder Ejecutivo a fijar precios de referencia y otorga un 20% del cupo fiscal a las economías regionales.
• Se incorporó, por otro lado, la posibilidad de que el Gobierno del presidente Néstor Kirchner distribuya subsidios para promocionar empresas del sector que se establezcan en distintas regiones del país, aunque sin especificar los montos ni el criterio de selección.
• La ley, además, prevé la amortización a cuenta del impuesto a las Ganancias y la devolución anticipada del IVA en las inversiones destinadas a producir biodiésel o bioetanol (alconafta).
• Exime del impuesto sobre los Combustibles Líquidos y el Gas Natural, la Tasa Hídrica y el impuesto al Gasoil sobre la parte de biocombustible mezclada con combustibles derivados del petróleo.
Según consignan las agencias NA y DyN, la iniciativa cosechó 39 votos a favor a los cambios que introdujo la Cámara de Diputados y 21 en contra, tras dos horas de debate. El mayoritario bloque justicialista apoyó las amplias modificaciones de Diputados, mientras que la oposición, encabezada por la UCR, insistió sin suerte sobre el texto original de la Cámara Alta.
De acuerdo con la ley, la producción de biodiesel se realizará mediante la utilización de recursos agropecuarios, agroindustriales o desechos orgánicos. Esto permite extraer el fluido energético de cultivos como soja y maíz -u otras oleaginosas-, para transformarlo en combustible. Para la producción de etanol se utilizará caña de azúcar, por lo que el sector cañero tucumano debería realizar un aporte de alcohol para naftas, en un programa similar al Alconafta, que Tucumán desarrolló entre las décadas del 70 y del 80 para una docena de provincias argentinas.
El justicialista Jorge Capitanich (Chaco) dijo que el régimen para promocionar el biocombustible le permitirá al país “diversificar la oferta de energía”. Destacó, además, las ventajas del combustible alternativo. “El precio del petróleo pasó de 9 a casi 72 dólares por barril de crudo”, dijo.
En tanto, el autor del proyecto, el radical Luis Falco (Río Negro), criticó los cambios que colocó la Cámara baja: “el proyecto es otro; le han cambiado hasta el título”. Dijo que Diputados “le quitó la estabilidad fiscal a la norma” y que en consecuencia la ley generará un marco jurídico débil.
El senador por Tucumán, Ricardo Bussi (FR), votó por la insistencia del proyecto original de la Cámara Alta. De todos modos consideró que la norma es importante porque permitirá a la Argentina pasar de ser el granero del mundo a ser un país industrializado.
PUNTOS DE LA NORMA
• La ley faculta al Poder Ejecutivo a fijar precios de referencia y otorga un 20% del cupo fiscal a las economías regionales.
• Se incorporó, por otro lado, la posibilidad de que el Gobierno del presidente Néstor Kirchner distribuya subsidios para promocionar empresas del sector que se establezcan en distintas regiones del país, aunque sin especificar los montos ni el criterio de selección.
• La ley, además, prevé la amortización a cuenta del impuesto a las Ganancias y la devolución anticipada del IVA en las inversiones destinadas a producir biodiésel o bioetanol (alconafta).
• Exime del impuesto sobre los Combustibles Líquidos y el Gas Natural, la Tasa Hídrica y el impuesto al Gasoil sobre la parte de biocombustible mezclada con combustibles derivados del petróleo.







