11 Abril 2006 Seguir en 
París.- Once semanas después del inicio de las protestas contra el fin de la protección frente al despido de los jóvenes, el presidente de Francia, Jacques Chirac, cedió a la presión de los sindicatos y retiró el polémico Contrato de Primer Empleo (CPE). A propuesta del primer ministro, Dominique de Villepin, Chirac anunció que la controvertida disposición será sustituida por una medida legislativa, para la inserción laboral de jóvenes con dificultades.
Está previsto que la nueva ley llegue hoy al Parlamento para que pueda ser aprobada antes de Semana Santa. “Misión cumplida”, dijo el jefe del sindicato CFDT, François Chéreque, y se ofreció a negociar para mejorar la formación y la inserción laboral de los jóvenes. La patronal Medef retomó la oferta y abogó por un amplio diálogo sobre la reforma educativa y laboral.
Fin de los bloqueos
También el sindicato CGT y otros opositores a la reforma celebraron el “éxito contra el liberalismo”. El líder estudiantil Karl Stoeckel habló de una “victoria histórica tras una movilización histórica”. La confederación de estudiantes hizo una llamada para poner fin al bloqueo de las universidades. Si bien gremialistas y estudiantes celebraron la caída del CPE, los 12 sindicatos y asociaciones que lideraron las protestas la semana pasada anunciaron, tras una reunión, que seguirán atentos hasta que la nueva ley sea, de hecho, votada y anunciada. Villepin argumentó el giro por la amenaza a la seguridad de los estudiantes y de los exámenes por las acciones de protesta. “Ni por parte de los jóvenes, ni por parte de las empresas se dan las condiciones necesarias de confianza y calma para permitir la aplicación del CPE -dijo el primer ministro-. Ahora debe tener lugar una discusión social sin reservas sobre las normas para la inserción y la vida laboral”. Villepin dio luz verde -sin contar con el resto de las partes- a la polémica ley. (AFP-NA)
Está previsto que la nueva ley llegue hoy al Parlamento para que pueda ser aprobada antes de Semana Santa. “Misión cumplida”, dijo el jefe del sindicato CFDT, François Chéreque, y se ofreció a negociar para mejorar la formación y la inserción laboral de los jóvenes. La patronal Medef retomó la oferta y abogó por un amplio diálogo sobre la reforma educativa y laboral.
Fin de los bloqueos
También el sindicato CGT y otros opositores a la reforma celebraron el “éxito contra el liberalismo”. El líder estudiantil Karl Stoeckel habló de una “victoria histórica tras una movilización histórica”. La confederación de estudiantes hizo una llamada para poner fin al bloqueo de las universidades. Si bien gremialistas y estudiantes celebraron la caída del CPE, los 12 sindicatos y asociaciones que lideraron las protestas la semana pasada anunciaron, tras una reunión, que seguirán atentos hasta que la nueva ley sea, de hecho, votada y anunciada. Villepin argumentó el giro por la amenaza a la seguridad de los estudiantes y de los exámenes por las acciones de protesta. “Ni por parte de los jóvenes, ni por parte de las empresas se dan las condiciones necesarias de confianza y calma para permitir la aplicación del CPE -dijo el primer ministro-. Ahora debe tener lugar una discusión social sin reservas sobre las normas para la inserción y la vida laboral”. Villepin dio luz verde -sin contar con el resto de las partes- a la polémica ley. (AFP-NA)







