17 Abril 2006 Seguir en 
Kevin Spacey espera ansioso llegar a la ciudad alemana de Recklinghausen. Maximilian Schell quiere volver a Viena. Y a Robert Altman le parece que California es un sitio realmente agradable. Los tres ganadores de premios Oscar le dan la espalda a Londres, al menos por un tiempo. Son tres hombres que se respetan y se entienden pero que por lo visto no consiguieron ponerse de acuerdo para convertir en éxito la última obra teatral de Arthur Miller.
La noche del sábado cayó el telón por última vez para "Resurrection Blues", una semana antes de lo previsto y en medio de durísimas críticas que llegaron incluso a reclamar la renuncia de Spacey como director del prestigioso Teatro Old Vic.
chell, de 75 años, ganador de un Oscar, es quizás el que mejor parado salió de los tres. Se dijo que no era el actor apropiado para el papel, pero el público llegó incluso a gritarle "bravo" por su interpretación de un dictador del Tercer Mundo afectado de impotencia, que quiere crucificar públicamente a un carismático líder rebelde en televisión.
Pero Robert Altman, de 81 años, ese extraordinario cineasta queacaba de ser honrado con un Oscar a toda su trayectoria, fue acusado en Londres de haber decepcionado con su primera dirección teatral.
Sin embargo, los críticos londinenses, conocidos por su dureza,atribuyen la mayor responsabilidad del fracaso a Kevin Spacey, de 46 años. El actor estadounidense, ganador de dos Oscar, quien asumió la dirección del Old Vic en 2004, fue acusado de haber empeorado la situación económica de esa institución del teatro británico al descuidar la puesta en escena de la obra de Miller.
Spacey se debe haber sentido como delante de un verdugo cuando unentrevistador de la BBC le preguntó durante ocho minutos qué fue todo lo que falló en el Old Vic bajo su dirección. (DPA).
La noche del sábado cayó el telón por última vez para "Resurrection Blues", una semana antes de lo previsto y en medio de durísimas críticas que llegaron incluso a reclamar la renuncia de Spacey como director del prestigioso Teatro Old Vic.
chell, de 75 años, ganador de un Oscar, es quizás el que mejor parado salió de los tres. Se dijo que no era el actor apropiado para el papel, pero el público llegó incluso a gritarle "bravo" por su interpretación de un dictador del Tercer Mundo afectado de impotencia, que quiere crucificar públicamente a un carismático líder rebelde en televisión.
Pero Robert Altman, de 81 años, ese extraordinario cineasta queacaba de ser honrado con un Oscar a toda su trayectoria, fue acusado en Londres de haber decepcionado con su primera dirección teatral.
Sin embargo, los críticos londinenses, conocidos por su dureza,atribuyen la mayor responsabilidad del fracaso a Kevin Spacey, de 46 años. El actor estadounidense, ganador de dos Oscar, quien asumió la dirección del Old Vic en 2004, fue acusado de haber empeorado la situación económica de esa institución del teatro británico al descuidar la puesta en escena de la obra de Miller.
Spacey se debe haber sentido como delante de un verdugo cuando unentrevistador de la BBC le preguntó durante ocho minutos qué fue todo lo que falló en el Old Vic bajo su dirección. (DPA).







