19 Abril 2006 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, desechó ayer la posibilidad de que el aumento del precio internacional de barril de petróleo crudo (cerró en U$S 70) tenga consecuencias sobre el mercado interno de combustibles, al tiempo que el economista Manuel Solanet dijo que controlar los precios nunca termina bien.
Fernández señaló que, desde hace más de tres años, el país tiene un acuerdo con las empresas petroleras y con las de refinación de petróleo que mantiene el precio de los combustibles congelado. “Desde que llegamos (al Gobierno) hasta ahora, el precio del petróleo se incrementó sensiblemente y, sin embargo, no ha tenido alteración el precio de la nafta”, insistió Fernández.
Solanet, en tanto, alertó que controlar los precios nunca termina bien, y agregó que la Argentina, lejos de disipar los riesgos, los ha acentuado con las decisiones en materia económica adoptadas en los últimos meses.
Según Solanet, los principales riesgos del rumbo económico tienen que ver con la falta de inversión y con las situaciones que existen en las estructuras de precios relativos y salarios que pueden, en el mediano plazo, generar alguna dificultad. “La Argentina no ha disipado riesgos, sino que los ha acentuado. (El presidente Néstor) Kirchner tiene un discurso muy agresivo y ha actuado aumentando los riesgos en el terreno de la división de poderes; esto condiciona la posibilidad de generar un clima de inversión”, señaló. (DyN)
Fernández señaló que, desde hace más de tres años, el país tiene un acuerdo con las empresas petroleras y con las de refinación de petróleo que mantiene el precio de los combustibles congelado. “Desde que llegamos (al Gobierno) hasta ahora, el precio del petróleo se incrementó sensiblemente y, sin embargo, no ha tenido alteración el precio de la nafta”, insistió Fernández.
Solanet, en tanto, alertó que controlar los precios nunca termina bien, y agregó que la Argentina, lejos de disipar los riesgos, los ha acentuado con las decisiones en materia económica adoptadas en los últimos meses.
Según Solanet, los principales riesgos del rumbo económico tienen que ver con la falta de inversión y con las situaciones que existen en las estructuras de precios relativos y salarios que pueden, en el mediano plazo, generar alguna dificultad. “La Argentina no ha disipado riesgos, sino que los ha acentuado. (El presidente Néstor) Kirchner tiene un discurso muy agresivo y ha actuado aumentando los riesgos en el terreno de la división de poderes; esto condiciona la posibilidad de generar un clima de inversión”, señaló. (DyN)







