09 Abril 2006 Seguir en 
ROMA.- Tras una enconada campaña electoral, los ciudadanos con derecho a voto acudirán hoy y mañana a las urnas para elegir un nuevo gobierno. Los comicios parlamentarios enfrentan a la alianza Casa de la Libertad, del primer ministro conservador Silvio Berlusconi, y a La Unión, de Romano Prodi, una amplia coalición de partidos de centro-izquierda.
Con la veda electoral llegó el silencio después de una larga campaña en la que pudo verse a Berlusconi lanzando devastadores ataques contra la oposición, los medios y la Justicia -el premier se enfrenta a un proceso por corrupción-, a los que acusa de haber conspirado contra él. Según observadores, Berlusconi se ocupó tanto de atacar a su rival, y este tanto de contraatacar, que se olvidaron de decir cómo quiere cada uno resolver los problemas del país. Aparte de intercambiar insultos, Prodi y Berlusconi centraron su campaña en la economía. El primer ministro prometió recortar impuestos y el ex presidente de la Comisión Europea afirmó que reducirá el elevado déficit público italiano y reactivará la estancada economía, recortando el costo laboral.
El pulso del electorado
Los sondeos de opinión publicados antes de la imposición, hace dos semanas, de una suspensión de las encuestas, revelaban que la coalición derechista se sitúa entre 3,5 y 5 puntos por detrás de los progresistas de Prodi. Aun así, analistas indican que el resultado de las elecciones dependerá ampliamente del voto de los indecisos, que según las estimaciones constituyen un cuarto del electorado. Ante el temor de una derrota, Berlusconi les urgió a acudir a las urnas y señaló que una baja participación favorecería a la izquierda. La participación fue del 81% en 2001. Unos 50 millones de electores -y por primera vez en la historia, cerca de tres millones de italianos que viven en el extranjero- podrán depositar su voto bajo un nuevo sistema de representación proporcional.
Las alianzas
Los electores votarán a 630 miembros de la Cámara de Diputados y a 315 senadores, agrupados en las dos coaliciones opuestas. La Casa de la Libertad incluye el partido Forza Italia de Berlusconi; la Alianza Nacional, de Gianfranco Fini; la Liga Norte, de Umberto Bossi; y la Unión de los Demócratas Cristianos y de Centro (UDC). Los principales partidos en La Unión incluyen a los Demócratas de Izquierda (DS) de Massimo D?Alema, encabezados por Piero Fassino; el partido La Margarita, del ex alcalde de Roma Francesco Rutelli; Refundación Comunista; los Verdes y la Rosa en el Puño (socialdemócrata liberal). "No hay ningún punto que oculte que estas elecciones constituyen un referéndum entre Prodi y Berlusconi", dijo ayer el líder de DS, que es el mayor partido de la oposición en Italia y miembro de la coalición de Prodi.
Se estima que los resultados preliminares se conocerán poco después de que cierren los colegios electorales, el lunes a las 15 hora local. De producirse un empate, la mayoría de los italianos se pronunció a favor de nuevas elecciones. Según analistas, la eventual formación de una gran coalición, como la de Alemania, sería impensable en Italia. Algunos analistas estimaron que la Cámara de Diputados podría quedar bajo control de la izquierda, y que Berlusconi ganaría en el Senado. (DPA)
Con la veda electoral llegó el silencio después de una larga campaña en la que pudo verse a Berlusconi lanzando devastadores ataques contra la oposición, los medios y la Justicia -el premier se enfrenta a un proceso por corrupción-, a los que acusa de haber conspirado contra él. Según observadores, Berlusconi se ocupó tanto de atacar a su rival, y este tanto de contraatacar, que se olvidaron de decir cómo quiere cada uno resolver los problemas del país. Aparte de intercambiar insultos, Prodi y Berlusconi centraron su campaña en la economía. El primer ministro prometió recortar impuestos y el ex presidente de la Comisión Europea afirmó que reducirá el elevado déficit público italiano y reactivará la estancada economía, recortando el costo laboral.
El pulso del electorado
Los sondeos de opinión publicados antes de la imposición, hace dos semanas, de una suspensión de las encuestas, revelaban que la coalición derechista se sitúa entre 3,5 y 5 puntos por detrás de los progresistas de Prodi. Aun así, analistas indican que el resultado de las elecciones dependerá ampliamente del voto de los indecisos, que según las estimaciones constituyen un cuarto del electorado. Ante el temor de una derrota, Berlusconi les urgió a acudir a las urnas y señaló que una baja participación favorecería a la izquierda. La participación fue del 81% en 2001. Unos 50 millones de electores -y por primera vez en la historia, cerca de tres millones de italianos que viven en el extranjero- podrán depositar su voto bajo un nuevo sistema de representación proporcional.
Las alianzas
Los electores votarán a 630 miembros de la Cámara de Diputados y a 315 senadores, agrupados en las dos coaliciones opuestas. La Casa de la Libertad incluye el partido Forza Italia de Berlusconi; la Alianza Nacional, de Gianfranco Fini; la Liga Norte, de Umberto Bossi; y la Unión de los Demócratas Cristianos y de Centro (UDC). Los principales partidos en La Unión incluyen a los Demócratas de Izquierda (DS) de Massimo D?Alema, encabezados por Piero Fassino; el partido La Margarita, del ex alcalde de Roma Francesco Rutelli; Refundación Comunista; los Verdes y la Rosa en el Puño (socialdemócrata liberal). "No hay ningún punto que oculte que estas elecciones constituyen un referéndum entre Prodi y Berlusconi", dijo ayer el líder de DS, que es el mayor partido de la oposición en Italia y miembro de la coalición de Prodi.
Se estima que los resultados preliminares se conocerán poco después de que cierren los colegios electorales, el lunes a las 15 hora local. De producirse un empate, la mayoría de los italianos se pronunció a favor de nuevas elecciones. Según analistas, la eventual formación de una gran coalición, como la de Alemania, sería impensable en Italia. Algunos analistas estimaron que la Cámara de Diputados podría quedar bajo control de la izquierda, y que Berlusconi ganaría en el Senado. (DPA)
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