11 Abril 2006 Seguir en 
La actividad de la construcción en la capital tucumana sigue en la cresta de la ola. Para darse cuenta de ello, basta con caminar por el centro y observar la gran cantidad de obras en edificación. Pero también los números confirman el crecimiento: durante enero, febrero y marzo de este año, la actividad aumentó un 54% con relación al primer trimestre del año pasado, según un informe de la Cámara Tucumana de la Construcción (CTC) al que tuvo acceso LA GACETA.
Los edificios en altura y las viviendas unifamiliares marcan, principalmente, este sostenido repunte, según el director de Catastro y Edificación de la Municipalidad de esta ciudad, Eduardo Cárdenas. "Alrededor de 80 edificios de propiedad horizontal están en construcción en el área central -es decir, dentro de las cuatro avenidas-, con una tendencia creciente muy marcada en Barrio Sur y en Barrio Norte", comentó Cárdenas.
El funcionario municipal afirmó que el nivel de actividad también se confirma en el hecho de que la intervención de Catastro en las edificaciones refleja un mayor número de metros cuadrados autorizados, sobre la base de los cuales se calcula la dinámica del sector.
"La gente, en vez de guardar la plata en el banco, invierte en ladrillos. Y esta es una tendencia que se mantiene desde hace unos años. Por eso la construcción no se detiene", explicó.
Leve baja en marzo
Del informe de la CTC se desprende que, entre enero y marzo de 2006, la Dirección de Catastro de la capital autorizó la construcción de 41.211 metros cuadrados, contra los 26.747 del mismo período del año pasado.
Sin embargo, tras un crecimiento interanual del 206% durante enero de 2005 con respecto a enero último (5.017 contra 15.371 metros cuadrados autorizados), y de casi el 62%, comparando febrero de 2005 con el de este año (7.452 contra 12.071 metros cuadrados autorizados), la construcción se resintió un 3% en marzo: se autorizaron 13.767 contra 14.277 metros cuadrados del mismo mes de 2005.
De todas formas, el pronóstico para lo que resta del año es más que auspicioso, según la evaluación del presidente de la Cámara Tucumana de la Construcción, Fernando Battig. "El nivel de la actividad durante 2005 tuvo un aumento promedio nacional del 15%. Y, en función de la inversión de la Nación en obras públicas y de los desarrollos inmobiliarios privados, suponemos que el crecimiento será del mismo orden durante 2006, y que, tal como el año pasado, la tendencia se reflejará en Tucumán", analizó.
Battig descartó que el ritmo de la obra privada pueda frenarse o desacelerarse en los próximos meses. "Los emprendimientos inmobiliarios privados se nutren de fondos que tienen una rentabilidad importante. Reconocen inversores de fuera de la actividad, como el sector agrícola, que no tienen otros nichos donde desarrollar sus negocios financieros", puntualizó el empresario. Como ejemplo, citó el del sector de la producción de caña de azúcar, que -explicó- cuenta con excedentes líquidos, que se vuelcan a la construcción.
"Además, muchas personas físicas tienen liquidez, producto de la comercialización de algún bien. Y no hay muchas alternativas para obtener tasas de rentabilidad importantes; por eso, resguardan su dinero en el ladrillo", explicó el empresario vinculado con la actividad de la construcción.
Una situación manejable
Battig considera que el auge de la construcción se generalizará cuando mejore el salario real de los ciudadanos y cuando los créditos hipotecarios sean más accesibles, ya sea porque aumenten los plazos o porque mejoren las tasas.
"Se estima que el índice de la inflación rondará el 12% o el 13%, lo cual da cuenta de una situación manejable, puesto que se habla de un crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) del 8%", aseveró Battig. No obstante, advirtió que el incremento de los precios puede llegar a ser mayor si se complica la puja por las subas salariales.
Los edificios en altura y las viviendas unifamiliares marcan, principalmente, este sostenido repunte, según el director de Catastro y Edificación de la Municipalidad de esta ciudad, Eduardo Cárdenas. "Alrededor de 80 edificios de propiedad horizontal están en construcción en el área central -es decir, dentro de las cuatro avenidas-, con una tendencia creciente muy marcada en Barrio Sur y en Barrio Norte", comentó Cárdenas.
El funcionario municipal afirmó que el nivel de actividad también se confirma en el hecho de que la intervención de Catastro en las edificaciones refleja un mayor número de metros cuadrados autorizados, sobre la base de los cuales se calcula la dinámica del sector.
"La gente, en vez de guardar la plata en el banco, invierte en ladrillos. Y esta es una tendencia que se mantiene desde hace unos años. Por eso la construcción no se detiene", explicó.
Leve baja en marzo
Del informe de la CTC se desprende que, entre enero y marzo de 2006, la Dirección de Catastro de la capital autorizó la construcción de 41.211 metros cuadrados, contra los 26.747 del mismo período del año pasado.
Sin embargo, tras un crecimiento interanual del 206% durante enero de 2005 con respecto a enero último (5.017 contra 15.371 metros cuadrados autorizados), y de casi el 62%, comparando febrero de 2005 con el de este año (7.452 contra 12.071 metros cuadrados autorizados), la construcción se resintió un 3% en marzo: se autorizaron 13.767 contra 14.277 metros cuadrados del mismo mes de 2005.
De todas formas, el pronóstico para lo que resta del año es más que auspicioso, según la evaluación del presidente de la Cámara Tucumana de la Construcción, Fernando Battig. "El nivel de la actividad durante 2005 tuvo un aumento promedio nacional del 15%. Y, en función de la inversión de la Nación en obras públicas y de los desarrollos inmobiliarios privados, suponemos que el crecimiento será del mismo orden durante 2006, y que, tal como el año pasado, la tendencia se reflejará en Tucumán", analizó.
Battig descartó que el ritmo de la obra privada pueda frenarse o desacelerarse en los próximos meses. "Los emprendimientos inmobiliarios privados se nutren de fondos que tienen una rentabilidad importante. Reconocen inversores de fuera de la actividad, como el sector agrícola, que no tienen otros nichos donde desarrollar sus negocios financieros", puntualizó el empresario. Como ejemplo, citó el del sector de la producción de caña de azúcar, que -explicó- cuenta con excedentes líquidos, que se vuelcan a la construcción.
"Además, muchas personas físicas tienen liquidez, producto de la comercialización de algún bien. Y no hay muchas alternativas para obtener tasas de rentabilidad importantes; por eso, resguardan su dinero en el ladrillo", explicó el empresario vinculado con la actividad de la construcción.
Una situación manejable
Battig considera que el auge de la construcción se generalizará cuando mejore el salario real de los ciudadanos y cuando los créditos hipotecarios sean más accesibles, ya sea porque aumenten los plazos o porque mejoren las tasas.
"Se estima que el índice de la inflación rondará el 12% o el 13%, lo cual da cuenta de una situación manejable, puesto que se habla de un crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) del 8%", aseveró Battig. No obstante, advirtió que el incremento de los precios puede llegar a ser mayor si se complica la puja por las subas salariales.
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