Los residentes en otros países ya emitieron su voto

Extraordinaria participación en Sudamérica. Hay casi tres millones de italianos en el extranjero y votó el 42% de los electores potenciales.

Prodi mantuvo una actitud mas reflexiva. REUTER
Prodi mantuvo una actitud mas reflexiva. REUTER
09 Abril 2006
ROMA.- Más de un millón de italianos en el extranjero, un 42% de los electores potenciales fuera del país, votaron en esas elecciones legislativas, según cifras definitivas divulgadas ayer por el ministerio de Relaciones Exteriores. Se trata de la primera vez que los italianos en el extranjero votan en unos comicios legislativos.
Doce escaños de diputados, sobre un total de 630, y seis escaños de senadores, sobre 315 bancas, han sido reservados a los 2,7 millones de italianos que viven en otros países. Un total de 1.135.617 electores votaron en las embajadas y en los consulados italianos, según el Ministerio.
La participación fue del 52% para la circunscripción de América Latina, donde 890.000 italianos, buena parte de ellos residentes en Argentina, estaban llamados a las urnas. Argentina (con el 56% de asistencia) y Uruguay (64%) fueron los países de la región con mayor respuesta en estas inéditas elecciones, que se celebraron entre el 26 de marzo y el 6.
En Europa, el 39% de los expatriados depositó su voto, mientras que la participación alcanzó el 37% en América del Norte y el 44% en Africa, Asia y Oceanía.

Cinco para la Argentina
Los senadores y diputados que resulten electos representarán en el Parlamento los intereses de más de 60 millones de italianos esparcidos por el mundo -cifra similar a la de los que habitan en la península-. Cinco bancas están destinadas para la Argentina, que cuenta con la segunda comunidad más grande de italianos, después de Alemania. Unos 465.000 votantes -más de la mitad del padrón sudamericano- viven en la Argentina.
Entre los candidatos para Sudamérica se encontraban representadas las tendencias políticas más marcadas de Italia: el partido Forza Italia, de Silvio Berlusconi; y la oposición de Romano Prodi. Por tratarse de la primera experiencia, la votación fue engorrosa en algunos distritos.

Las nuevas reglas
Según observadores, habrá que esperar al recuento del último voto para saber quién ha ganado en estas elecciones parlamentarias italianas. Ello se debe a la nueva ley electoral, que supone el regreso al sistema proporcional, con listas cerradas, que penaliza a los pequeños partidos y garantiza la mayoría al que saque un voto más.
El nuevo sistema electoral que entró en vigor en diciembre implica que el ganador disfrutará de una estrecha mayoría parlamentaria, especialmente en el Senado, que tiene un papel importante a la hora de aprobar leyes. Eso ha llevado al temor, a la inestabilidad política y seguramente dificultará la labor del próximo gobierno. (AFP-NA-Especial)