09 Abril 2006 Seguir en 
ROMA.- El viernes, durante su cierre de campaña con sus incondicionales napolitanos, Berlusconi, de 69 años, volvió a agitar el fantasma del comunismo, en un último intento de restarle votos a su rival.
El premier, y también magnate de los medios de comunicación, dijo que los italianos tienen que decidir entre la libertad que él representa con su alianza conservadora y el sometimiento que supone votar a los comunistas. Berlusconi empleó esta fórmula en cada uno de sus discursos de campaña, que muchos analistas independientes calificaron de “siembra de terror”. Berlusconi es el primer ministro que más tiempo duró en el cargo en las últimas seis décadas. Inició su mandato de 5 años en junio de 2001, y en abril de 2005 debió formar nuevo gobierno, tras el colapso de su coalición centroderechista.
En el último tramo de la campaña, el primer ministro llamó coglioni (boludos) a quienes votaran en su contra. Esta expresión se convirtió en símbolo de la puja electoral, ya que dos días después aparecieron los simpatizantes de Prodi con remeras con la leyenda “Sono un coglioni”.
Berlusconi es el hombre más rico de Italia, con una fortuna estimada en U$S 12.000 millones producto de su imperio financiero, que abarca medios de comunicación, empresas de publicidad, de la construcción y otras industrias. Pero también es el jefe de gobierno italiano que más veces ha estado en la mira de la Justicia, por cargos de corrupción que hasta ahora logró eludir. El último está relacionado con caso de soborno con U$S 600.000 a David Mills, un abogado británico, con el fin de hacerle ocultar pruebas en dos juicios por corrupción en los que estaba implicada Mediaset, una de las empresas mediáticas del premier.
La primavera
También el viernes, Prodi cerró campaña en Roma, con el mensaje de la esperanza, que según fuentes de la alianza dio muy buen resultado en el electorado joven. “La primavera comenzará el 10 de abril en Italia”, pronosticó el político europeísta de 66 años, ex profesor de Economía, ex primer ministro italiano (1996-1998) y ex presidente de la Comisión Europea (1999-2004).
Durante su período como primer ministro, uno de sus mayores logros fue disciplinar la economía italiana para preparar la introducción del euro. Para ello, redujo el gasto público e impuso, en forma excepcional y por una única vez, un impuesto para Europa. “El profesor”, como lo llaman por su trayectoria académica, es considerado por sus críticos como un comunicador poco carismático. (Especial)
El premier, y también magnate de los medios de comunicación, dijo que los italianos tienen que decidir entre la libertad que él representa con su alianza conservadora y el sometimiento que supone votar a los comunistas. Berlusconi empleó esta fórmula en cada uno de sus discursos de campaña, que muchos analistas independientes calificaron de “siembra de terror”. Berlusconi es el primer ministro que más tiempo duró en el cargo en las últimas seis décadas. Inició su mandato de 5 años en junio de 2001, y en abril de 2005 debió formar nuevo gobierno, tras el colapso de su coalición centroderechista.
En el último tramo de la campaña, el primer ministro llamó coglioni (boludos) a quienes votaran en su contra. Esta expresión se convirtió en símbolo de la puja electoral, ya que dos días después aparecieron los simpatizantes de Prodi con remeras con la leyenda “Sono un coglioni”.
Berlusconi es el hombre más rico de Italia, con una fortuna estimada en U$S 12.000 millones producto de su imperio financiero, que abarca medios de comunicación, empresas de publicidad, de la construcción y otras industrias. Pero también es el jefe de gobierno italiano que más veces ha estado en la mira de la Justicia, por cargos de corrupción que hasta ahora logró eludir. El último está relacionado con caso de soborno con U$S 600.000 a David Mills, un abogado británico, con el fin de hacerle ocultar pruebas en dos juicios por corrupción en los que estaba implicada Mediaset, una de las empresas mediáticas del premier.
La primavera
También el viernes, Prodi cerró campaña en Roma, con el mensaje de la esperanza, que según fuentes de la alianza dio muy buen resultado en el electorado joven. “La primavera comenzará el 10 de abril en Italia”, pronosticó el político europeísta de 66 años, ex profesor de Economía, ex primer ministro italiano (1996-1998) y ex presidente de la Comisión Europea (1999-2004).
Durante su período como primer ministro, uno de sus mayores logros fue disciplinar la economía italiana para preparar la introducción del euro. Para ello, redujo el gasto público e impuso, en forma excepcional y por una única vez, un impuesto para Europa. “El profesor”, como lo llaman por su trayectoria académica, es considerado por sus críticos como un comunicador poco carismático. (Especial)









