LOS ANGELES.- Aunque en un rodaje las historias más conocidas son las de divas (precisamente por los celos o amoríos que surgen el los sets), el humor acaba siendo la mejor de las armas a la hora de disolver las tensiones.
Al parecer, a las estrellas de Hollywood no les hace falta que llegue el Día de los Inocentes para gastar una buena broma y, en especial con una generación de actores como George Clooney o Mel Gibson, viejos cultores de las chanzas que pasan de castaño a oscuro. "No hizo falta que me gastara ninguna broma. Estuve atemorizada durante todo el rodaje sólo de pensarlo", recuerda Helen Hunt de su experiencia con Gibson durante el rodaje de la comedia "Lo que ellas quieren".
Temible
Es que este actor australiano de crianza, que ha recibido el Oscar como mejor director por su inolvidable película épica "Corazón valiente", se ha ganado la fama de "bromista" empedernido, regalándole a Julia Roberts una rata disecada, primero, y una cucaracha de las que corren, después, durante el rodaje de "Conspiracy Theory".
También le cambió el guión a Jodie Foster durante el rodaje de "Maverick", dándole unas frases cómicas y una felicitación de cumpleaños donde debería de haber ido una de las escenas más dramáticas de la película.
Y, aunque ahora Hunt prefiera no recordarlo, en "Lo que ellas quieren" Gibson organizó una premeditada campaña que hablaba de un aficionado peligroso al que se había visto merodeando por las inmediaciones del rodaje y que finalmente "atacó" a la directora dejando con sus carcajadas al descubierto que el único agresor era el propio Gibson.
"Es divertido trabajar con gente en un rodaje y un poco de humor nunca viene mal", subraya el actor, quien casi mata de un susto a Sophie Marceau cuando se introdujo disfrazado de ladrón en el camarín de la bella actriz durante la filmación de "Corazón valiente".
Un galán chistoso
El galán George Clooney también tiene atemorizados a sus compañeros de trabajo. Aunque, a diferencia de Gibson, George suele actuar acompañado. "Entre él y Matt Damon me tuvieron cada noche durante 45 minutos registrando la habitación del hotel porque un día se me ocurrió dejarles la llave. Y la mayor broma es que no hicieron nada", recuerda Brad Pitt del rodaje de "Ocean?s Eleven" (La gran estafa). "Bastaba con verle la cara de sospecha todas las noches para que nos matáramos de risa", recuerda Clooney.
Sin embargo, el protagonista de "Una tormenta perfecta" y de "Batman vuelve" sí llegó a gastarle una broma al productor, Jerry Weintraub, levantándolo de la cama sólo una hora más tarde de haberse acostado luego de cambiarle todos los relojes de la habitación para confundirlo.
También la hermosa y talentosa actriz Michelle Pfeiffer sufrió el ensañamiento de Clooney, quien le escondió el celular en la cartera de otra actriz, provocando serias confusiones durante el rodaje de "Un día muy particular". (Especial)
Al parecer, a las estrellas de Hollywood no les hace falta que llegue el Día de los Inocentes para gastar una buena broma y, en especial con una generación de actores como George Clooney o Mel Gibson, viejos cultores de las chanzas que pasan de castaño a oscuro. "No hizo falta que me gastara ninguna broma. Estuve atemorizada durante todo el rodaje sólo de pensarlo", recuerda Helen Hunt de su experiencia con Gibson durante el rodaje de la comedia "Lo que ellas quieren".
Temible
Es que este actor australiano de crianza, que ha recibido el Oscar como mejor director por su inolvidable película épica "Corazón valiente", se ha ganado la fama de "bromista" empedernido, regalándole a Julia Roberts una rata disecada, primero, y una cucaracha de las que corren, después, durante el rodaje de "Conspiracy Theory".
También le cambió el guión a Jodie Foster durante el rodaje de "Maverick", dándole unas frases cómicas y una felicitación de cumpleaños donde debería de haber ido una de las escenas más dramáticas de la película.
Y, aunque ahora Hunt prefiera no recordarlo, en "Lo que ellas quieren" Gibson organizó una premeditada campaña que hablaba de un aficionado peligroso al que se había visto merodeando por las inmediaciones del rodaje y que finalmente "atacó" a la directora dejando con sus carcajadas al descubierto que el único agresor era el propio Gibson.
"Es divertido trabajar con gente en un rodaje y un poco de humor nunca viene mal", subraya el actor, quien casi mata de un susto a Sophie Marceau cuando se introdujo disfrazado de ladrón en el camarín de la bella actriz durante la filmación de "Corazón valiente".
Un galán chistoso
El galán George Clooney también tiene atemorizados a sus compañeros de trabajo. Aunque, a diferencia de Gibson, George suele actuar acompañado. "Entre él y Matt Damon me tuvieron cada noche durante 45 minutos registrando la habitación del hotel porque un día se me ocurrió dejarles la llave. Y la mayor broma es que no hicieron nada", recuerda Brad Pitt del rodaje de "Ocean?s Eleven" (La gran estafa). "Bastaba con verle la cara de sospecha todas las noches para que nos matáramos de risa", recuerda Clooney.
Sin embargo, el protagonista de "Una tormenta perfecta" y de "Batman vuelve" sí llegó a gastarle una broma al productor, Jerry Weintraub, levantándolo de la cama sólo una hora más tarde de haberse acostado luego de cambiarle todos los relojes de la habitación para confundirlo.
También la hermosa y talentosa actriz Michelle Pfeiffer sufrió el ensañamiento de Clooney, quien le escondió el celular en la cartera de otra actriz, provocando serias confusiones durante el rodaje de "Un día muy particular". (Especial)







