17 Abril 2006 Seguir en 
Bagdad.- Mientras la sesión del Parlamento iraquí prevista para hoy fue aplazada por las constantes diferencias entre los bloques legislativos sobre los nombres que deberán ocupar los máximos cargos del próximo gobierno, la ola de violencia volvió a sentirse ayer. Al menos 41 personas murieron en ataques y enfrentamientos en Irak; entre ellas, cuatro soldados estadounidenses y cincopersonas acusadas, en reportes de fuerzas de la ocupación, de integrar grupos vinculados a la red Al Qaeda.
En tanto, el ex jefe militar estadounidense, Richard Myers, salió ayer a escena para defender al secretario, Donald Rumsfeld, de la serie de reclamos de generales retirados para que renuncie, asegurando que son "inadecuados".
Por otra parte, importantes miembros del Partido Demócrata buscaban ayer aumentar la presión sobre Rumsfeld, mientras los republicanos y el Pentágono se unían para defenderlo a él y la forma como manejó la guerra en Irak. La batalla de comentarios sobre el secretario; su relación con los líderes militares y la guerra en Irak sucedieron después de que en un hecho inusual seis generales retirados le solicitaron su renuncia la semana pasada, lo que provocó la respuesta del Pentágono en defensa del funcionario de confianza de George W. Bush.
Atentados
Y mientras en la jornada, autoridades legislativas anunciaban la postergación "por otros pocos días" de la reunión del parlamento iraquí, prevista hoy, para permitir a las fuerzas políticas alcanzar un acuerdo para la formación del nuevo gobierno, recrudecía en el país la ola de violencia.
En un concurrido mercado de la ciudad de Mahmudiya, al sur de Bagdad, un terrorista suicida mató al menos a nueve personas y causó heridas a otras 18, cuando hizo detonar un coche bomba.
Mientras tanto, militares de EEUU abatieron a siete presuntos terroristas en dos incidentes separados, y fuentes británicas reportaron la muerte de un soldado. Cinco presuntos terroristas y una mujer civil resultaron muertos cuando tropas de EEUU asaltaron una vivienda en el llamado "triángulo de la muerte", al sur de Bagdad. (DPA-Reuter-AFP)
En tanto, el ex jefe militar estadounidense, Richard Myers, salió ayer a escena para defender al secretario, Donald Rumsfeld, de la serie de reclamos de generales retirados para que renuncie, asegurando que son "inadecuados".
Por otra parte, importantes miembros del Partido Demócrata buscaban ayer aumentar la presión sobre Rumsfeld, mientras los republicanos y el Pentágono se unían para defenderlo a él y la forma como manejó la guerra en Irak. La batalla de comentarios sobre el secretario; su relación con los líderes militares y la guerra en Irak sucedieron después de que en un hecho inusual seis generales retirados le solicitaron su renuncia la semana pasada, lo que provocó la respuesta del Pentágono en defensa del funcionario de confianza de George W. Bush.
Atentados
Y mientras en la jornada, autoridades legislativas anunciaban la postergación "por otros pocos días" de la reunión del parlamento iraquí, prevista hoy, para permitir a las fuerzas políticas alcanzar un acuerdo para la formación del nuevo gobierno, recrudecía en el país la ola de violencia.
En un concurrido mercado de la ciudad de Mahmudiya, al sur de Bagdad, un terrorista suicida mató al menos a nueve personas y causó heridas a otras 18, cuando hizo detonar un coche bomba.
Mientras tanto, militares de EEUU abatieron a siete presuntos terroristas en dos incidentes separados, y fuentes británicas reportaron la muerte de un soldado. Cinco presuntos terroristas y una mujer civil resultaron muertos cuando tropas de EEUU asaltaron una vivienda en el llamado "triángulo de la muerte", al sur de Bagdad. (DPA-Reuter-AFP)







